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Tanto la Directora de Inparques en el estado Monagas, Marisela Rascaball, como el alcalde de Caripe, Hermes Torrivilla, coinciden en que el otorgamiento indiscriminado de tierras a los campesinos ha incidido en la quema de 35.000 ha.

Hasta el momento, se han quemado 35.000 ha del Parque Nacional El Guácharo, es decir, la mitad de toda la superficie que abarca 62.700 ha, según informaciones aportadas por la directora de Inparques en el estado Monagas, Marisela Rascaball, quien explicó que con el siniestro se perdió casi en 25% el proyecto de reforestación Cerro Negro iniciado en el año 1995.

Los conucos siguen siendo el factor determinante en estos grandes incendios que afectan el pulmón vegetal no sólo de Monagas sino de los estados Anzoátegui y parte de Sucre, en donde se encuentra enclavado el Macizo del Turimiquire. La actividad de un grupo de aproximadamente 30 agricultores ahora se ve agravada por el otorgamiento indiscriminado que ha hecho el Instituto Nacional de Tierras de zonas aledañas al parque nacional, según información aportada por el alcalde de Caripe, Hermes Torrivilla.

La zona más afectada por los incendios este año son Cerro Negro y El Espejo. Según datos proporcionados por la directora de Inparques, el que ha sufrido más los estragos de los incendios es la del Parque Nacional El Guácharo donde se encuentra la cueva, primer monumento natural de Venezuela localizado en el extremo oriental de la serranía del Turimiquire, entre los municipios Caripe, Acosta, Piar y Bolívar del estado Monagas y Ribero de Sucre; la zona consta de dos sectores, uno con 15.500 ha y otro con 47.200.

El correspondiente a Cerro Negro (máxima altitud de la reserva, con 2.480 m.s.n.m.) es el área que más se ha quemado. En 1987, motivado a una prolongada época de sequía se destruyeron 1.757 ha.

Después de ese siniestro, nació el plan de reforestación conocido como Proyecto Cerro Negro, el cual era desarrollado por Inparques y Lagoven (actualmente PDVSA) bajo la modalidad de metodologías de recuperación forestal, a través de un programa de siembra manual y de dispersión de semillas pregerminadas por vía aérea, con una duración de 5 años. La mitad de todo este proyecto se perdió con los incendios de este año.

El otro sector afectado por las quemas es El Espejo, y siguen produciéndose incendios constantes en otras áreas que no forman parte del Parque Nacional El Guácharo, tales como el cerro El Perú, que lleva una semana incendiándose, como consecuencia del fuego indiscriminado.

Para la directora, Marisela Rascaball, la situación de los incendios y del asentamiento de campesinos sin ningún tipo de control en las periferias del Parque Nacional El Guácharo es muy grave, sobre todo si se toma en cuenta que para esta temporada se contrataron ocho personas que vienen a colaborar con los siete guardaparques que custodian la superficie del reservorio, cantidad que reconoce es realmente insuficiente para cubrir la zona en toda su magnitud.

La funcionaria no sabe las razones exactas de la proliferación de conucos pero admite que “no hay dolientes” y se está afectando gravemente la flora de una de las riquezas naturales más grandes de todo el oriente venezolano.

Con licencia para destruir

Hermes Torrivilla, alcalde de Caripe municipio donde se encuentra el Parque, alega que la razón del incremento de conuqueros en todo el sector colindante con el Parque Nacional El Guácharo se debe a las últimas concesiones dadas por el Instituto Nacional de Tierras a campesinos que se han asentado en los sectores de San Agustín y Los Naranjos. Con los documentos otorgados se da licencia para talar y quemar indiscriminadamente, afirma Torrivilla.

Expresa el alcalde que existen 40 expedientes levantados por la Guardia Nacional que se encuentran en el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales, pero todavía no existe ni una sola sanción a estas personas que no atienden las recomendaciones formuladas por el Instituto Nacional de Parques y que para colmo actúan indiscriminadamente.

Hasta el año pasado, la alcaldía había contabilizado conjuntamente con Inparques la presencia de 15 a 20 conuqueros; ahora, se han incrementado hasta 30 y han causando las quemas en las propias instalaciones del parque nacional y en los cerros vecinos.

Igualmente, el alcalde se refirió al estado deplorable en que se encuentra el parque, porque los recursos que se obtienen van todos a parar a Caracas y es la alcaldía la que tiene que velar por el mantenimiento del área y de sus vías principales, a pesar de no recibir ni un solo centavo de la recaudación que genera. Por ejemplo, en esta Semana Santa se calcula la presencia de más de 5.000 personas y toda la infraestructura ha estado a cuenta del gobierno local.

 

(Foto: Instalaciones de la zona recreativa en el parque. En una evaluación realizada por PW-Venezuela en el año 2000, uno de los problemas de mayor relevancia eran los incendios producto de las siembras alrededor del parque. Foto: Natalia Ceballos)

 

Fuente: Ernestina Herrera, Diario El Nacional. Miércoles 16 de Abril de 2003