Por primera vez en Venezuela un ciudadano fue sentenciado por ocasionar daños al ecosistema de un Parque Nacional. Douglas Rafael Fonseca Aguilar fue condenado en Mayo a dos años y cinco meses de prisión por ocupar de manera ilícita un terreno del sector Cerro Ño León, dentro del Parque Nacional Macarao.
Douglas Fonseca construyó viviendas con fines turísticos dentro de un Parque Nacional, el cual es un Área Bajo Régimen de Administración Especial en la que se prohíben los usos no cónsonos con el fin protector del Parque. La construcción de estas viviendas no sólo representó una invasión a los terrenos del Parque Nacional, también ocasionó efectos dañinos en los ríos y suelos de este sector, que es el más alto del Parque.
La acusación fue realizada por el fiscal 4º de Ambiente, Danilo Anderson, por el incumplimiento de los Artículos 30, 43 y 58 de la Ley Penal del Ambiente. Los cargos que se le imputaron al acusado fueron cambio de flujo y sedimentación de los ríos, degradación de suelos, topografía y paisaje, ejecución de actividades comerciales y ocupación ilícita en un Área Bajo Régimen de Administración Especial.
Además de la encarcelación impuesta por el tribunal, el acusado deberá pagar una multa de 2.475 días de salario mínimo y la cancelación de todos los costos del proceso, gastos que superan los diez millones de bolívares.
Este primer caso es de suma importancia en la lucha contra la gran cantidad de delitos ambientales que ocurren cada día en Venezuela y que generalmente no son condenados, a pesar de que existe la Ley Penal del Ambiente desde 1992.
ParksWatch: September 2001