ParksWatch

Uno de los mayores crímenes ecológicos ocurrió en el año 2002 en el interior de la Reserva Nacional Paracas. Ciento cuarenta y siete lobos marinos fueron eliminados salvajemente en la isla San Gallán a manos de cazadores furtivos. Después de haber transcurrido tres meses de la matanza, la prensa recién da a conocer este crimen, y la policía local aún no ha podido capturar a los responsables. Se presume que los depredadores pertenecen a una red de traficantes que se dedica a la comercialización ilícita de los genitales de los lobos de mar para elaborar diversos y cotizados productos afrodisiacos en el continente asiático.

Los lobos representan una de las atracciones principales de Paracas. Miles de turistas llegan cada año para conocer el hábitat de estos mamíferos. Existe una pujante industria turística, cuyo único motivo de existencia es la presencia de este tipo de especies. Este atentado contra los lobos no sólo es considerado un acto inhumano, sino también una absurda manera de sabotear a la economía del Perú.

La Comisión de Ambiente y Ecología del Congreso peruano resolvió investigar la matanza masiva de lobos marinos en la reserva de Paracas. Para el efecto, se constituyó un subgrupo de trabajo integrado por Maruja Alfaro (PP) y Víctor Noriega (PAP). La Dra. Fabiola Morales, presidenta de la comisión, deploró que el Ministerio Público haya archivado el caso al no identificar a los autores de este grave atentado contra el medio ambiente y la ecología. Sin embargo, instó a la Comisión a intervenir para deslindar las responsabilidades que corresponden en este delicado asunto. El día viernes 24 de enero, la comisión viajará a la zona para constatar los hechos y tomar medidas

La vigilancia de la Reserva Nacional de Paracas es insuficiente. Tal como lo plantea el nuevo plan maestro del área protegida y a raíz de esta matanza, se instalará un puesto de vigilancia y control en la Isla San Gallán. El ingeniero Rafael Tamashiro, jefe del área protegida y representante del INRENA en la zona, afirma que ha sido una matanza dirigida, además, aduce que por las características del hecho es de suponer que los perpetradores directos hayan sido más de diez personas.

Este atentado coincide con la próxima evaluación de ParksWatch Peru a la Reserva Nacional de Paracas, quien estará viajando a la zona el lunes 27 de enero.

(Foto inicial:  Foto de los archivos del Diario El Comercio, 19 de enero del 2003. Oficiales de INRENA inspeccionando el lugar de los hechos.)

ParksWatch: Enero del 2003