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Soluciones
Conclusiones
Referencias

 

 

 

                         
         La vegetación está adaptada a las condiciones de escasez de agua

 

El Monumento se encuentra dentro de la zona semiárida de Venezuela, que cubre aproximadamente 40.000 km2, es decir, un poco menos del 5% del área del país y un 67 % del Estado Lara (García et al. 1990; Ferrer 1985). Las duras condiciones climáticas imperantes han determinado el surgimiento de una flora y fauna muy especializada (Díaz 1988; Alarcón y Díaz 1993; Alarcón 1990).

 

La vegetación predominante en el Monumento Natural tiene características muy particulares, sobre todo por su notable riqueza florística y la combinación única de especies presentes. Un listado preliminar de la flora en el Monumento incluye un total de 116 especies. De estas, 81 corresponden a arbustos, lo cual representa un 77% de toda la flora de arbustos reportada en la zona árida de los estados Falcón y Lara. La flora del monumento muestra afinidad con la de otras localidades Andinas en la Sierra de Portuguesa a alturas similares (por ejemplo, los poblados entre Sanare y El Tocuyo). Mientras que para toda la zona árida de Venezuela no se han reportado especies de plantas endémicas, en la zona semiárida de Loma El León existen cinco especies endémicas del Estado Lara: Opuntia bisetosa (tuna de flores rojas), Mimosa trinae, dos especies no descritas del mismo género y una especie no descrita de la familia de las mirtáceas. Adicionalmente, otras especies abundantes en el Monumento (Cassia zygophilloides, Euphorbia lutzenbergii, Cordia steyermarkii) sólo ocurren en otras pocas localidades en el resto del país (Smith y Rivero 1983; Garcia et al. 1990). 

 

Esta vegetación se caracteriza además por un importante desarrollo de raíces en los horizontes superficiales del suelo (sobre los 50 cm) lo que contribuye a la estabilización física de los suelos y la protección del ecosistema de invasiones de especies foráneas (Smith y Rivero 1983). Las formaciones vegetales presentes incluyen los matorrales (matorral denso alto, denso bajo y ralo), acompañados en algunas zonas por parches de bosques secos deciduos (40 ha aproximadamente) y sabanas (70 ha aprox) (García y Salazar s/f; García et al. 1990).

 

El matorral denso alto (193 ha) está constituido por vegetación mayoritariamente perennifolia y primaria que se encuentra en la vertiente este de la loma, que es la vertiente más húmeda: las formaciones de matorral denso tienden a estar asociadas a precipitaciones superiores a los 700 mm. El estrato más alto de arbustos puede alcanzar los 3-4 m de altura. Sin embargo, las especies dominantes son arbustos de portes más bajos como Lippia oreganoides, Calea berteroana, Wedelia calycina y Croton argyrophyllus (García y Salazar s/f).

 

El matorral denso bajo tiende a dominar en la sección noroeste y oeste del Monumento. El estrato de arbustos puede alcanzar los 2,5 m de altura. Es un matorral con baja densidad de plantas espinosas. Los arbustos de esta formación pierden las hojas de manera continua durante el año. Las especies dominantes tienen hojas más bien blandas, aromáticas (incluyendo especies de uso comercial como condimentos) y que son poco consumidas por los caprinos. Estos matorrales tienen una fisonomía similar a los de clima mediterráneo de California y Europa. Entre las especies dominantes se encuentran Croton argyrophylloides, Lippia micromera, Mimosa trinae y Cordia steyermarkii. De estas, Lippia micromera ha sido señalada como una especie invasora de áreas sometidas a quema. Sin embargo, no existen evidencias claras de que esta vegetación haya sido el resultado de eventos de quema en la Loma El León (García y Salazar s/f).

 

El matorral ralo corresponde a los "espinares" que han sido ampliamente descritos en las zonas áridas de Venezuela. Sin embargo, en los matorrales ralos presentes en la Loma El León no son dominantes los arbustos espinosos. A diferencia de las formaciones de matorral denso, la cobertura del dosel es marcadamente discontinua. Esta formación tiende a dominar en la vertiente noroeste (vertiente seca). La estructura actual de esta vegetación es muy probablemente producto del pastoreo de caprinos en el área. Entre las especies abundantes se encuentran Calea berteriana, Mimosa tenuflora, Casearia arguta y Bunchosia cestrifolia (García y Salazar s/f).

 

Las formaciones de sabanas presentes en el monumento no son típicas de la región, siendo su origen secundario, muy posiblemente producto de quemas repetidas y el establecimiento de potreros. Por este motivo, no constituyen un tipo de vegetación estable, al estar siendo colonizadas progresivamente por arbustos de los matorrales circundantes. El parche más extenso se encuentra en la cima de la Loma, a 1.300 msnm, en una zona expuesta a vientos fuertes y neblina ocasional. En el estrato bajo domina Trachypogon spicata y otras gramíneas, siendo también abundantes Solanum karstenii y Polygala caracasana.

 

En los parches de bosque deciduo existentes domina el Araguaney (Tabebuia chrysantha), una especie típica de estos bosques secos y el árbol nacional de Venezuela (García y Salazar s/f).

 

Este monumento constituye un sitio muy importante de refugio de la fauna característica de la región semiárida de Venezuela (Smith y Rivero 1983). Entre los mamíferos presentes se señalan los venados (Odocoileus virginianus), cachicamos (Dasypus novencinctus), báquiros (Tayassu tajacu), onzas (Herpailurus yagouaroundi), zorros (Urocyon cinereargenteus) y tigritos (Leopardus wiedii), entre otros. El Monumento también protege sitios de nidificación de aves entre las que resaltan la guacharaca (Ortalis ruficauda), las perdices y una especie de paloma (Zenaida auriculata). Además el monumento se encuentra dentro del área de distribución de especies amenazadas como son el cardenalito (Carduelis cucullata) y la marmosa de desiertos (Marmosa xerophila) (García et al. 1990). La marmosa de desiertos es una especie endémica de los bosques secos de Colombia y Venezuela, considerada como "insuficientemente conocida" (Rodríguez y Rojas-Suárez 1999); aunque en el libro rojo de IUCN (2003) está clasificada como en peligro crítico.
El cardenalito es un ave vistosa de plumaje rojo y negro, considerada como una de las especies más amenazadas de Venezuela. Su distribución actual es sólo un 20% de su distribución en el pasado y está restringida a unos pocos relictos en la región de Lara-Falcón y en Barinas. Esta disminución en su distribución ha estado asociada a su captura y comercialización, especialmente para su hibridización para producir canarios rojos (Rodríguez y Rojas-Suárez 1999). La especie está especialmente protegida por la resolución No. 439 publicada en Gaceta Oficial No. 32.619 (República de Venezuela 1982). Además se encuentra en el Apéndice I del CITES lo cual a contribuido a controlar su tráfico hacia Europa a través de Curazao, país que servía de puente antes de suscribirse a dicha convención en 1987.

 

Una de las plantas sobre las que el cardenalito muestra mayor preferencia para alimentarse es el arbusto conocido como clavelito (Wedelia calycina), que es uno de los arbustos dominantes de los matorrales altos en la Loma del León. De las otras especies cuyo fruto le sirve de alimento en su estado silvestre, unas 44 especies, al menos cinco están presentes en el monumento: el bledo (Amaranthus dubius), el colmillo de puerco (Synedrella nodiflora), la bubita negra (Cordia curassavica), el guatacaro (Capparis spp.) y el gamelote (Panicum maximum) (Rivero 1983). Debido a la presencia de estas especies se considera muy probable la presencia de cardenalitos en el área. Algunos autores señalan que la Loma El León constituía en el pasado uno de los hábitats más importantes de la especie, desde donde bajaban a Barquisimeto y los alrededores (Smith y Rivero 1983).

 

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