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Amenazas
Soluciones
Conclusiones
Referencias

 

 

 

La reevaluación del Parque Nacional Henri Pittier después de cinco años ha permitido obtener una nueva visión de sus principales amenazas que, aunque siguen siendo las mismas, en muchos casos su intensidad ha aumentado, por lo que se debe analizar cada una en detalle. Las amenazas más significativas para el Parque Nacional Henri Pittier son las siguientes:

  • Incendios
  • Invasiones humanas
  • Contaminación
  • Cacería
  • Falta de presupuesto y equipo
  • Deterioro de la infraestructura

     

           Los visitantes arrojan desechos en las orillas de la carretera
                                  Foto: Eduardo Gonzalez


Incendios

Los incendios de vegetación siguen siendo el principal problema del parque. Año tras año el área afectada por el fuego es considerable aunque se dediquen grandes los esfuerzos por controlarlos. Las campañas de concientización dirigidas a quienes los originan no parecen haber tenido el impacto esperado. La mayoría de los incendios son intencionales y se realizan con la finalidad de quemar áreas para establecer viviendas, cultivos o potreros; para hacer más eficiente la cacería; también por el simple gusto de ver el fuego (piromanía); por las actividades de las brigadas combatientes, o como generador de presiones en asuntos políticos. Algunos incendios son accidentales, como consecuencia de fogatas y parrillas en sitios no permitidos o poco controlados, celebración de cultos místicos-religiosos, y la quema de basura para limpiar parcelas y caminos, algunos de ellos en instalaciones oficiales del gobierno o de universidades. También son numerosos los incendios que se inician en las cercanías de las cinco instalaciones militares ubicadas en las adyacencias al parque en la ciudad de Maracay, donde las distintas prácticas emplean explosivos y armas de fuego que llegan a iniciar incendios en la vegetación próxima.

  

           Las áreas de sabana son las más afectadas por los incendios

                                       Foto: Eduardo Gonzalez

Los incendios afectan principalmente a la vegetación de sabana, pero cuando llegan a alcanzar grandes extensiones pueden afectar a los bosques secos o deciduos. En el siguiente cuadro puede observarse la frecuencia de incendios en las últimas cuatro temporadas de sequía:

Temporada

Número de incendios

Superficie afectada

2001 – 2002

94

906,76

2002 – 2003

93

3.512,76

2003 – 2004

104

1.196,4

2004 – 2005

88

2.833

Fuente: Inparques (com. pers. 2005)

Para la detección de incendios se habían construido cuatro puestos de observación para el año 2001, pero actualmente no se encuentran en condiciones adecuadas y tampoco cuentan con las facilidades para la permanencia del personal vigía, de manera que solo son utilizados cuando se presenta la emergencia: Un guardaparques o brigadista antifuego es llevado hasta el sitio y desde ahí comunica la evolución de las llamas.

Invasiones humanas

Un tema más delicado viene representado por la apropiación ilegal de terrenos dentro del parque destinados a la construcción de viviendas, el cual mantiene una tendencia a incrementarse si se compara con la primera evaluación realizada. Actualmente persiste un problema originado en el año 2001 en el que más de 40 familias invadieron espacios de una hacienda privada en el sector de Romerito-Uraca-La Loma, conocido con el nombre de Las Esmeraldas (Méndez 2001, Martínez 2001), cuyo desalojo fue ordenado ese mismo por el Tribunal 5 de Control del Estado Aragua con la intervención del Fiscal IV Ambiental, sin embargo no pudo realizarse en su totalidad por la oposición y la resistencia que presentaron los invasores (Fernández 2001, La Rotta 2001). Para el año 2005 todavía permanecen en el lugar alrededor de unas 20 familias. Las autoridades locales como la Gobernación del Estado Aragua y la Alcaldía de Girardot no tomaron medidas para plantear soluciones o alternativas para personas y, finalmente, el Tribunal Supremo de Justicia dictó un fallo a favor de los invasores ilegales permitiendo su permanencia dentro del área protegida (Rojas 2005).

         

         

           Aspecto de la invasión de Las Esmeraldas, ubicada en la vía a Choroní

                                     Fotos: Eduardo Gonzalez

En otras poblaciones como Cepe y Chuao el crecimiento ha generado presiones que han derivado en la ocupación de nuevos espacios no destinados a albergar habitantes. Otras zonas recién colonizadas, como el caso de Tuja, representan un nuevo foco de problemas, debido a que se están ocupando lugares aislados que anteriormente se mantenían intactos o poco perturbados por la presencia humana.

Las poblaciones ancestrales (con historia comprobada) dentro del parque experimentan un esperado crecimiento, y cabe considerar que aunque existe emigración hacia las ciudades, parte de esta población creciente permanece en la zona manteniendo sus costumbres. Por ello es necesario planificar bien su desarrollo y garantizar su derecho a tener un espacio propio mediante medidas cónsonas con los objetivos del área protegida.

Acumulación de desechos sólidos, contaminación

La acumulación de desechos sólidos es un problema que se sigue manteniendo en la misma intensidad, pero no se han abordado soluciones que propicien su disminución o eliminación. En los bordes de las carreteras y en los sitios de llegada de los turistas se observa la mala disposición de desperdicios como envoltorios, latas, botellas, pañales y colillas de cigarrillos, entre otros. La falta de conciencia del visitante se hace manifiesta cuando se les ve arrojar basura por las ventanas de los automóviles o, simplemente al dejarla en el sitio donde hicieron una parada. Aunque muchas veces no se tiene donde disponer de los desperdicios el comportamiento no se justifica. Todo visitante debería llevarse consigo los desperdicios originados durante su estancia en el parque. Dada la carencia de personal que cumpla específicamente con las funciones de mantenimiento y limpieza en las áreas de acceso libre al visitante, son los propios guardaparques los que llevan a cabo dichas tareas.

En sitios específicos como el sector Las Monjas y El Eregûe, donde se depositan desperdicios a cielo abierto, el problema ambiental no es solo el visual. En El Eregüe, vertedero utilizado para la descarga y posterior quema de desechos químicos, la contaminación del aire produce afecciones respiratorias en los habitantes de las cercanías, mientras que los residuos de tales químicos se percolan en el suelo alcanzando los niveles freáticos y que afectan además a la vegetación de la zona que hace uso de dichas aguas subterráneas. En el sector Las Monjas, la clase de desperdicios es diferente ya que es la generada por los propios pobladores. La basura doméstica ahí acumulada conlleva a una proliferación de moscas descontrolada, que como es bien sabido, son transmisoras de enfermedades (Fundación Tierra Viva s/f, Viloria 1998, PNUMA 2004).

En el Área Recreativa La Trilla, donde no hay personal de guardaparques, existe una significativa acumulación de desechos sólidos además del deterioro de las instalaciones. En el Área Recreativa Las Cocuizas se ha detectado la contaminación de sus aguas por coliformes fecales y hasta el presente permanece cerrado el acceso al público de lunes a viernes, abriendo sus puertas sólo los sábados y domingos. Las autoridades sanitarias competentes no han continuado con el respectivo monitoreo para hallar el origen y la fuente de la contaminación, acción necesaria para emprender medidas para su limpieza y control.


    

El río del área recreativa de Las Cocuizas presenta problemas de contaminación por coliformes fecales

Foto: Eduardo Gonzalez

Cacería

La cacería es también una actividad bastante conocida por los actores involucrados con el parque y que aparentemente no ha tenido muchas variaciones en los últimos cinco años, sin embargo, es difícil obtener evidencias acerca de su frecuencia real. La cacería podría catalogarse como deportiva o recreativa, ya que aunque se venda o sea consumida por los mismos cazadores, en su mayoría pobladores del área, no representa un medio de subsistencia (Silva y Strahl 1994, Silva y Strahl 1996).

Las especies afectadas generalmente son: la lapa, el picure, el báquiro de collar, el venado matacán y el caramerudo, la danta, el puma y el yaguar. También incluye aves como el paují copete de piedra, la guacharaca y otros crácidos entre muchos otros (Silva y Strahl 1994, Silva y Strahl 1996). La lapa es una de las especies más afectadas, siendo comercializada su carne en algunos restaurantes de los poblados cercanos.

Carencia de presupuesto y equipos, deterioro de infraestructura

Otro problema que ha aumentado desde la primera evaluación es el relacionado con la administración y el presupuesto del parque, por lo que existe una deficiente dotación de equipos y un escaso mantenimiento de toda la infraestructura. La mayoría de las instalaciones dentro del parque se encuentran en franco deterioro, particularmente están abandonados los nuevos puestos de guardaparques que fueron construidos en el año 2000 con fondos provenientes del Banco Mundial. Estos puestos nunca llegaron a funcionar debido a que la falta de presupuesto impidió la incorporación de nuevos guardaparques. El número actual de guardaparques es insuficiente para vigilar la extensión de más de 100 mil hectáreas.

Las instalaciones en las diversas áreas recreativas se encuentran deterioradas y ofrecen muy pocos servicios. Generalmente los sanitarios están cerrados al público, como en el caso de las áreas recreativas de La Trilla y El Polvorín, o fueron saqueados como en el caso de Las Cocuizas.

La administración sólo dispone de un único vehículo que está originalmente asignado para el programa de control de incendios, de manera que solo puede ser utilizado durante la temporada de lluvias, porque en la temporada de sequía es utilizado en el combate de incendios de vegetación. A esto se suma la deficiencia en la dotación de equipos de radiocomunicaciones, de oficina y material en general que limita las acciones y el eficaz desempeño de aquellos que laboran dentro del parque. En algunas oportunidades los mismos funcionarios se han visto en la necesidad de aportar dinero de sus propios ingresos personales para cubrir algunos requerimientos urgentes.

    

El Puesto de Guardaparques de Choroní fue construido recientemente con financiamiento del Banco Mundial, pero se encuentra abandonado

    

       El Puesto de Guardaparques de La Trilla está abandonado por falta de personal

                                  Fotos: Eduardo Gonzalez

 

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