La zona reservada el Alto Purús (ZRAP), con una superficie de 2,7 millones de ha de selva tropical en el oriente peruano, alberga a unos de los últimos grupos indígenas sin contactar en el mundo. A su vez es un corredor biológico de suma importancia para animales carnívoros raros y críticamente amenazados. Ante los crecientes rumores de actividades de tala ilegal, ParksWatch se unió a un grupo de biólogos afiliados al Centro de Conservación Tropical de Duke University para realizar una expedición a lo largo de las remotas cuencas superiores de los ríos Curanja y Alto Purús por un periodo de un mes. Encontramos que esta área prístina y remota está actualmente amenazada por la tala ilegal que ocurre en los alrededores y el interior del área protegida. Parkswatch recomienda que se cambie la actual clasificación de zona reservada-categoría temporal que solo ofrece mínima protección-a la categoría de parque nacional, para así asegurar la protección de la increíble diversidad biológica y cultural presente en área.
Objetivos
Nuestros objetivos en la expedición fueron cuatro, 1) evaluar los efectos de la industria maderera tanto en el interior de la reserva como en la zona de amortiguamiento, donde es una actividad económica de las comunidades indígenas, 2) evaluar la viabilidad poblacional de los animales carnívoros, en especial del perro de monte de orejas cortas (Atelocynus microtis) y el lobo de río (Pteronura brasiliensis). Ambas especies son indicadoras del estado general de los ecosistemas, 3) documentar la composición, diversidad y estructura de la comunidad arbórea del Alto Purús. Este estudio también es parte de una investigación extensiva sobre la composición arbórea a lo largo de la cuenca Amazónica y 4) evaluar el estado general de conservación de la zona reservada.
Posición estratégica
La ZRAP se ubica en el departamento de Ucayali, una de las zonas más remotas del Perú. Por el sur limita con el Parque Nacional del Manu (1.716.295 ha) y por la parte norte y este limita con cuatro territorios indígenas brasileros (Jurua, Xinané, Mamoadate, y Rio Envira) y la Reserva Chandless, con 67.000 ha, recientemente propuesta en Brasil. El área se encuentra cerca de la Reserva Indígena Nahua y Kugapakori al sur, La Reserva de Apurímac al oeste, la Zona Reservada Amarakaeri al sudeste, y el Parque Nacional Bahuaja-Sonene National Park y la Reserva Nacional Tambopata en el extremo sudeste.


Mapa 1: Perú y la Zona Reservada Alto Purús
La ZRAP se localiza estratégicamente en el medio de una de las redes más grandes de áreas protegidas tropicales en el mundo (ver el Mapa 1). El área original de la reserva era de 5,1 millones de ha. En el año 2000 esta superficie fue reducida a 2,7 millones de ha. El área removida fue dividida en concesiones madereras y parcelas comunitarias para uso de los colonizadores mestizos y los grupos indígenas.
Extracción Maderera
La mayoría de la ZRAP aún permanece en estado prístino. En el pasado la actividad maderera selectiva se daba a pequeña escala. El cedro (Cedrela odorata) y la caoba (Swietenia macrophylla) se cortaban con hachas, pero sólo a lo largo de los grandes ríos para así transportar los troncos con la ayuda de la corriente fluvial. Las motosierras fueron introducidas hace tres años, siendo en la actualidad cada vez más populares en las comunidades de la zona de amortiguamiento. La extracción maderera es la mayor fuente de ingresos para los colonizadores y para los grupos indígenas, aunque al momento de nuestra expedición el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) había suspendido toda actividad maderera en la zona de amortiguamiento. Por ahora no se sabe cuando se levantará esta restricción ni tampoco cuando se otorgarán nuevos permisos de tala.
ParksWatch no encontró ninguna evidencia de actividades madereras recientes dentro de la ZRAP, sin embargo, nos informaron de que en la zona oeste de la reserva, en las cabeceras superiores del río Urubamba, a lo largo del río Cujar y el río Curiuja, se estaba llevando a cabo talas ilegales en el área conocida como Alerta o Dos Bocas (ver Mapa 2).

Mapa 2: El límite de la Zona Reservada Alto Purús se aprecia en rojo. Los límites originales definidos en el año 2000 se aprecian en negro
Aunque no pudimos confirmar estos reportes, nuestro informantes mencionaron la existencia de un camino de trocha por donde numerosos tractores arrastran los troncos de la cuenca del Purús hacia el río Sepahua, para ser arrastrados por la corriente fluvial del río Urubamba hacia el poblado de Sepahua. El personal de INRENA ha sobrevolado el área y ha confirmado la presencia de caminos de trocha que abarcan por lo menos 30 km. Esta explotación forestal dentro de la reserva ocurre a pesar de que la Ley Forestal y de Vida Silvestre No 27308 ha prohibido la extracción de cedro y caoba por 10 años.
Rango de extensión de los grandes carnívoros
A pesar de que en la zona reservada todavía existen actividades ocasionales de caza, la vida silvestre es aún muy abundante, incluyendo grandes carnívoros como el lagarto de anteojos (Caiman crocodylus), el lagarto, (Melanosuchus niger), el tigrillo (Leopardus pardalis), el huamburusho (Leopardus wiedii), y el otorongo, (Panthera onca). Nuestro estudio se enfocó primariamente en dos de los predadores más raros de la cuenca Amazónica, el lobo de río (Pteronura brasiliensis) y el perro de monte de orejas cortas (Atelocynus microtis). Se observaron cinco lobos de río cerca de la zona de amortiguamiento, en la comunidad de Mapalfa, por lo que se asumió que otras poblaciones existen río arriba en las partes más remotas del área reservada. A pesar de las numerosas huellas, no pudimos ver físicamente al perro de monte durante nuestra expedición. Sin embargo, una semana después de nuestra partida, el ocho de agosto, el asistente de campo de la Dra. Renata Leite Pitman, organizadora de la expedición, capturó al perro de monte. La Dr. Leite Pitman regresó el 10 de agosto para colocarle el collar con el radio transmisor y procedió a liberar al animal. A mediados de setiembre la Dr. Leite Pitman regresó al lugar de la captura sólo para encontrar que los cazadores locales habían matado al perro de monte
Diversidad Arbórea
El equipo de botánicos, liderados por el Dr. John Terborgh y el Dr. Nigel Pitman, realizaron inventarios arbóreos en tres localidades, con el objetivo de documentar su composición, diversidad y estructura comunal, y la similitud con bosques adyacentes en Madre de Dios. El equipo estableció cuatro parcelas de una ha cada una, tres en bosques de tierra firme y una en el bosque de tierras inundables -identificando y colectando más de 2.300 especies de árboles. En la cabecera del Alto Purús, donde el servicio de parques peruanos mantiene estaciones de campo en Caobal, en las cabeceras del Curanja, donde actualmente se realiza un inventario etnobotánico en la comunidad Cashinahua de la Colombiana, las parcelas de árboles fueron marcadas y mapeadas para así proporcionar una fuente de información permanente para futuros investigadores. En la parcela de la Colombiana, los naturalistas Cashinahua que trabajan con el Dr. James Graham proporcionaron los nombres indígenas y los usos de estos árboles.
Tanto el bosque de tierra firme como el bosque de tierras inundables estudiados en la desembocadura del Purús son muy similares en composición a aquellos localizados en Madre de Dios y en el Parque Nacional del Manu . Así como en Manu, los bosques del Purús están dominados por palmeras -mayormente Iriartea deltoidea, Astrocaryum murumuru, y Attalea butyracea-las cuales usualmente conforman del 10% al 20% de todos los árboles. Gran parte de especies arbóreas que son comunes en Manu y otras áreas de la región Amazónica oeste están bien representadas en el área. La diversidad de árboles es moderada y el nivel de endemismo es bajo, tal como ocurre en un bosque típico de la Amazonía del sur oriente.
Estatus de Conservación
A la fecha el resultado más sorprendente de nuestro trabajo de campo y de los sobrevuelos en la región es que las comunidades arbóreas han permanecido intactas a lo largo de inmensas superficies de terreno. El impacto humano está restringido a pequeñas porciones fuera de la reserva a lo largo de los ríos más grandes, donde el bosque ha sido levemente impactado por la tala de caoba selectiva, caza y agricultura a pequeña escala. Como resultado, la cobertura forestal se extiende, sin interrupciones, más allá de la frontera con Brasil hasta llegar a los Andes, cubriendo una superficie aproximada de 300 km hacia el sudoeste, formando uno de los corredores biológicos más grandes de la Amazonía septentrional.
En el interior de la ZRAP, alojados en estos grandes bosques, viven por lo menos dos grupos de indígenas sin contactar. En junio del presente año el grupo evangélico Pionner Mission (www.pioneers.org), proveniente de los Estados Unidos, con el propósito de contactar a estos grupos indígenas, contrataron a indígenas de las comunidades locales para que cortaran por los menos dos ha de bosque cerca de las fronteras de la reserva, a lo largo del río Curanja, la cual es un área donde se sabe que los grupos indígenas sin contactar son activos (ver Galería de Fotos).
Los misionarios actualmente están tratando de aproximarse a los grupos indígenas sin contactar. Los misioneros se encuentran invadiendo territorios prístinos, dejando paquetes con bienes materiales en las riberas de los ríos cerca de las trochas de caza de los grupos indígenas y contratando los servicios de los nativos Yine, quines supuestamente hablan un dialecto similar a los grupos no contactados. Estos grupos indígenas sin contactar han elegido vivir en aislamiento voluntario y de alguna u otra manera han podido evitar hasta ahora la invasión de sus territorios por el “desarrollo”, los misioneros y los madereros. ParksWatch apoya la idea de que estos grupos tienen el derecho de vivir aislados si así lo desean, lo cuál no será posible si su hogar no es protegido.
La reclusión del Alto Purús ha prevenido la migración y la subsecuente explotación que la gran mayoría de bosques tropicales ha sufrido. Sin embargo, un grupo local de mestizos, liderados por un cura católico de la congregación local está dirigiendo una campaña a favor de la construcción de la carretera que Puerto Esperanza-el centro económico de la región con aproximadamente 1000 habitantes-hacia el poblado de Iñapari en Madre de Dios en la parte sur del Perú (ver Mapa 2). Este clérigo ha tomado este asunto muy en serio, promoviendo la idea de que la carretera brindará desarrollo, un menor y mejor costo de vida para los mestizos viviendo en Puerto Esperanza y a las comunidades indígenas. Adicionalmente, él considera que la ZRAP es un impedimento para el desarrollo de la región y hace campañas para que esta sea eliminada. Debido a las actuales limitaciones financieras dentro del presupuesto del gobierno peruano, es improbable que esta propuesta sea considerada en un futuro cercano, pero amerita su mención ya que esta propuesta es popular en Puerto Esperanza.
Conclusión
Las concesiones madereras y las propiedades privadas a lo largo de la reserva son cada vez más comunes lo que hace que los lugareños y los madereros entren al interior de la reserva con más frecuencia. La declaración de la Zona Reservada del Alto Purús en parque nacional protegería la biodiversidad y a los grupos indígenas sin contactar; y aseguraría la conectividad de la gran red de áreas protegidas del Perú y Brasil. ParksWatch presentó los resultados de la expedición y nuestras recomendaciones en el taller que se llevó a cabo en las oficinas de INRENA el siete de noviembre del 2002 (ver noticias ParksWatch). Los resultados de este taller están siendo actualmente compilados en un libro, el cuál será publicado en enero del 2003. Referirse al Perfil de la Zona Reservada del Alto Purús de ParksWatch para mayor información.
Galería de Fotos

El grupo evangélico Pioneer Mission, localizado en el interior de la reserva en el río Alto Purús.


Fotos: (la de la izquierda) Hombres Cashinahua y un árbol de caoba cortado en la zona de amortiguamiento. (la de la derecha) La parcela recientemente cortada por la Pioneer Mission con el propósito de contactar a los indígenas que viven en aislamiento voluntario. La parcela se localiza en el río Curanja, en las inmediaciones de la zona reservada.


Fotos: (izquierda) La Dra. Leite-Pitman colocando el collar con el radio transmisor al perro de monte (Atelocynus microtis) atrapado en la zona de amortiguamiento. Cazadores locales mataron al perro a mediados de setiembre. (derecha)Cazadores Cashinahua y huanganas (Tayassu pecari)en la zona de amortiguamiento.
ParksWatch: Noviembre del 2003