Información general
Resumen
Descripción
Amenazas
Soluciones
Conclusiones
Referencias

 

 

 

Excesiva pesca artesanal y a gran escala

 

Se da la necesidad de proteger los hábitats reproductivos de las especies más afectadas, para lo cual es urgente modificar las políticas pesqueras de una perspectiva meramente extractivista a una con visión más sostenible. Debe darse un ordenamiento en el aprovechamiento de los recursos hidrobiológicos a través de una zonificación coherente, estableciendo limitaciones al acceso y abuso de los recursos marinos, definiendo claramente las áreas permitidas para la pesca artesanal, los derechos y obligaciones de los usuarios y los mecanismos de monitoreo y control. Es importante el control estricto de los tamaños y tallas de las especies extraídas, y el cumplimiento de las vedas establecidas para las diferentes especies. En relación a la maricultura, esta debe ser una actividad tecnificada, implementada a través de cultivos suspendidos de conchas de abanico y no en cultivos de fondo marino. Es necesario establecer claramente la zonificación para esta actividad e implementar estrictamente su cumplimiento. De la misma forma, es necesario establecer claramente las reglas de juego y las normas en relación a la asignación de las concesiones y las obligaciones y responsabilidades de cada concesionario.

 

Transporte y almacenaje de carga pesada, combustibles y productos químicos

 

Si bien estas operaciones ya están arraigadas en la zona (llámese Terminales Graña y Montero y Puerto San Martín), lo cual impide su retiro del área, es importante que el INRENA les solicite una Declaratoria de Impacto Ambiental para identificar los impactos que generan y para diseñar un plan de monitoreo y mitigación. Es necesario ordenar la circulación de vehículos pesados y de transporte de combustibles y químicos, estos deben contar con normas específicas de desplazamiento, elementos de contingencia como extinguidores y materiales de absorción en caso de derrames, observar las velocidades correspondientes y pagar por el uso del espacio de la reserva para circular. El INRENA debe establecer mediante resolución jefatural un sistema de cobros por uso de la reserva por parte de transportistas y un sistema de multas y sanciones en caso de incumplimiento de las disposiciones de la reserva.

 

Para el movimiento de combustibles y químicos, el INRENA, a través de la entidad correspondiente, debe exigir planes de contingencia actualizados en caso se de un derrame o accidente que ponga en peligro la integridad de la reserva. Esto debe aplicarse sobretodo en el proceso de trasvase de los productos del barco al puerto y camiones y viceversa, pues por referencias locales, siempre se dan escapes y pequeños derrames de productos que eventualmente llegan al mar. Para el movimiento de químicos y combustibles en tierra (puntos de llenado y recargue de camiones) se debe contar con materiales aislantes del suelo para evitar contaminarlo y afectar la napa freática de agua subterránea. Para el almacenaje de combustibles, productos químicos y material oleaginoso de las plantas pesqueras, los tanques deben contar con muros y barreras de contención a su alrededor, con material aislante totalmente impermeable y siguiendo las recomendaciones de altura, distancia y disposición que establecen las normas correspondientes. Las entidades encargadas del control y vigilancia de estas actividades (llámese Ministerio de Energía y Minas, Ministerio de Industria, DICAPI o DIGESA según corresponda), deben realizar supervisiones constantes, conjuntamente con el personal del INRENA, de la implementación de planes y mecanismos de operación establecidos.

 

Matanza de lobos marinos, tortugas y delfines por parte de pescadores locales

 

Las ONGs con presencia en la zona deben redoblar sus esfuerzos de difusión y educación en la población local en relación a este problema. Si bien la concientización y educación ambiental de los pescadores es urgente, esta no es suficiente para revertir la matanza de estos animales. Es muy importante que se hagan cumplir las disposiciones y sanciones referidas a las infracciones por matanzas de animales protegidos.

 

La policía ecológica y la capitanía de puerto, en coordinación con el INRENA y las autoridades judiciales competentes, deben tener mayor presencia en el campo. Si bien estas instituciones tienen limitaciones logísticas para realizar patrullajes, el personal de control debería ir al campo en embarcaciones pesqueras que realizan faenas de pesca en los alrededores de la reserva. El propósito no es controlar a dicha embarcación específicamente, sino observar cómo están operando otras embarcaciones, identificar a los infractores y luego sancionarlos. Si el personal de control se encuentra camuflado en una embarcación de pesca, los infractores no podrán identificarlos, resultando más fácil encontrarlos en falta. Para este efecto, se debe establecer de manera coordinada con los gremios de pescadores y la capitanía de puerto, un sistema de acompañamiento de personal de control en las embarcaciones que salen al mar de manera que se garantice la presencia del personal en el campo y se den mejores niveles de control y vigilancia. Cuando los pescadores sepan que hay una vigilancia constante y camuflada y que las sanciones realmente se imponen y hacen cumplir, entonces recién disminuirán los abusos y el mal comportamiento.

 

Limitada acción de vigilancia y control

 

Es necesario que la administración de la reserva incremente su capacidad de gestión. Es urgente tener efectivo control sobre las zonas de protección estricta, lo cual implica la  instalación inmediata de un puesto de control en la isla San Gallán que permita una vigilancia permanente y constante de los lobos marinos que allí habitan, un puesto de control en el sector Tunga, otro en Morro Quemado y otro en Atenas. Se requiere que la administración lleve a cabo un manejo estricto de la reserva, pero adaptado a las diversas circunstancias. Debe tratar que la planificación y la implementación vayan juntas y se apliquen de manera correspondiente. Se debe buscar la armonización de las decisiones, resolviendo la superposición jurisdiccional y la fragmentación del enfoque sectorial, por la cual cada autoridad competente realiza acciones en forma independiente e inconsulta. La administración de la reserva debe realizar acciones conjuntas con diversas entidades vinculadas a la defensa y protección del ecosistema marino, por lo que se hace necesario implementar una oficina de enlace en Pisco para facilitar una permanente y más eficiente coordinación con las diferentes autoridades con injerencia sobre la reserva. Según lo establecido en el Plan Maestro, se debe implementar los mecanismos de coordinación que integren a las diversas entidades con injerencia directa sobre la reserva como INRENA, Ministerio de Pesquería, Instituto Nacional de Cultura, Gobiernos locales, Policía Nacional del Perú, Dirección de Capitanías.

 

Es necesario promover entre los diversos sectores una gestión participativa, promoviendo alianzas estratégicas entre los organismos del Estado y los usuarios de la reserva, definiendo claramente los beneficios y las responsabilidades de cada uno. Aplicar mecanismos de control camuflado (como lo descrito en el punto anterior) es una alternativa que promueve presencia de personal en el campo, alianzas estratégicas y participación local. Se pueden establecer también comités de defensa de la reserva, integrados por operadores turísticos, extractores de recursos y pescadores con un sistema de comunicación establecido para informar y dar cuenta de infractores y extractores ilegales en la reserva.

 

Basura

 

El municipio debe ampliar su capacidad de recojo y manejo de los residuos líquidos y sólidos por un lado y por otro ser estricto en la implementación de multas y sanciones a aquellos que arrojan desperdicios irresponsablemente. En acción coordinada, el municipio debe convocar a diversas instituciones, sean estas ONGs, estudiantes y pobladores locales para realizar campañas de limpieza de playas. Se debe promover entre restaurantes y usuarios de la bahía en zonas más alejadas como Lagunillas o Laguna Grande donde el servicio municipal de recojo no llega, sistemas adecuados de disposición de desperdicios, sean estos enterrados o incinerados en locaciones específicas.

 

Deben hacerse fuertes campañas de difusión y educación ambiental, tanto entre la población local como entre los visitantes y usuarios de la reserva para que no arrojen basura en la zona y se preocupen por una correcta disposición de la misma. La colocación de afiches indicativos y cilindros de disposición facilitarán que la basura se concentre en lugares específicos, haciendo más fácil su manejo y posterior disposición final.

 

Aumento del turismo desordenado

 

La industria turística es beneficiosa para la economía de la zona y la reserva en sí, pero no se debe permitir que la actividad impacte negativamente sobre los hábitats, las especies y los ecosistemas, disminuyendo la calidad del lugar como atractivo turístico. En relación a los tours organizados, se debe multar y sancionar a los guías y compañías en caso de infracciones, sean estas utilizar y circular por sectores no autorizados, molestar a la fauna, dejar desperdicios y por mala conducta. En caso de reincidencia se deberá impedir el ingreso del guía o compañía en cuestión a la reserva. En el caso de los vehículos motorizados que circulan en zonas no autorizadas y evaden el pago de ingreso a la reserva, se debe contar con la intervención de la policía nacional. Se debe anotar la placa o matrícula del vehículo, hacerle una denuncia pidiendo una orden de captura para que pague la multa correspondiente. Se debe hacer una constante coordinación con los residentes locales para que apoyen a identificar y denunciar a estos infractores. Se debe incrementar la difusión de las normas de comportamiento para el turismo, sobretodo entre operadores y turistas nacionales, haciendo hincapié claramente en las sanciones en caso de incumplimiento.

 

Invasión de gente en la reserva y aumento de la presión humana

 

Es necesario realizar un censo socio-económico para conocer en detalle la situación poblacional y de movimiento de gente y usuarios de la reserva. Es importante desalentar la llegada de más personas que busquen asentarse en la reserva. Para ello, una estrategia sería limitar los servicios sociales en el interior de la reserva, como salud y energía, y restringir el abastecimiento de agua potable sólo para la cantidad de personas que aparecen en el censo. Se debe decomisar los productos a aquellos que realizan actividades de extracción sin permiso e ilegales. Se debe diseñar un sistema que permita establecer cobros a las poblaciones asentadas al interior de la reserva por el uso de los recursos y servicios. El personal del INRENA debe ser estricto en impedir el establecimiento de nuevos caseríos y el crecimiento de los ya existentes, de ser necesario debe solicitar el apoyo de la policía nacional.  

 

Presencia industrial y contaminación

 

Si bien existe un compromiso antiguo por parte de las empresas pesqueras asentadas en Paracas de retirarse del lugar, este no se ha llevado a cabo a pesar que el plazo establecido ya venció. Dada la coyuntura de baja productividad por la que está pasando la industria pesquera, se estarían dando las condiciones para llevar a cabo este retiro de las plantas pesqueras de la zona. Sin embargo, existe interés por parte de importantes sectores económicos de invertir en la industria pesquera de la zona y reflotar sus actividades. Es importante que las autoridades competentes presten atención a este proceso. Mientras tanto, se debe forzar a las plantas pesqueras a que no continúen contaminando la bahía, buscando lograr niveles de cero contaminación por efluentes industriales. En caso de incumplimiento, se les debe multar de acuerdo a la magnitud del impacto generado. Tanto a las empresas pesqueras como a las otras industrias asentadas en los alrededores, se les debe exigir el estricto cumplimiento del PAMA (Programa de Adecuación al Medio Ambiente) y otras disposiciones relacionadas con el medio ambiente.

 

Se recomienda considerar con prioridad mejoras técnicas para reducir el actual impacto ambiental. Un mejoramiento del sistema de bombeo para reducir la cantidad de agua requerida utilizando bombas de desplazamiento en lugar de las antiguas bombas impulsoras causarán menor daño al pescado durante el proceso de bombeo trayendo consigo menor cantidad de residuos de pescado contenidos en el agua de bombeo. Una recirculación o tratamiento del agua de bombeo en lugar de utilizarla sólo una vez y descargarla luego al mar. Otra medida podría ser tratar el agua de bombeo mediante un sistema de filtración. El uso de tecnología de punta para utilizar agua dulce en el sistema de bombeo de pescado, permitirá que las plantas utilicen la proteína contenida en el agua, llegando al punto de no generar contaminantes ni emisiones provenientes de la planta. Refrigeración en las embarcaciones pesqueras y mejores métodos de almacenaje en tierra para evitar el proceso de deterioro del pescado debido al inapropiado almacenaje y a las altas temperaturas. La baja calidad de la materia prima no puede ser corregida en las plantas, lo cual resulta en menor calidad de harina y aceite y en más efluentes que no pueden ser utilizados en el proceso.24

 

En el caso de la planta de gas del proyecto Camisea, debido al carácter de interés nacional del proyecto y a un avance del 40% de las obras en la selva y el gasoducto que cruza los Andes, es un proyecto de no retorno, no siendo ya posible impedir que se instale en la zona de amortiguamiento de la reserva. Las autoridades competentes deben realizar un exhaustivo análisis de los estudios de impacto ambiental y un análisis de costo-beneficio de lo que implicará la presencia de este megaproyecto en los alrededores de la reserva. Deben exigir y vigilar constantemente la correcta aplicación de los planes de manejo ambiental propuestos por el proyecto. 

 

La presencia del proyecto en la zona debe redundar en beneficios concretos para la reserva, vía el pago  de canon y aportes específicos para la implementación y mejora en la gestión y equipamiento de la Reserva Nacional de Paracas. Es necesario establecer claros mecanismos de distribución de utilidades y que estas efectivamente lleguen para beneficio del área protegida. Las autoridades regionales deben promover un diálogo y un debate transparente al respecto con la participación de la sociedad civil y los sectores interesados.

 

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