La caza ilegal en la Reserva de la Biosfera Maya es un problema que actualmente está sin control. Las investigaciones de ParksWatch en la zona han concluido que ni en los sitios mejor resguardados, caso del Parque Nacional Tikal, existe un 100% de dominio sobre dicha actividad. En la Zona de Uso Múltiple de la reserva la situación es crítica, sobre todo cerca de los lugares poblados. La falta de personal y presupuesto impide que el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) tenga buenos controles, por lo que no es raro que en la cercana ciudad de Flores se ofrezca a los turistas platos “típicos” provenientes de especies cazadas ilegalmente en el área protegida.
Para contrarrestar parte de este problema, el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) ha estado firmando acuerdos para el manejo sostenible de los bosques de la reserva con algunas comunidades, en los que se incluye la formación de patrullas de control y vigilancia. Fue precisamente una de estas comisiones de vigilancia la que el día 18 de enero del presente año decomisó una hembra de jaguar (Panthera onca), cazada ilegalmente a unos 15 km al norte de la comunidad de Uaxactún. La Comisión de Vigilancia de la Organización Manejo y Conservación (OMYC) de la comunidad de Uaxactún encontró en una ronda de rutina al felino abatido, una hembra de aproximadamente dos años de edad. Aún cuando la comisión comunitaria actuó con prontitud y denunció estos hechos al CONAP, el cazador ilegal huyó del lugar y no fue posible capturarlo.
En otras comunidades también se han creado comisiones de control y vigilancia. Si bien es cierto que la caza ilegal empieza a ser fiscalizada, también lo es que aún falta mucho para que el dominio de la actividad sea completo. Especies protegidas como el jaguar (P. onca) y el loro real (Amazona farinosa) siguen sufriendo por la caza y captura ilegal. Según las investigaciones en curso de ParksWatch, en el año 2002 en la comunidad de Carmelita siete loros reales (Amazona farinosa) murieron y otros diez fueron capturados de forma ilegal. Además, otro jaguar (P. onca) fue cazado en dicha población en el año 2001.
La creación de las comisiones de vigilancia y su patrullaje continuo pueden suponer un adelanto en el control de actividades ilegales en la Reserva de la Biosfera Maya. Sin embargo, el sistema, que no es de reciente creación -en algunas comunidades se puso en marcha desde 1999- aún necesita ser perfeccionado. Para que este sistema sea efectivo es necesario que las comisiones de vigilancia se fortalezcan. El CONAP tendrá que trabajar con mucha fuerza y constancia para dotarlas de poder y resolución para que lleguen a alcanzar la efectividad que se desea.
(La foto inicial: Foto–cortesía de OMYC y WCS–En la foto se ve el jaguar muerto y los miembros de la patrulla de la comunidad de Uaxactún que lo decomisaron.)
ParksWatch: Febrero del 2003