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Descripción
Amenazas
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Conclusiones
Referencias

 

 

 

La Isla Margarita y en particular el Cerro El Copey, resultan especialmente importantes como zonas de endemismo. La isla estuvo conectada al territorio continental venezolano hasta el Pleistoceno por lo que su fauna actual se encuentra principalmente influenciada por la fauna de la costa. Prueba de ello es la presencia de familias de aves propias de la avifauna continental y ausentes en las antillas, como Tinamidae, Dendrocolaptidae, Formicaridae y Furnaridae (Bisbal 2001). Margarita cuenta con 31 especies de mamíferos, cuatro de ellos (la ardilla Sciurus granatensis nesaeus, el conejo Sylvilagus floridanus margaritae, el venado Odocoileus virginianus margaritae, y el mono Cebus apella margaritae) representan subespecies endémicas cuyas principales poblaciones están en el parque. El mono capuchino de Margarita es considerada la especie de primate más amenazada de Venezuela y se encuentra en peligro crítico de extinción (Rodríguez y Rojas-Suárez 1999).

 

Se han reportado 67 especies de aves en el parque (Rojas-Suárez et al. 1998), entre ellas cuatro subespecies endémicas de la isla: la pavita o lechuza enana Glaucidium brasilianum margaritae, el güitío gargantiblanco Synallaxis albescens nesiotes, el perico carasucia de Margarita Aratinga pertinax margaritensis y el gonzalito margariteño Icterus nigrogularis helioeides. Dos subespecies de aves son endémicas del macizo oriental: el colibrí Amazilia tobaci aliciae y el trepador Xiphorhynchus guttatus margaritae. Un ave es endémica del parque nacional: la macagua o soisola (Crypturellus erythropus margaritae) que además se encuentra en peligro crítico de extinción (Rodríguez y Rojas-Suárez 1999). Cerro El Copey es el único lugar de Margarita en donde es posible observar al hormiguero Grallaria guatemalensis, una especie de amplia distribución en el país. Otras especies de distribución restringida a las islas del mar Caribe venezolano también se encuentran en Cerro El Copey, tal es el caso del tordo negro de Margarita Quiscalus lugubris insularis (Bisbal 2001).

 

Los reptiles y anfibios de Margarita se encuentran mucho menos estudiados y representados en los museos del país (Bisbal 2001), sin embargo se conocen dos culebras (Drymarchon corais margaritae y Leptotyphlops albifrons margaritae) endémicas de la isla (INPARQUES 2001).

 

Un total de 14 especies de mosquitos no registradas con anterioridad para el estado Nueva Esparta fueron identificadas en una colecta realizada en el Parque Nacional Cerro El Copey. Una de estas especies no estaba señalada para Venezuela (Navarro 1998). Es necesario incrementar los inventarios de insectos en el parque.

 

La flora del Cerro El Copey es muy similar a la de la Cordillera de la Costa y sigue un patrón de zonificación altitudinal (Huber 1999). En las laderas inferiores entre 200 y 600 m.s.n.m, se observan bosques tropófilos basimontanos semideciduos con una altura entre 10 y 25 m. y estrato arbóreo relativamente denso con especies como el indio desnudo Bursera simaruba, Tabebuia billbergii, Croton xanthochloros, Aspidosperma vargasii, Maytenus karstenii, Coccoloba coronata, Machaerium roboniifolium, Ximena americana, Neea anisophylla y el copey Clusia major, árbol que por su abundancia en la zona le da el nombre al cerro. En esta área se localizan las especies endémicas Mikania johnstoni y Argythammia erubescen, y se observa cierta intervención y cambios en la vegetación original por la presencia de conucos y sembradíos pequeños (Hoyos 1985, INPARQUES 2001, World Wildlife Fund 2001).

 

Entre los 500 y 800 m.s.n.m se localiza el bosque submontano siempreverde con dosel más bajo (entre 10 m y 20 m) y especies como Tabebuia chrysantha, Myrcianthes compressa, Margaritaria nobilis, Guapira ofersiana, Nectandra coriacea, Dendropanax arboreus, Inga macrantha, Eutherpe karsteniana, Bactris setulosa, Chrysobalanus icaco y las epifitas endémicas Croton margaritensis y Clerodendrum margaritense (Hoyos 1985, INPARQUES 2001, World Wildlife Fund 2001).

 

Por encima de los 800 m dominan los arbustales montanos siempreverdes, también denominados bosques húmedos achaparrados (Hoyos 1985), compuestos por vegetación herbácea-arbustiva de hasta 3 m de altura, y con especies como el copeicillo Clusia flava, Blakea monticola, Clidemia hirta, Macleania nitida, Rapanea guayanensis, y la bromelia Glomeropitcairnia erectiflora que crece tanto en forma de epífita como terrestre (Hoyos 1985).

 

     

La vegetación de la cima está dominada por helechos, herbazales, bromelias (Glomeropitcairnia erectiflora) y bosques de Clusia flava creciendo de forma achaparrada debido a la acción de los vientos.

 

En total unas nueve especies vegetales endémicas se han reportado en el parque: Bactris setulosa y Coccothrinax barbadense (Palmae), Blakea monticola (Melastomataceae), Inga micrantha (Leguminosae-Mimosaceae), Mikania johnstonii (Compositae), Epidendrum johnstonii (Orchidiaceae), Argythamia erubescens, Croton margaritensis (Euphorbiaceae) y Clerodendron margaritense (Verbenaceae) (Hoyos 1985). La bromelia Glomeropitcairnia erectiflora se encuentra sólo en Cerro El Copey, en Paria y en Trinidad. Las especies Gettarda odorata, G. scabra, Cyathea arborea y Nectandra coriacea que son comunes en las antillas, no han sido reportadas en el territorio continental de Venezuela (Hoyos 1985).

 

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