
La extracción de madera ilegal es un problema alarmante en la región. Se está sacando madera lo más rápido posible antes de la entrega de las concesiones forestales que colindan con el área propuesta.

Se da una intensa cacería a nivel comercial. Los habilitadores y comerciantes de Iquitos se enriquecen mientras explotan a los cazadores rurales, quienes a pesar de proveer al mercado con gran cantidad de carne de monte, no cubren sus necesidades básicas y permanecen en la pobreza extrema.
ParksWatch-Peru, abril del 2004