ParksWatch

El día 26 de agosto se llevó a cabo en el auditorio del INRENA la presentación de los resultados del inventario biológico rápido en el marco de la propuesta de la Zona Reservada Ampiyacu, Apayacu y medio Putumayo presentada por las organizaciones indígenas de la región y el Instituto del Bien Común.

En el inventario biológico rápido participaron instituciones como el Field Museum de Chicago, el Instituto del Bien Común, el Centro de Investigación y Manejo de ANP CIMA, la Organización Regional de Aidesep Iquitos (ORAI), la Federación de Comunidades Nativas del Ampiyacu (FECONA), la Federación de los Pueblos Yagua de los Ríos Orosa y Apayacu (FEPYROA), la Federación de comunidades nativas fronterizas del Putumayo (FECONAFROPU), la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP), el Museo de Historia Natural (UNMSM). Se contó en el proceso con la colaboración de la Policía Nacional del Perú, del INRENA-IANP, de los comuneros de las tres cuencas, y de Wildlife Conservation Society Iquitos. El trabajo de campo se llevó a cabo entre el 3 y 21 de agosto del 2003.

Los representantes indígenas dieron a conocer la importancia ancestral de la zona propuesta. Actualmente hay 13 organizaciones de base y de 3000 a 3500 habitantes en la región. La zona ha servido desde tiempos antiguos como un corredor de interconexión entre el Amazonas y el Putumayo, en ella habitan grupos Boras, Huitotos, Yaguas, Cocama – Cocamilla, Quichuas, etc. Es la región del Yanapuma, el jaguar negro que ahuyentaba a los caucheros.

En los años 80s la FECONA plantea la defensa de las cabeceras de los ríos Yaguasyacu y Ampiyacu. En los 90s, se plantean las primeras propuestas para la creación de una reserva comunal en la zona. El año 1999, FECONA pide al Instituto del Bien Común un mapa detallado para la reserva. En este proceso se hizo el primer mapa de uso de recursos. En el mismo se pudo observar que las comunidades utilizan una gran extensión de territorio para el uso de los recursos naturales. Se aprecia que el uso de los recursos va más allá de los límites comunales. En mayo del 2001 ORAI presenta una solicitud al INRENA para la creación de una zona reservada y en marzo del 2003, las Federaciones Indígenas acuerdan con el Field Museum de Chicago llevar a cabo estudios en la región.
 
El Plan Director de Áreas Naturales Protegidas ha identificado 38 áreas prioritarias para la conservación de la diversidad biológica, 10 de las cuales no están cubiertas todavía, y 5 de éstas se encuentran en el departamento de Loreto. La zona reservada propuesta cubre una parte representativa de estos ecosistemas que requieren protección.
 
Con relación a la metodología, el inventario biológico rápido no busca presentar listas completas de especies, más bien identifica comunidades biológicas importantes y determina si son de calidad sobresaliente y de alta prioridad para su conservación. En la presentación, los especialistas de las diferentes disciplinas expusieron brevemente los resultados obtenidos, pudiéndose claramente reconocer la importancia y el potencial del área propuesta.
 
Así por ejemplo, se tiene que hay una gran diferencia en composición y biodiversidad de una zona a otra del área. Se identificaron 1 500 plantas, estimándose un total de entre 2 500 y 3 500 especies de plantas. Se colectaron 207 especies de peces, logrando registros interesantes de especies restringidas, 15 registros nuevos y 5 probables especies nuevas para la ciencia. Se pudieron identificar 64 especies de anfibios, 40 especies de reptiles, 361 especies de aves, 60 especies de mamíferos. Se reconoce la necesidad de protección de las áreas de migración, reproducción y alimentación de la fauna, así como la protección de especies de distribución restringida y comunidades intactas de tierra firme.
 
Como parte del inventario biológico rápido se llevo a cabo en forma paralela un estudio antropológico de las poblaciones asentadas en la zona. Se identificó el número de comunidades tituladas, se llevaron a cabo talleres y grupos focales, se recopiló datos básicos y se identificaron las necesidades de conservación en relación a los lugares sagrados, a los recursos pesqueros, forestales, suelos y palmeras.
 
El estudio llevado a cabo es un gran aporte al proceso de creación de una nueva área protegida en el país y una invalorable contribución al conocimiento de la diversidad biológica de la región.

 
Diego Shoobridge, ParksWatch – Peru: Agosto del 2003