Vista de la altiplanicie de Junín, lugar donde se libró la batalla el 6 de agosto de 1824
SANTUARIO HISTÓRICO DE CHACAMARCA
Departamento de Junín — Decreto Supremo No. 0750–74–AG, 7 de Agosto de 1974.
El Santuario Histórico de Chacamarca se creó con motivo de conmemorarse los 150 años de la Batalla de Junín, que dio fin a la presencia española en el Perú y selló la independencia de América. Sus principales objetivos son conservar el escenario natural, los restos arqueológicos preincaicos, y la flora y fauna allí presentes. Se ubica en los Andes centrales del Perú a 4 100 metros sobre el nivel del mar en la altiplanicie de Junín.


El área presenta importantes manantiales de agua que dan origen a humedales altoandinos que son hábitat y refugio de aves residentes y migratorias. El área protege varias tropillas de vicuñas silvestres que brindan un maravilloso espectáculo natural propicio para promover el turismo.

Impacto sobre las pasturas altoandinas, escasa concentración de ichu a causa del sobrepastoreo
La principal actividad económica que se realiza dentro del Santuario Histórico de Chacamarca es el pastoreo extensivo de ovinos, vacunos y camélidos sudamericanos y la siembra de pastos y forrajes. En la actualidad se encuentran dentro del santuario usufructuando los pastos la Cooperativa Agraria de Producción “San Francisco de Chichausiri” que implementa actividades agropecuarias.


Presencia de ganado en el interior del área y construcción de canales de riego y cercas
La actividad ganadera ejercida durante años y el uso irracional de los pastos y bienes del santuario han deteriorado la flora y fauna silvestre. Sus actividades asociadas generan impactos adicionales, quema de pastos, introducción de pastos cultivados, drenaje de humedales, construcción de canales para irrigar pastos introducidos, construcción de cercos para el ganado fragmenta el hábitat. La presencia de ganado ha reducido la cobertura vegetal y no permite que se recuperen los pastos.

Pajonal altoandino en buen estado de conservación
La vegetación del Santuario Histórico de Chacamarca corresponde al paisaje alto andino o puna de los Andes centrales. Las principales comunidades vegetales son el pajonal denso de altura con bofedales u oconales (humedales alto andinos) y el césped de puna.


Quema de pastos en el interior del santuario (izquierda); botadero de basura adyacente al santuario
La quema de pastos naturales, con la idea de fomentar la regeneración, destruye la materia orgánica existente entre los matorrales de ichu y pasto, dejando suelo expuesto al desecamiento y la erosión. Junto al área protegida, justo en el lindero sur, hay un botadero de la basura proveniente de la localidad de Junín. Es un botadero al aire libre, sin ningún diseño o implementación técnica. Los vientos llevan los desperdicios, especialmente bolsas y papeles, hacia el interior del área protegida generando la contaminación de la misma. La basura afecta a la fauna en forma directa.

Colcas o depósitos circulares, restos arqueológicos preíncas
Los principales restos arqueológicos presentes en el santuario están conformados por las colcas, depósitos circulares alineados en tres niveles de hileras en la loma San Francisco, restos de un asentamiento Inca en la parte plana de la meseta, restos del camino Inca Capac Ñan, y camellones Inca utilizados para el cultivo de Maca entre otros productos.

El ganado impacta negativamente sobre los restos arqueológicos, por un lado porque camina sobre los mismos, y por otro por la utilización de las piedras de los monumentos para la construcción de cercos y corrales, responsabilidad de los ganaderos. La circulación de vehículos y la apertura de caminos para el transporte de productos y personal fragmentan el hábitat e impactan el paisaje.

Cartel ubicado en la entrada principal al santuario
Los objetivos del área protegida son: Mantener el entorno natural y conservar el patrimonio de los recursos arqueológicos, históricos y culturales en el interior del santuario. Conservar la flora y fauna silvestre. Conservar el sitio de la batalla de Junín, el monumento erigido a los héroes caídos en esa batalla y la casa hacienda. Promover el desarrollo del santuario como atractivo turístico. Ofrecer una oportunidad para la investigación del estado del ambiente y la arqueología del lugar.


Puesto de control (izquierda). De izquierda a derecha: Diego Shoobridge, ParksWatch; Elías Tipismana, guardaparque y Duennee Martínez, guardaparque voluntario
La administración realiza patrullajes constantes con apoyo de dos guarda parques voluntarios. De manera menos regular se llevan a cabo acciones de educación ambiental y de monitoreo de avifauna, vicuñas y recuperación de pastos quemados.
Autor: Diego Shoobridge, ParksWatch Perú
Noviembre de 2005