ParksWatch

                                               Foto: A. Tello (Viajeros)

A pesar de la gran extensión territorial que limita con el Océano Pacífico, el Perú sólo posee un área marina protegida. La Reserva Nacional de Paracas es la única zona de conservación para especies endémicas y típicas del mar peruano. A lo largo de todo el litoral, existen bahías, islas y ensenadas donde aún habita fauna marina en peligro de extinción, debido sobretodo a la sobreexplotación de los recursos y la contaminación. Uno de estos lugares es la Península de San Fernando, a 470 kms al sur de Lima, en el distrito de San Juan de Marcona, departamento de Ica.

La Riqueza de San Fernando

En la Península de San Fernando convergen tres clases de ecosistemas: el mar, el desierto y las lomas. Por lo tanto, es una zona donde se han formado cadenas de alimentación entre la biodiversidad de especies que pertenecen a cada uno de estos ecosistemas. Por ejemplo, en la temporada cuando las hembras de lobo marino chusco (Otaria byronia) y fino (Arctocephalus australis) alumbran, se observan cóndores (Vultur gryphus) sobrevolando la península para alimentarse de las placentas que avistan. La especie Arctocephalus australis está considerada como especie en vía de extinción y las especies Otaria byronia y vultur gryphus están consideradas como especies en situación vulnerable (INRENA, D.S. No 013-99-AG, 1999); sin embargo, en San Fernando aún habitan dentro de un sistema de vida que logra mantener su equilibrio.

La Península de San Fernando posee una geografía lo suficientemente peculiar como para que se origine el fenómeno de condensación y humedad en sus elevaciones. La neblina que proviene del mar cruza el desierto y se encuentra con lomas áridas que le impiden el paso. Este fenómeno es la fuente de vida para el guanaco (Lama guanicoe), que en la estación de reverdecimiento baja hasta las orillas de la playa La Aguada para beber de las filtraciones de agua dulce que desembocan en el mar. Esta especie de camélido alto andino está en peligro de extinción. San Fernando es uno de los pocos refugios que le queda para migrar desde la sierra.

La península alberga en su costa desértica y mar a gran variedad de mariscos, peces, aves y mamíferos marinos reconocidos en el Perú. La abundante ictofauna brinda una sustanciosa oferta a la pesca artesanal. Se capturan los peces más comercializados del país como la anchoveta (Engraulis ringens), corvina (Cilus gilberti), pejerrey (Odontesthes regia) y lenguado (Paralichthys orbignyanus). Entre los acantilados y riscos se encuentran anidando las inmensas bandadas de aves endémicas, residentes comunes y migratorias. Por ejemplo, chuitas (Phalacrocórax gaimardi), guanayes (Phalacrocorax bougainvillea), pelícanos (Pelecanus thagus), gallinazos de cabeza roja (Cathartes aura), zarcillos (Larosterna inca) y marisqueros (Cinclodes taczanowskii). Los lobos marinos y el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti), propio sólo del litoral peruano por la Corriente de Humboldt, viven en las islas y playas de la zona. Este último también está considerado como una especie próxima a desaparecer.

Amenazas de siempre

Las principales actividades económicas en el distrito de San Juan de Marcona, donde está ubicada la península de San Fernando, son la pesca y la minería. Ambas han causado impactos ambientales a la zona. Por un lado, la pesca ha sobre explotado los recursos del mar y, como consecuencia, la densidad demográfica de algunas especies ha empezado a reducirse con los años.

La minería, por otro lado, implica una problemática socio ambiental más compleja. Shougang Hierro Perú SA explota el yacimiento de hierro más grande del país y sus relaves desembocan en el mar. La empresa está ubicada al sur de San Fernando y desde el 2002 ha venido cerrando diecinueve de sus veinte ductos en la Punta San Nicolás.  El Sr. Juan Carrasco, biólogo nacido en la zona e investigador desde hace tres años sobre los efectos de la contaminación minera en la península, realizó un exhaustivo estudio que comprobó \”una alta concentración de hierro, plomo, cadmio y manganeso en especies marinas de consumo humano, como el caracol, el pejerrey, la cabrilla, cuyos mercados son los de Lima.\” Además, \”estos metales pesados, que son altamente tóxicos (pues permanecen irreversiblemente dentro del organismo humano), sobrepasan los límites permisibles que establece la Comunidad Económica Europea. \” (1

                   
                                                      Foto: J. Carrasco

La contaminación minera en San Nicolás ha afectado directamente a la península de San Fernando porque la corriente que viaja de sur a norte deposita los agentes contaminantes en este punto. Esto ha causado que especies como la chuita, el pingüino de Humboldt y el guanaco estén en peligro. (2)

Amenazas de Hoy

La península de San Fernando fue declarada en julio del 2003 como zona de reserva natural por el Gobierno Regional de Ica, con el respaldo del Proyecto de Ley N° 07437. Sin embargo, ese mismo mes, el Consorcio Nazca Ecológica le compró en subasta pública al Ministerio de Agricultura, por medio de la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión), 498 hectáreas del territorio de San Fernando. La ley aprobada entró en vigencia noventa días después.

El propósito del Consorcio Nazca Ecológica es invertir un cuarto de millón de dólares en la construcción de un complejo turístico ecológico. Este año se empezó a construir la carretera de acceso al terreno; sin embargo, la población y las autoridades locales se levantaron. El Presidente de la Región Ica, Vicente Tello, se pronunció y paralizó las obras. Ha solicitado que se anule la compra y ha iniciado las gestiones para que la zona sea considerada como reserva nacional. Además, está trabajando por frenar el proceso legal de la documentación que declara al consorcio como propietario absoluto y le permite construir.

A nivel local, se están organizando conferencias de conciencia ambiental. Las poblaciones aledañas se reúnen con asociaciones pesqueras y marisqueras, empresas de turismo y medio ambiente, y otras entidades involucradas en problemáticas ambientales diferentes (gas de Camisea y tala de \”huarango\” o Prosopis pallida) pero pertenecientes a la misma región. La intención es dialogar acerca del valor ecológico de sus recursos naturales.  Los participantes se han declarado en una lucha conjunta y organizada para lograr la conservación de la zona e impedir que se deteriore más el ecosistema.

ParksWatch – Perú, junio 2004

Por: Inés Vera

Notas
______________________

1 Rocha, Álvaro. \”Un Milagro para San Fernando\” en: Revista Somos, 29 de mayo 2004. Lima, pp. 24-29.
2 Cartagena, Ana. \”Receta para salvar San Fernando\” en: Revista Viajeros Año 2 N° 9. Lima, pp. 11-22.