ParksWatch

La propuesta estuvo precedida por una gran polémica en Guatemala, donde la industria maderera luchó fuertemente porque el país se retirara como proponente. A pesar de las presiones de los industriales, la Autoridad CITES de Guatemala, representada por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), decidió continuar con la propuesta. Para ello contó con el apoyo de ParksWatch Guatemala, quien se desplazó hasta Santiago de Chile para asistir a la COP en calidad de miembro de la delegación oficial, a invitación de las autoridades guatemaltecas.

La aprobación fue precedida de un intenso trabajo de las delegaciones guatemalteca y nicaragüense, quienes por medio de conferencias de prensa, recepciones, reuniones de trabajo y presentaciones lograron convencer a la mayoría de los delegados de los países asistentes que votaran a favor de la propuesta. De destacar fue la declaración de los Estados Unidos de Norteamérica, quien al finalizar la votación -realizada de forma secreta a petición de Brasil- declaró públicamente que su voto había sido a favor de la inclusión de la caoba en CITES II pues eso significaba apoyar el comercio legal y transparente de la especie.

La actividad desarrollada en la COP 12 de CITES supone un gran éxito de las delegaciones de Guatemala y Nicaragua, quienes tuvieron que enfrentar la férrea oposición de grandes productores como Brasil, Bolivia y Perú. Pero, sobre todo, representa un ejemplo de que el papel jugado por las organizaciones ambientalistas, entre ellas ParksWatch, puede representar la diferencia para que a nivel nacional e internacional se tomen decisiones encaminadas a favorecer la protección y a luchar en contra de la depredación de la naturaleza.

La tala ilegal es uno de los grandes problemas que están degradando los bosques tropicales tanto en Guatemala como en el resto de países de Latinoamérica. La mayoría de la caoba de diámetro comercial del país se encuentra dentro de la Reserva de la Biosfera Maya. Para controla la tala ilegal, el CONAP concedió 300.000 ha de bosque a comunidades y empresarios, que se comprometieron a certificar su producción y controlar la depredación. Sin embargo, otras áreas de la Reserva de la Biosfera Maya siguen estando fuera de control, por lo que la depredación de caoba está afectando directamente al bosque tropical más importante de América al norte del Amazonas. ParksWatch ha constatado que la depredación de caoba se está dando en el Parque Nacional el Mirador-Río Azul, el Monumento Natural Yaxhá, Nakum, Naranjo y el Biotopo Protegido San Miguel la Palotada, tres de las zonas núcleo más importantes de la reserva. La regulación al comercio internacional de esta especie es una herramienta fundamental para ir acabando con las fuentes de la degradación de esta importante área protegida.

El comercio internacional de especies de flora y fauna silvestre asciende a miles de millones de dólares, y es el responsable de la disminución del número de muchas especies. La conciencia de que la sobreexplotación debida al comercio va en detrimento de la flora y fauna mundial llevó a redactar un tratado internacional en 1973 – la convención CITES- con el fin de protegerlas de la explotación desmedida. Aún cuando la inclusión de la caoba en el Apéndice II de CITES no supone una solución total para la depredación de especies, es una herramienta más que sirve para ir cerrando el espacio a actividades ilegales, y, por tanto, para ir aumentando las posibilidades de supervivencia de la frágil diversidad biológica de la región.

(La foto inicial: Uno de los numerosos campamentos madereros en la Reserva de la Biosfera Maya.)

ParksWatch: Noviembre del 2003