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Fogatas que degeneran

La Reserva Nacional Salinas Aguada Blanca (RNSAB), ubicada en los departamentos de Arequipa y Moquegua, protege importantes paisajes de montaña, naturaleza virgen y manifestaciones culturales. Creada en 1979, con una superficie total de 366, 936 hectáreas, presenta nevados y volcanes (siendo los más representativos el Misti con 5 821 metros sobre el nivel del mar, el Chachani con 6 075 msnm y el Pichu Pichu con 5 440 msnm), riachuelos, y lagunas alto andinas como la de Salinas y el Indio. A pesar de su gran valor como atractivo turístico, esta reserva no cuenta con los recursos económicos suficientes para contrarrestar las amenazas sobre el área protegida. Los incendios constituyen una de las amenazas que genera mayor impacto, difícil de contrarrestar a consecuencia de esta carencia. En lo que va del año se han registrado cuatro incendios, siendo el más grave el del 12 de octubre último, en el que se perdieron 260 hectáreas de vegetación dentro de la zona intangible.

El Sr. Marco Avendaño, guardaparques de RNSAB, estuvo presente durante las 24 horas que ardieron las faldas del volcán Chachani. \”Los seis guardaparques que somos ayudamos a apagar el fuego haciendo zanjas en la tierra con lampas y cortamos los pajonales para que no se encendieran. Al final, se apagó con la ayuda de 20 voluntarios que vieron el humo desde la ciudad,\” relata Avendaño. Afortunadamente, no se encontraron animales muertos ni heridos. Lo que sí hubo fue una pérdida significativa de pajonales y pastizales, alimento principal del ganado de los comuneros que habitan dentro de la reserva. La Policía Ecológica de Arequipa culpa del incendio a esta población nativa, pues muchas veces son ellos mismos quienes prender fuego al terreno para que sus animales puedan alimentarse del rebrote. Esta práctica dentro de la reserva constituye un peligro latente.

Doce días después ocurrió un nuevo siniestro pero esta vez en la zona de amortiguamiento al lado del volcan Misti. Doscientas hectáreas se quemaron durante un día y medio. Esta vez no se pudo hacer nada para detener el fuego porque era día de descanso y sólo tres guardaparques se encontraban en la reserva. Se perdieron zonas de pajonales, arbustos y gramíneas de puna. La Fiscalía de Arequipa tiene en sus manos dos denuncias hechas por la administración de la RNSAB, con el respaldo de la Policía Ecológica. Hasta ahora se barajan dos hipótesis sobre las causas que involucran a diferentes culpables.

En primer lugar, se responsabiliza a los pastores por quemar la zona para conseguir alimento para su ganado. Por otro lado, también se considera posible que los causantes hayan sido andinistas de la propia ciudad, quienes encienden fogatas como parte de sus prácticas de \”camping.\” Sin embargo, se sabe que los andinistas no suelen subir por esa zona. Ya sean unos u otros los culpables, no existen testigos oculares dado que no hay puestos de control en ese lado de la reserva. Los únicos puestos construidos están ubicados hacia el lado donde habitan las vicuñas, especie amenazada por la cacería furtiva que la reserva alberga y cuida. Este año, la RNSAB ha solicitado la ayuda de la Policía Ecológica y de voluntarios para ubicar un punto de control y construir una garita. Es una labor difícil, la zona es de laderas pronunciadas y no hay agua. 

Falta de Conciencia

Arturo Cornejo, biólogo y Jefe de la RNSAB, opina que el problema fundamental es la falta de conciencia de conservación por parte de los comuneros y la población ciudadana de Arequipa: \”Nuestro plan ahora es formar conciencia de conservación. Estamos trabajando con el Consejo Nacional del Ambiente (CONAM) para realizar actividades al interior de la reserva con la población arequipeña.\” Sin embargo, las dificultades que ocasionan los pastores de las comunidades y/o los turistas irresponsables no son tan fáciles de resolver y requieren algo más que este tipo de medidas. El cuadro es mucho más complejo, y el conflicto socio económico ambiental abarca mucho más.

La población indígena de comunidades campesinas que se encuentran en los alrededores del área protegida es de 1 920 familias, aproximadamente 11 520 habitantes, de los que unos 700 habitan dentro de la reserva. Los pobladores dependen básicamente de la crianza de ganado y por ende de las pasturas naturales, las que se encuentran fuertemente degradadas. También hay caza furtiva de animales como venados, pumas, y aves.

Las amenazas a la RNSAB no sólo provienen de los sectores sociales que emplean los recursos de la reserva, sino también de inversiones y proyectos externos como carreteras asfaltadas y represas (1). Estas amenazas incrementan la presión sobre el uso de los recursos naturales que aprovechan las comunidades, teniendo como consecuencia un deterioro de la calidad de vida comunal. La pérdida de bofedales, pastizales naturales de gran valor forrajero, debida al sobre pastoreo, generan la desnutrición del ganado.

El Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) y la RNSAB han elaborado un plan maestro de conservación y desarrollo, que pretende afrontar el problema de la pobreza. Se construirán canales de regadío para los pastos. El ganado de los comuneros recibirá un tratamiento de mejoramiento genético y atención veterinaria. Los turistas se beneficiaran con rutas y caminos bien delimitados, además de servicios y ofertas de productos locales. La población arequipeña en general podrá sacar provecho de los productos piscícolas de las granjas de trucha que se piensa implementar. 

Por Buen Camino

La oficina de RAMSAR ha anunciado recientemente que dos humedales alto andinos de la RNSAB, la Laguna de Salinas -Laguna del Indio y el Dique de los Españoles- han sido incluidos en la Lista de Humedales de Importancia Internacional. La Laguna de Salinas alberga en sus orillas formaciones de bofedales. Esta vegetación sirve como alimento para los camélidos nativos de la zona, como las vicuñas (Vicugna vicugna) y llamas (Lama glama). Otras especies que dependen de las lagunas para sobrevivir son el flamenco chileno (Phoenicopterus chilensis), la parina chica (Phoenicoparrus jamesi) y la amenazada parina grande (Phoenicoparrus andinus) abundantes en el humedal, alcanzando los 20,000 individuos durante la estación lluviosa (2).

La Laguna del Indio y el Dique de los Españoles es el hábitat de diversas especies de patos silvestres, como el pato andino (Oxyura ferruginea) y el pato crestón (Anas specularioides). Los pobladores mismos también hacen uso de los bofedales, desarrollando actividades como pesca de trucha y colecta huevos de pato y ganso. Dada la importancia de estos ecosistemas de humedal, ha sido muy beneficioso para la RNSAB recibir este apoyo por parte de la convención RAMSAR. Reconocimientos como este ayudan a desarrollar conciencia de conservación a nivel nacional.

ParksWatch-Perú: Noviembre 2003

Por: Inés Vera

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Notas
1 Plan Maestro de la Reserva Nacional Salinas Aguada Blanca 2001, Instituto Nacional de Recursos Naturales, INRENA
www.ramsar.org   Nota de prensa, \” Peru designa dos sitios RAMSAR alto andinos\” (5 de noviembre del 2003)