ParksWatch

El Ministro de Economía Popular, Elías Jaua, anunció el pasado mes de marzo que el despacho a su cargo ejecutará proyectos de desarrollo endógeno en los diferentes parques nacionales del país, lo que forma parte de una política de preservación del ambiente y uso adecuado de los recursos. Asimismo, destacó que el desarrollo endógeno de los parques se adelanta en el Parque Nacional Guatopo, así como en todos los sitios donde permanecen familias encargadas de impulsar el programa.

La comunidad de Galipán, localizada en el Parque Nacional El Ávila, es una de las primeras en ser beneficiadas con la creación de un Núcleo de Desarrollo Endógeno. Recientemente fue visitada por la Ministra del Ambiente, Jacqueline Faría, quien realizó un recorrido por con la finalidad de conocer el área donde se efectuará dicho núcleo.

                                  
             Poblado autóctono de Galipán, Parque Nacional El Ávila (foto © César Aponte)

Gracias al nivel de organización de esta comunidad, representada por su Consejo Comunal de Planificación, el FIDES asignó 2.300 millones para la creación y desarrollo de este proyecto orientado al desarrollo turístico y agrícola de esta población asentada en el parque nacional. El \”Proyecto Integral de Desarrollo Endógeno de Galipán\” comprende cinco sectores: San Antonio, San Isidro, San Francisco, San José y Manzanares, en donde se ubican las 26,5 hectáreas que constituyen el área para el Plan de Agricultura. Con este plan se beneficiarán 60 familias que realizarán cultivos autóctonos (flores, duraznos y otras frutas) con la asistencia técnica de la Universidad Central de Venezuela, para incorporar el uso de fertilizantes foliales y control biológico de plagas. Con la participación de cinco cooperativas (transporte, turismo, educación ecoturismo y agricultura) el proyecto implica la creación de dos posadas, un restaurante y un centro con salón de usos múltiples.

La implementación de estos desarrollos endógenos en los parques nacionales constituye un cambio radical en las políticas de manejo de áreas protegidas en Venezuela. Recientemente el Instituto Nacional de Parques (Inparques) creó la Oficina de Atención Comunitaria y Desarrollos Endógenos (OACDE). Actualmente dicha Oficina dicta un taller de capacitación al personal de Inparques con la finalidad de adiestrarlos y así ofrecer asesoramiento a los habitantes de los parques en la organización y promoción de estos núcleos. Antes de dar inicio a un Núcleo de Desarrollo Endógeno, se aplica un estudio de impacto ambiental (EIA) sobre las áreas en las que se pretende llevar a cabo la actividad, bien sea de índole turística o agrícola. Además todo se realizará siempre apegado al Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso.

Sin embargo, el anuncio de esta nueva política ha generado reacciones en diversas organizaciones ambientales de Venezuela. En este sentido, Diego Díaz Martín, Director Ejecutivo de Vitalis, expresa que \”los Parques Nacionales no han sido creados para la actividad agropecuaria, por lo que la agricultura, incluyendo el cultivo de flores, sólo debe realizarse en aquellas áreas de uso especial que existían antes de su declaratoria,  con reglas muy claras para evitar su intensificación y expansión\”.

Por otra parte, José Moya, de la Federación de Organizaciones y Juntas Ambientalistas (FORJA) no entiende cual es el objetivo que se propone el Ministerio de Economía Popular. Considera a los núcleos endógenos como una amenaza a los ecosistemas vitales contenidos en los parques nacionales. Recuerda además el deslave ocurrido en el Estado Vargas en el año 1999, por lo que uno de los proyectos debería ser la fijación de los taludes en la montaña afectados por esta tragedia.

En el caso del desarrollo endógeno de La Elvira en el Parque Nacional Guatopo, grupos ambientalistas de Altagracia de Orituco denunciaron que en los alrededores de la antigua casona se iban a realizar deforestaciones para dar paso a cultivos de café, e inclusive se encontraban marcados varios árboles de cedro. Señalan además que gracias a la oportuna intervención del Alcalde de Altagracia de Orituco y de funcionarios de Inparques, se logró la modificación del proyecto para darle un enfoque turístico. Agregan que el gobierno debería centrar sus esfuerzos de promover el desarrollo endógeno en el cercano pueblo de San Francisco de Macaira, considerado como una joya perdida en el piedemonte guariqueño.

Es importante señalar que no toda comunidad que habita en un parque nacional puede permanecer dentro de sus límites. La normativa legal vigente señala que solo las poblaciones con más de 50 años de antigüedad y caracterizadas por \”un modo de vida social, económico y cultural que constituye por si mismo un factor de mejoramiento del medio natural\” pueden permanecer dentro del área protegida. Cualquier otra ocupación humana que no cumpla con este requerimiento deberá ser reubicada y no debe ser beneficiada con el financiamiento de núcleos de desarrollo endógeno dentro de sus linderos.

Además del estudio de impacto ambiental (EIA), cada núcleo de desarrollo endógeno debería ser precedido por la aprobación de un Plan Especial de Sitio. Este es el instrumento de planificación más apropiado para la ejecución de actividades de este tipo dentro de un área protegida, puesto que permitiría identificar las potencialidades y limitaciones del terreno. Sin embargo, no basta realizar estos estudios para que solo queden en el papel, es necesario verificar que se cumplan las recomendaciones y regulaciones establecidas en estos documentos para evitar o reducir los impactos negativos en los ecosistemas.

Es de vital importancia que el gobierno venezolano destine un mejor presupuesto para la administración y el manejo del sistema de parques nacionales. Estas áreas protegidas están siendo afectadas por diversas amenazas causadas por los seres humanos (deforestación, incendios forestales, extracción ilegal de flora y fauna, contaminación) que no les permiten cumplir apropiadamente con los objetivos para los cuales fueron creadas originalmente: conservación de cuencas hidrográficas y de biodiversidad.

El sistema de parques nacionales de Venezuela constituye un elemento indispensable para el desarrollo agrícola del país por los servicios ambientales que presta: protección de cuencas hidrográficas, regulación del clima y control de la escorrentía y la erosión. Un verdadero desarrollo sustentable debe considerar no solo el uso sustentable, sino también una política más activa de conservación del ambiente y de su biodiversidad.

ParksWatch – Venzuela: 2005 de Abril