Información general
Resumen
Descripción
Amenazas
Soluciones
Conclusiones
Referencias

 

 

 

Amenazas Actuales

 

  • Crecimiento poblacional y cambios en el uso de las tierras
  • Cacería
  • Incendios forestales
  • Falta de personal e infraestructura
  • Falta de presupuesto 
  • Presencia de antenas de telecomunicación
  • Introducción de especies exóticas
  • Falta de investigación y divulgación

     

     

    Crecimiento poblacional y cambios en el uso de las tierras

     

    Los pueblos incluidos en el parque en el momento de su creación han ido creciendo en población y en área, ocupando poco a poco sectores que estaban desocupados en 1974. Las áreas agrícolas que limitaban con el parque también se han extendido, al igual que la vialidad y otros servicios. A pesar de que esta situación mejoró notablemente desde el momento en que se decretó el reglamento de uso en 1991, para ese año gran parte del parque en el sector La Sierra ya había sido notablemente afectada, por lo que se le decretó como Zona de Uso Especial.

     

    Desde 1991 INPARQUES ha mantenido un control relativamente estricto de los pobladores, sobre todo en la prohibición de construir y modificar las viviendas. Aunado a esto, el parque se beneficia del recelo que sienten sus habitantes a la llegada de foráneos a su pueblo, por lo que la inmigración es reducida. Sin embargo, la apariencia del paisaje de La Sierra no es la de un área protegida. Recientemente se construyeron en esta zona un hospital clínico privado y un restaurante para turistas. Este último generó mucho malestar entre los pobladores quienes se han vito restringidos por INPARQUES para mejorar sus viviendas. El restaurante nunca recibió la aprobación de INPARQUES pero fue construido con órdenes del gobernador de entonces, allegado al dueño del restaurante y del anterior presidente de la República.

                        

     El centro hospitalario y sus adyacencias también se encuentran incluidos dentro del parque nacional

     

    Los pueblos de Tacarigua y San Luis tienen sus conucos dentro del parque nacional y desde la creación del parque no han sido expropiados ni reubicados. A pesar de esto, INPARQUES lleva un control de la extensión de los terrenos y el tipo de cultivo, y la información se encuentra cartografiada en escala 1:5.000. El principal producto en Tacarigua es el tomate margariteño, mientras que en San Luis y Fuentidueño se cosechan varias especies frutales y maíz.

     

    Cacería

     

    Los habitantes de La Sierra, El Chorro y de otros pueblos adyacentes cazan dentro del parque. A pesar de que no existen estudios que determinen el impacto de esta actividad, en la opinión de la superintendente las presas preferidas son los venados y los conejos, ambas subespecies endémicas de la isla. La cacería es tanto de subsistencia como para comercializar, aunque principalmente con fines de alimentación. Entre los habitantes de Margarita también es común la captura de venados como mascotas (Rosa Moscarella, comunicación personal).

     

    En el poblado de Tacarigua se usan trampas y cebaderos para capturar palomas de las especies Zenaida auriculata y Columbina passerina. Las actividades de monitoreo lograron erradicar en un 70% el número de trampas presentes en años anteriores. A finales de 2001 los guardaparques habían destruido unas 80 trampas, lo cual causó malestar entre los cazadores quienes llegaron a agredir a los guardaparques.

     

    Incendios forestales

     

    El parque no cuenta con equipo, personal ni materiales para combatir incendios. El año 2001 se produjeron 15 incendios que destruyeron unas 30 ha. A pesar de que esto pudiera parecer una cifra poco relevante, es importante tomar en cuenta que Cerro El Copey, con apenas 7.130 ha, es uno de los parques nacionales más pequeños del país. En efecto, la proporción de ha quemadas en Cerro El Copey no resulta diferente de la del Parque Nacional El Ávila en el año 2001, uno de los más devastadores para los parques venezolanos  (ver noticias del marzo 2001). Aparentemente no existe mucha colaboración por parte de los bomberos ni de la Guardia Nacional. 
     

    Falta de personal e infraestructura

     

    Cerro El Copey cuenta con siete guardaparques, que también realizan labores de vigilancia en las otras áreas protegidas de la isla. A pesar de que la mayoría tiene más de ocho años de experiencia, Casto Rivas, el guardaparques más experimentado, se acaba de retirar por falta de estímulos profesionales y por problemas salariales. Luego de 18 años de experiencia y a pesar de haber realizado estudios en el área de educación, este guardaparques no tenía ninguna posibilidad de ascender profesionalmente ni tener un mejor salario por lo que hoy en día se desempeña como maestro de escuela. Actualmente no hay formación de nuevos guardaparques.

     

    Por otra parte, sólo hay un puesto de guardaparques y un vehículo, lo cual es insuficiente para las labores de vigilancia en las zonas cercanas a Fuentidueño, Tacarigua y otras comunidades por donde es posible acceder al parque nacional. A pesar de que existe un plan para ampliar el área de Cerro El Copey, no se dispone de personal, vehículos ni infraestructura suficiente para garantizar el buen funcionamiento de un parque más grande.

     

    Falta de presupuesto

     

    Actualmente INPARQUES atraviesa una grave crisis presupuestaria que amenaza con paralizar el funcionamiento de los parques nacionales en todo el país (See PW News "espbudgcrisis"), y Cerro El Copey no es una excepción. Gran parte del personal está cobrando salarios inferiores a los 35.000 Bs mensuales (˜ US$ 23) y a pesar de esto también deben pagar los costos de funcionamiento del parque como la gasolina y otros gastos de mantenimiento. La superintendente gasta aproximadamente la mitad de su salario en mantenimiento del parque. INPARQUES no dispone de dinero para pagar varios de los compromisos salariales, como las horas extras y los bonos por trabajo nocturno. El personal se encuentra totalmente desmotivado y esto incide directamente en su trabajo y la seguridad del parque. Ya se han dejado de hacer rondas de vigilancia nocturna y durante el día se hacen sólo los recorridos imprescindibles. Antes la vigilancia del parque era de 24 horas, hoy sólo se vigila desde 7 AM hasta las 4 PM. El área recreativa no puede prestar los servicios que ofrece y los usuarios están descontentos porque no hay baños ni mantenimiento a los senderos. Recientemente se ha restringido el paso automotor en la carretera que conduce hasta el punto más alto de El Copey, donde se localizan las antenas, debido a que la vía se encuentra en muy mal estado. El arreglo de la vía de cerro El Copey compete no sólo a INPARQUES, sino también al Ministerio de Infraestructura (Minfra), la Gobernación del Estado Nueva Esparta y al Instituto de Vialidad y Transporte del Estado Nueva Esparta (Invitrane). En ese sentido se ha conformado una comisión que realice las gestiones para ejecutar la rehabilitación de la carretera.

     

    Antenas

     

    En la cumbre más alta del parque (y de la isla) fue construida una base para antenas de telecomunicaciones de la Compañía Anónima Nacional Telefónica de Venezuela (CANTV), que entonces era una empresa estatal. La jurisdicción de las antenas y del área que éstas ocupan siempre fue de CANTV, lo cual no chocaba con los intereses del parque por tratarse de una empresa del Estado. Luego de la privatización de la CANTV, el poder sobre el terreno ubicado dentro de un parque nacional no ha sido cedido ni a INPARQUES ni a ningún otro ente estatal, lo cual representa un problema de autoridad en el área. Actualmente la zona bajo jurisdicción de CANTV posee antenas de varias empresas televisoras, de telefonía e incluso de las Fuerzas Aéreas de Venezuela (FAV) y de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA). Resulta paradójico que tratándose de asuntos de seguridad nacional, el poder y control del acceso siga estando en las manos de una compañía privada. En ocasiones, el personal de INPARQUES que labora en Cerro El Copey ha sufrido las consecuencias de tener dentro del parque estas antenas y además de tener sus oficinas en la ruta de acceso a las antenas. Durante el reciente golpe de estado en Abril, los funcionarios de INPARQUES fueron desalojados violentamente de su lugar de trabajo por personas que intentaban incomunicar a la isla. Igualmente se ven afectados por delincuentes que instalan equipos de comunicaciones de manera clandestina.

     

                  

    La zona de las antenas se encuentra bajo la jurisdicción de una empresa privada y no está debidamente zonificada

     

    Introducción de especies exóticas

     

    Existe entre los habitantes de la isla una marcada afición de poseer mascotas, las cuales son en la mayoría de los casos fauna silvestre extraída de sus poblaciones naturales. Al parecer es posible que existan poblaciones de monos capuchinos (Cebus olivaceus) traídos a la isla desde tierra firme y liberados en el parque Cerro El Copey, lo cual representaría un grave problema para las poblaciones de Cebus apella margaritae, especie endémica y en peligro (Martínez et al. 2001).

     

    Falta de investigación y divulgación

     

    Llama la atención que a pesar de que el Cerro El Copey tiene un extraordinario valor como refugio de varias especies endémicas y amenazadas, el parque no haya sido objeto de mayores niveles de investigación, sobre todo en el área de ecología y en inventarios de diversidad de invertebrados y otros taxa. Igualmente, a pesar de que la población de la isla reconoce en Cerro El Copey un importante atractivo turístico y un parque nacional, existe cierto nivel de desinterés hacia la realización de actividades relacionadas con el parque. Salvo la población de Fuentidueño, en donde existe una tradición de turismo de naturaleza, es necesario motivar a los pobladores locales hacia la defensa y conservación del parque, especialmente a aquellos que siembran o viven dentro de Cerro El Copey.

     

     

    AMENAZAS FUTURAS

     

    Ampliación del parque

     

    Si bien la ampliación del parque no representa una amenaza como tal, para poderla llevar a cabo es necesario solucionar los problemas presupuestarios, incrementar el número de guardaparques, de vehículos y de infraestructura, tanto en el área actual como en la ampliación.

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