ParksWatch

Solo hasta inicios del año 2001 la Reserva de la Biosfera Lacantún era una de las áreas más prístinas de México. En junio del mismo año se registró la primera invasión en el sitio llamado Arroyo Cristalino. La superficie desmontada fue de aproximadamente 18 ha. Así se había mantenido según los reportes de monitoreo ambiental que realiza el Programa Selva Maya de Conservación Internacional (C.I). En el mes de febrero de 2002 se registro el parcelamiento del área y nuevos desmontes a distancias cortas del asentamiento principal, hasta el mes de mayo se siguieron documentando los desmontes satélites que fueron surgiendo y creciendo en superficie hasta las 26 ha.

 

                 
En esta fotografía se puede observar el parcelamiento de la primera invasión registrada en la Reserva Lacantún en junio de 2001. En la parte superior izquierda uno de los desmontes realizados en el año 2002.

 

El pasado 27 de febrero de 2003 ParksWatch realizó un sobrevuelo de monitoreo en la Selva Lacandona, con personal de C.I. y de la Reserva Montes Azules. Durante el vuelo observamos parte de los 25 asentamientos irregulares en Montes Azules y el lugar invadido en Lacantún. La destreza del piloto de la pequeña Cessna 180 nos permitió identificar una nueva área desmontada de aproximadamente 3 ha, lo que nos indica una constante actividad destructiva de las personas asentadas ilegalmente en el sitio.

La Reserva de la Biosfera Lacantún se localiza al sureste del estado de Chiapas, forma parte de las áreas protegidas de la región conocida como Selva Maya y constituye parte del macizo forestal de selva alta perennifolia más al norte del Continente Americano. La reserva es una importante fuente de servicios ambientales para México y el mundo.

Las zonas afectadas por estas invasiones son propiedad de la Comunidad Lacandona quien ha levantado las denuncias correspondientes ante autoridades como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y autoridades agrarias. Hasta ahora la respuesta que han dado las instituciones a las denuncias son en el sentido de establecer negociaciones con los infractores, para tener una salida pacífica pero mientras esto sucede, los actos ilegales como la cacería de especies silvestres y la tala continúan en una carrera contra el tiempo.

Los árboles que ahora perdemos no los veremos en menos de 80 o 100 años, y muchas de las especies animales y vegetales que son destruidas con la selva se perderán para siempre.

 (La foto inicial:  En esta fotografía podemos observar las 3 ha. taladas en lo que va del presente año en la reserva Lacantún)

 

 ParksWatch:  Marzo de 2003