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Por ser un parque con varios pisos altitudinales, Henri Pittier posee una gran diversidad biológica. Se encuentra en el “hotspot” de los Andes Tropicales por su alto número de endemismos y por la urgencia requerida en los esfuerzos para su conservación (Conservation International 2005).



  Dentro del bosque nublado puede observarse la diversidad de especies vegetales

              
El cucharón o niño es un árbol de grandes dimensiones y es una de las especies emblemáticas del parque
Fotos: Eduardo Gonzalez

La gran diversidad de especies vegetales presentes logran darle forma a una variedad de hábitat (Luy y Morales s/f). Entre las especies más resaltantes de cada una de las formaciones vegetales están: 

•  Bosque nublado (800 – 2.436 msnm): el niño o cucharón (Gyranthera caribensis), el yagrumo (Cecropia sp.), el copey (Clusia multiflora), el guamo (Inga sp.), la palma macanilla (Bactris sp.), así como gran cantidad de helechos, musgos y epífitas. En el bosque nublado que rodea la Estación Biológica de Rancho Grande, es posible encontrar 150 especies diferentes de árboles en un área de 0,25 ha (Huber 1986).

•  Bosque deciduo y semideciduo (150 – 1.000 msnm): la ceiba (Ceiba pentandra), el bucare (Eritrina poeppigiana), el araguaney (Tabebuia chrysantha), el matapalo (Ficus guianensis), el palomaría (Triplaris caracasana), el yagrumo (Cecropia sp.), la tara amarilla (Oyedaea verbesinoides), así como numerosas leguminosas y cujíes (Acacia sp.).

•  Sabana (450 – 900 msnm): compuesta en su mayoría de especies gramíneas, principalmente invasoras (Melinis minutiflora, Hyparrhemia rufa, Panicum maximum) en medio de las cuales se encuentran pequeños bosques de galería.

•  Cardonales y espinares (50 – 150 msnm): cardones (Acanthocereus sp. y Cereus sp.), cactus, enredaderas, el olivo (Capparis sp.), el trompillo (Jacquinia revoluta), la maya (Bromelia pinguin) y la verdolaga (Sesuvium portulacastrum).

•  Manglares (0 msnm): principalmente constituidos por el mangle rojo (Rhizophora mangle).

En lo que respecta a la fauna del área protegida, se han contabilizado 140 especies de mamíferos, lo que representa el 47% de la mastofauna nacional. Más de la mitad de las especies son murciélagos, seguidos por roedores (18%) y carnívoros (11%). Entre las especies de murciélagos se destacan los pescadores Noctilio albiventris y N. leporinus (más grande e incluso pesca en el mar) y los vampiros Desmodus rotundus y Diphylla ecaudata (Fernández-Badillo y Ulloa 1990). Las especies más importantes de roedores por su presencia en diferentes ambientes del parque son la rata mochilera (Heteromys anomalus), la ardilla común (Sciurus granatensis), algunos más grandes como la lapa (Agouti paca) y el picure (Dasyprocta leporina) y la rata de agua (Ichthyomys pittieri), por ser endémica del área. Todas las especies de félidos del país se encuentran en el parque y con distintas clases de amenaza (Fernández-Badillo y Ulloa 1990, Rodríguez y Rojas-Suárez 1999), los más grandes como el puma (Puma concolor) y el yaguar (Panthera onca) se encuentran en situación Casi Amenazada internacionalmente (IUCN 2005). Una especie muy común de estos bosques es el mono araguato, cuya presencia puede ser detectada por los fuertes aullidos producidos por los machos (Linares 1998). Otras especies amenazadas son: la danta (Tapirus terrestris), el zorro perro (Speothos venaticus) y el mono araña del norte (Ateles belzebuth hybridus) (República de Venezuela 1995, Rodríguez y Rojas-Suárez 1999).

                  
                Entre la espesura del bosque se observan monos araguatos

   

          El Portachuelo es un área importante para el paso de aves migratorias
                                     Fotos: Eduardo Gonzalez

El atractivo principal para turistas y científicos son las 582 especies de aves que se encuentran en el parque (Lentino y col. 2005), el cual además está ubicado en una región considerada mundialmente como un área de endemismo de aves (BirdLife International 2003). Esta cifra representa aproximadamente el 43% de la avifauna nacional y el 6% de la mundial, registrando una densidad de 5,4 especies por 10 Km2, una de las más altas del mundo (Lentino y Goodwin 1993). El parque, a través del Paso de Portachuelo, representa la puerta de entrada para aproximadamente 79 especies de aves migratorias del hemisferio norte (SCAPNHP 2005). Entre las especies migratorias comunes del parque se encuentran el halcón peregrino (Falco peregrinus), el cuclillo pico amarillo (Coccyzus americanus), las golondrinas Progne tapera, Riparia riparia e Hirundo rustica, así como varias especies de playeros (Calidris sp., Charadrius sp., Pluvialis sp.) y atrapamoscas (Tyrannus sp., Contopus sp.) por nombrar solo algunos representantes de diferentes familias (Lentino y Goodwin 1993). Aproximadamente 22 especies endémicas de la región tienen su hogar en Henri Pittier como el paují copete de piedra (Crax pauxi), el quetzal dorado (Pharomachrus fulgidus), el pico de frasco esmeralda (Aulacorhynchus sulcatus), la granicera hermosa (Pipreola formosa), y colibríes como el esmeralda coliverde (Chlorostilbon alice) y el colibrí pechiazul (Sternoclyta cyanopectus) entre muchos otros (Lentino y Goodwin 1993). También se encuentra dentro del parque el águila arpía (Harpia harpyja), clasificada mundialmente como Casi Amenazada, la guacamaya verde (Ara militaris), considerada Vulnerable, además de otras especies comunes y llamativas como el sorocuá acorallado (Trogon collaris) y el colibrí coludo azul (Aglaiocercus kingi) (IUCN 2005, Lentino y col. 2005).

Están reportadas 97 especies de reptiles y 38 especies de anfibios para el parque, lo cual representa el 38% y 19% del total de especies del país, respectivamente (Manzanilla y col. 1995, Manzanilla y col. 1996). El caimán de la costa (Crocodylus acutus), de estatus Vulnerable y cuyas poblaciones están bajo un programa de recuperación, se encuentra en la bahía de Turiamo. Las tres especies de tortugas marinas que llegan a sus costas (Caretta caretta, Chelonia mydas y Eretmochelys imbricata) se encuentran bajo amenaza, lo mismo que el sapito rayado (Atelopus cruciger) que es endémico de la región (Manzanilla y col. 1996, Rodríguez y Rojas-Suárez 1999). Tres especies de ranitas de cristal (Familia Centrolenidae) están presentes en el parque, así como Pseudos paradoxa cuyo renacuajo es más grande que el adulto (Manzanilla y col. 1996).

Se ha estimado que el número de especies de insectos en el parque debe sobrepasar el millón, esta cifra es la más aceptada aun cuando no se han estudiado ni cuantificado directamente en su totalidad (Osuna 2000).

En el siguiente cuadro se resumen las especies del parque que se encuentran en peligro de extinción y su grado de amenaza local y mundial:

 

Nombre común

Nombre científico

Grado de amenaza local

Grado de amenaza mundial

Jaguar

Pantera onca

Vulnerable

Casi amenazada

Puma

Puma concolor

Menor riesgo

Casi amenazada

Danta

Tapirus terrestris

Vulnerable

Vulnerable

Zorro perro

Speothos venaticus

Vulnerable

Vulnerable

Mono araña del norte

Ateles belzebuth hybridus

En peligro

Vulnerable

Paují copete de piedra

Crax pauxi

En peligro

Vulnerable

Águila arpía

Harpia harpyja

Vulnerable

Casi amenazada

Guacamaya verde

Ara militaris

Vulnerable

Vulnerable

Caimán de la costa

Crocodylus acutus

En peligro

Vulnerable

Caguama

Caretta caretta

Vulnerable

En peligro

Tortuga blanca

Chelonia mydas

En peligro

En peligro

Carey

Eretmochelys imbricata

En peligro

En peligro crítico

Fuente: Rodríguez y Rojas-Suárez (1999), IUCN (2005), BirdLife Internacional (2003)

 

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