Nevado Salkantay
PARKSWATCH PERU SANTUARIO HISTÓRICO DE MACHU PICCHU – CUSCO
DS No. 001-81-AA Enero 1981.
El Santuario abarca 32 592 hectáreas de extensión con una importante presencia de complejos arqueológicos y diversidad de ecosistemas con especies endémicas y fauna en peligro.


Inicio del proceso de pérdida de suelo y erosión. Presencia de turismo masivo en el camino Inca.
Los derrumbes, la pérdida de suelo y la erosión, procesos de difícil recuperación, son originados por antiguas quemas de vegetación, el sobrepastoreo y la agricultura. Si bien el turismo masivo es una amenaza latente, este se encuentra bajo control y manejado por INRENA / INC, con un camino Inca aparentemente limpio y mantenido. Otras amenazas al área protegida son el aumento de la zona urbana, la contaminación, la presencia de actividades de generación de energía, la crianza de animales, falta de coordinación interinstitucional, conflictos de índole política y falta de una conciencia ambiental local.

Vista del sector oeste del santuario, río Aobamba. Presencia de laderas escarpadas, vegetación tropical en bosque de protección, terrenos sumamente frágiles, con gran diversidad biológica y endemismo.


Derrumbe, pérdida de suelo y de vegetación, erosión. Deforestación por el aumento de chacras.
En el sector del río Aobamba hay alrededor de 4 a 6 familias asentadas en el interior del santuario, que llevan a cabo actividades agropecuarias a pequeña escala y con limitado impacto. Sin embargo, al frente cruzando el río, en la zona de amortiguamiento hay mayor cantidad de familias asentadas dedicadas al cultivo del café, frutales y otros productos de panllevar, ampliando constantemente la frontera agrícola. EGEMSA, la compañía generadora de electricidad instalada en el interior del santuario, realiza intensa actividad en este sector.

Las torres de alta tensión constituyen un gran impacto visual, sobretodo en el sector del camino Inca de piso de valle que va paralelo al río Urubamba. Se han colocado torres en las faldas de los cerros e incluso junto a complejos arqueológicos afectando el paisaje y restando calidad a la visita turística.

Instalaciones para la generación de energía en el interior del santuario histórico a cargo de la empresa EGEMSA. Estas operaciones se llevan a cabo en muchos casos sin realizar las coordinaciones pertinentes con el INRENA y contraviniendo las políticas de manejo y gestión del área protegida. En la actualidad la empresa quiere desecar una laguna altoandina, y según reportes de la administración del área, aún no cuentan con los estudios y permisos correspondientes, sin embargo ya se están licitando las obras.

Ganado en el interior del área protegida. No solamente hay vacas sino también caballos, mulas, ovejas y chanchos. Por razones de posesión y antigüedad resulta difícil erradicar a los ganaderos del interior del área protegida. En este contexto, se busca promover la sustitución de estos animales por animales de menor impacto como llamas y alpacas.


La extracción de leña para consumo familiar y en algunos casos con fines comerciales afecta la vegetación del santuario. La cacería ocasional afecta a la fauna silvestre, sobretodo a la taruka (Hippocamelus antisensis) especie en vías de extinción.

ParksWatch-Perú, Julio de 2004