La Reserva de la Biosfera Volcán Tacaná decretada en el año 2003, se localiza en la vertiente del Pacífico en el Estado de Chiapas, cuenta con una superficie de 6.378.36 ha y es el único representante en México de la cadena volcánica del Núcleo Centroamericano. La región del volcán se sitúa a lo largo de la frontera entre México y Guatemala con una altura de hasta 4.000 msnm, cuenta con 600.000 ha que se distribuyen por partes casi iguales entre los dos países. Tiene una precipitación que va desde 1.500 a 5.000 mm/año. La biodiversidad total de la zona representa uno de los más importantes \”sitios críticos\” de la tierra con una cantidad considerable de especies bajo amenaza cada vez mayor de extinción.
Los ríos principales que discurren en la cuenca, el Coatán, el Suchiate y el Naranjo forman juntos las zonas más importantes para la producción hídrica en los dos países. La cuenca del río Tacaná proporciona bienes y servicios ambientales esenciales que conforman los activos naturales para la subsistencia de más de un millón y medio de personas que viven en unas 30 municipalidades dispersas por toda la cuenca. Las actividades de subsistencia son los cultivos agrícolas, la ganadería, la agricultura comercial (café), el trabajo asalariado dentro y fuera de la región y actividades artesanales relacionadas con el turismo. La región abarca las zonas principales de producción cafetera de ambos países, donde se produce café orgánico.

Volcan Tacaná, foto: IUCN
Sin embargo, existe una cantidad creciente de la población que conduce a un aumento acelerado de presiones sobre los recursos naturales. El desarrollo sin control de prácticas agrícolas extensivas e intensivas que contribuyen al aumento de la vulnerabilidad de los medios de subsistencia se encuentran erosionando su base natural. La sedimentación, la contaminación por agroquímicos, el sobrepastoreo y la pérdida de hábitat ribereños son algunas de las consecuencias inmediatas con las que se enfrentan los habitantes de la cuenca. La demanda social de los pobladores es por la lucha contra la pobreza, la marginación y para alcanzar una calidad de vida que no atente contra la naturaleza.
Diversas instituciones de ambos países se unen en un proyecto de manejo integral de cuencas, mejor conocido como Proyecto Tacaná, coordinado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La meta de este plan es establecer un manejo apropiado de los recursos hídricos y otros recursos naturales en beneficio de los pobladores y para la conservación de ecosistemas naturales y de la biodiversidad. \r\n\r\n
Algunos de los objetivos a lograr son desarrollar capacidades de organizaciones locales para el manejo sostenible de sus recursos, promover el manejo ambiental y la participación de autoridades locales y comunales, realizar actividades de manejo hídrico adecuado y establecer mecanismos de financiamiento para la utilización sostenible de toda la cuenca.
Los principales productos que se esperan alcanzar incluyen una base de datos para la planificación y utilización ecológica de la tierra; el fortalecimiento de las capacidades de organización de las comunidades; implementar en las comunidades practicas exitosas de manejo sostenible de los recursos naturales, que incluyan restauración de bosques, agrosilvicultura, producción de café orgánico, ecoturismo y diversificación de actividades productivas; y desarrollar instrumentos económicos para una gestión ambiental adecuada de la cuenca y un plan de manejo integrado del agua y tierras de la cuenca.
Los recursos financieros para realizar este proyecto son administrados por la UICN-Mesoamérica y tienen un periodo de ejecución de cuatro años finalizando en el 2005.
Fuente: IUCN y la Comisiión Nacional de Areas Naturales Protegidas (CONANP) Abril de 2003
Fotografías: IUCN