Con la llegada de la estación seca se han incrementado los incendios forestales en los alrededores de la capital del país hasta en un 150% con respecto al mismo período del año pasado. Representantes del Cuerpo de Bomberos del Distrito Federal manifestaron que atiende un promedio de 30 incendios de vegetación diarios, mientras que en la misma época del 2002 la cifra no superaba los 10 incendios.
Gran parte de estos incendios se registran en el Parque Nacional El Ávila y en sus alrededores. En las últimas dos semanas se han quemado unas 298 ha en El Ávila. En otras regiones del país se han reportado hasta 500 incendios, algunos de los cuales han afectado a los parques nacionales Sierra de Perijá, Henri Pittier y Sierra Nevada, elevando la cifra a más de 600 ha devastadas por el fuego en todo el país.
En El Ávila en particular el Cuerpo de Bomberos considera que una de las causas del incremento de los incendios se debe a la presencia de indigentes que viven en el parque y que cocinan, dejan fogatas, material combustible y vidrios rotos, todo lo que contribuye junto con la sequía, a aumentar la probabilidad de incendios.
Adicionalmente, el Comando Unificado de Prevención de Incendios Forestales se ha visto parcialmente impedido de sofocar algunos incendios debido a la grave escasez de agua que azota a la ciudad, así como a la falta de equipo. El Cuerpo de Bomberos actualmente cuenta con ocho camiones especiales, donados por el Gobierno Español a través de un convenio con el Ministerio de Finanzas, pero por razones burocráticas aún permanecen retenidos en la aduana unos 15 camiones más. “La sequía y el racionamiento de agua nos está afectando y estos camiones son vitales – afirmó Rodolfo Briceño, Comandante del Cuerpo de Bomberos de Caracas- por lo que hacemos un llamado al Servicio de Aduanas a fin de que agilice los trámites de entrega”.
Usuarios preocupados
Además de los incendios, otros problemas afectan al parque. La delincuencia comienza a hacer estragos en ciertas zonas de gran afluencia de visitantes, razón por la cual un grupo de usuarios, convocados por tres organizaciones no gubernamentales, recogieron firmas para solicitar al Instituto Nacional de Parques mejoras en la dotación de los puestos de guardaparques. La iniciativa contó con el apoyo de las asociaciones “Guardianes y Custodios de El Ávila”, “Comité de Usuarios de La Julia” y “Unidad de Protección Vecinal”, quienes pidieron mayor vigilancia en los puestos de guardaparques y un mejor uso de ese espacio.
Denunciaron los usuarios que los puestos de guardaparques no tienen energía eléctrica y hacen falta radios y teléfonos de emergencia, para que los visitantes puedan comunicarse con las autoridades en caso de sufrir accidentes. En la opinión de las mencionadas organizaciones, la vigilancia ha decaído y por lo tanto ha aumentado las violaciones a la normativa; hay cada vez más personas acampando en zonas prohibidas y encendiendo fogatas, lo que contribuye al incremento de problemas mayores como los incendios.
Es necesario recordar que la Ley Penal del Ambiente establece prisión de uno a seis años y multa de mil a seis mil días de salario mínimo (3.000 – 19.000 USD) para quienes provoquen un incendio en selvas, bosques o cualquier área cubierta de vegetación natural.
(La foto inicial: Incendios en el Ávila afectan gravemente los bosques en el pulmón vegetal de la capital. Foto: Archivo Diario El Universal.)
ParksWatch: Marzo del 2003