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Descripción
Amenazas
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Conclusiones
Referencias

 

 

 

La Isla Margarita resulta especialmente importante como zona de endemismo. La isla estuvo conectada al territorio continental venezolano hasta el Pleistoceno por lo que su fauna actual se encuentra principalmente influenciada por la fauna de la costa. Prueba de ello es la presencia de familias de aves propias de la avifauna continental y ausentes en las antillas, como Tinamidae, Dendrocolaptidae, Formicaridae y Furnaridae (Bisbal 2001). Margarita cuenta con 31 especies de mamíferos, de ellos el conejo Sylvilagus floridanus margaritae y el venado Odocoileus virginianus margaritae, representan subespecies endémicas con importantes poblaciones dentro del parque.

 

Cuatro especies de tortugas marinas anidan en las playas del parque. La especie más común es la tortuga cardón (Dermochelys coriacea) y también están presentes el carey o parape (Eretmochelys imbricata), la tortuga verde (Chelonia mydas) y la caguama o cabezona (Caretta caretta) (GTTMNE 2002). Las dos primeras especies se encuentran en situación de amenaza crítica de extinción (CR A1abd, CR A1abd+2bcd), estando las dos últimas globalmente amenazadas (EN A1abd) según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). El Libro Rojo de la Fauna de Venezuela considera a la caguama en la categoría vulnerable y a las otras tres especies en peligro (Rodríguez y Rojas-Suárez 1999). Durante el año 2001 se registraron 323 eventos de anidación en la isla de Margarita y se contabilizaron más de 8.000 huevos durante la temporada (GTTMNE 2002). Aproximadamente un 12% de estos anidamientos ocurrieron en las playas del parque. En este año se reportaron 39 tortugas en el parque, 32 de las cuales se encontraban anidando (Vernet 2001).

 

Entre las aves se han reportado 107 especies de las cuales 21 son migratorias, 15 especies tienen distribución restringida a Margarita y Trinidad en el Caribe insular y 16 tienen distribución restringida a Margarita en el Caribe (Rojas-Suárez et al. 1998). De estas últimas Butorides striatus robinsoni es endémica de Margarita y Trinidad, mientras que otras 7 especies de aves son endémicas de la isla: Glaucidium brasilianum margaritae, Icterus nigrogularis helioeides, Synallaxis albescens nesiotes, Aratinga pertinax margaritensis, Xiphorhynchus picus longirostris, Aratinga acuticaudata neoxena y Rallus longirostris margaritae (Rojas-Suárez et al. 1998). Las tres últimas especies son endémicas del parque y sus alrededores.

                    

Ejemplar juvenil de cotorra margariteña observado en un restaurante de Boca de Río. El tráfico ilegal y la afición como mascota mantienen a la especie amenazada de extinción

 

Aratinga acuticaudata neoxena, conocida popularmente como ñángaro, se encuentra críticamente amenazada de extinción debido a su cacería para comercio y uso como mascota (Rodríguez y Rojas-Suárez 1999). Para 1994 la población se estimaba en unos 180 individuos (Rodríguez y Rojas-Suárez 1999). La cotorra margariteña (Amazona barbadensis) se encuentra en peligro de extinción en Venezuela (Rodríguez y Rojas-Suárez 1999) y vulnerable a nivel global (IUCN 2002) debido a la cacería ilegal y a la destrucción de su hábitat. Silvius (1986) estimó su abundancia en unos 700-800 individuos en los alrededores del parque. La polla de mangle de Margarita (Rallus longirostris margaritae) ha sido clasificada como vulnerable (Rodríguez y Rojas-Suárez 1999) y su única población en el mundo se encuentra en la Laguna de La Restinga.


Lentino y Bruni (1994) afirman que los flamencos (Phoenicopterus ruber) visitaban asiduamente la laguna, aunque no han sido reportados allí desde 1983. Sin embargo, en 2002 fueron vistos cinco flamencos en las inmediaciones de La Restinga, lo que podría representar un futuro retorno de estas aves al parque.

 

 

                      

La vegetación del parque, si bien poco diversa, es exuberante y rica en adaptaciones a las extremas condiciones del ambiente, tanto en las zonas semidesérticas como en las altas salinidades de la laguna

 

 

Existen en el parque tres unidades de vegetación: la laguna, la barra litoral y las zonas semi-desérticas alrededor de la laguna. Todo el cuerpo o borde principal de la laguna se encuentra cubierto por el mangle rojo (Rhizophora mangle) y el mangle negro (Avicennia germinans). El primero cubre unas 500 ha aproximadamente, mientras que el mangle negro se extiende por un área de 400 ha ubicada en los canales de menor circulación (Hoyos 1985). El mangle blanco (Laguncularia racemosa) se encuentra hacia el sector oeste de la laguna y el mangle de botoncillo (Conocarpus erectus) en la periferia del manglar, donde el contacto con el agua es menor (Hoyos 1985). La barra o restinga presenta un tipo especial de vegetación debida al sustrato formado de arena y de restos de conchas de moluscos. Hacia la zona oriental dominan los mangles; sin embargo, hacia la occidental predominan especies arbustivas y rastreras como Calotropis procera, una planta invasora proveniente de Asia, y otras halófilas como el tabaquillo (Batis marítima) y la verdolaga (Portulaca oleracea) (Hoyos 1985).

 

Toda la vegetación que rodea a la laguna presenta características que le permiten adaptarse a suelos secos y calcinados, con raíces finas y superficiales, hojas pequeñas o ausentes, abundancia de espinas y forma retorcida de sus troncos (Hoyos 1985). Las especies arbóreas están representadas por Cercidium praecox, Cordia dentata, Cesalpinia coriara, Parkinsonia aculeata, Bourreria cumanensis y Prosopis juliflora, entre otras. Estos árboles presentan a menudo formas achaparradas debido a la pobreza de sus suelos (Hoyos 1985). También abundan las cactáceas Ritterocereus griseus, Subpilocerus repandus, Piloerus lanuginosus, Pereskia guamacho, Opuntia wentiana, Opuntia schumanii, Opuntia caribea, Melocactus caesius y Acanthocereus tetragonus entre otras (Hoyos 1985).

 

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