Información general
Resumen
Descripción
Amenazas
Soluciones
Conclusiones
Referencias

 

 

 

Historia

 

La Cultura Paracas

 

Los hombres de la Sierra, atraídos por las lomas de la Costa, bajaban todos los años en la época de la estación de las neblinas y de la humedad y se establecían frente al mar, formando improvisadas estaciones invernales. En estas estaciones invernales cazaban, recogían caracoles, babosas, moluscos, y también, para completar el alimento, recolectaban semillas y frutos silvestres.  Como la tierra en invierno era húmeda, la vida en las lomas abundaba (11).

 

Por el año 7.000 antes de Cristo, el hombre vivía de modo estable en la Costa. Eran aquellos hombres sedentarios, que practicaban una horticultura incipiente, y que por tal condición ya tenían villorrios o caseríos. Los hombres de aquel tiempo no usaban el algodón pero tejían con fibras de junco y cacto. Cultivaban la tierra pero seguían recolectando semillas y raíces. Recolectaban grandes cantidades de mariscos para su alimentación, con lo que aseguraban al organismo una buena dosis de proteínas. Pescaban y cazaban lobos marinos. Se relacionaban con el mar y del mar dependían en considerable medida para su alimentación. Ya habían superado la etapa trashumante. Eran sedentarios y vivían en casas de forma cónica con paredes de estera y paja de junco, sostenidas por palos de sauce. Se sabe con toda seguridad que eran pescadores, se ha encontrado fragmentos de redes, de hilo de cacto, muy finas, de malla cuadrangular, mientras que las redes de carga eran de hilos gruesos y de malla pequeña. La red de pesca de Paracas es probablemente la red más antigua que ha sobrevivido en buen estado de conservación en el mundo (12).

 

Julio C. Tello descubrió la Cultura Paracas en julio de 1925 y la dividió en dos períodos: Paracas Cavernas (7000 a.c.) y Paracas Necrópolis (2000 a.c.); mientras que el arqueólogo francés Federico Engel divide a Paracas en tres períodos basándose en la evolución de los estilos. El primero corresponde Paracas Cavernas, que posteriormente se subdivide en dos fases: Temprana y Clásica.  En el segundo período, la alfarería mantiene la pintura post-cocción, aunque las representaciones zoomórficas van disminuyendo y dominan los motivos estilizados de felinos, aves y seres antropomorfos, se evidencia un marcado desarrollo en el uso de tintes y utilización de lana. El tercer período se caracteriza por un bordado polícromo en la textilería, en las que predominan los motivos mitológicos. La cultura Paracas se caracteriza por haber realizado la trepanación de cráneos y por el alto desarrollo textil, testimoniado a través de grandes mantos con vivos colores que perduran intactos a pesar de los siglos transcurridos.

 

Presencia del Guano en la Región

 

Los indios, para revitalizar las tierras agotadas por los cultivos, usaban, entre otros fertilizantes, el guano de las islas, excremento de las aves marinas. Por la falta total de lluvias, salvo la garúa, las tierras son muy secas, de manera que para sembrar necesitan ser fertilizadas con estiércol, que generan los innumerables pájaros marinos que se albergan en las islas (13). La explotación del guano tuvo enorme importancia por la influencia que este producto ejerció en el desarrollo y apogeo de la agricultura en la Costa, no superada por ningún otro pueblo de América. Paracas, en la costa de Ica y frente al rico depósito de las islas Chincha, fue uno de los principales centros de almacenamiento, preparación y distribución del guano. Paracas fue la tierra donde habitaron los custodios del misterioso fertilizante que convirtió los campos eriazos en productivos, y enriqueció la economía de la población condenada a vivir en el desierto (14). A juzgar por los restos descubiertos, todo induce a pensar que debió ser Paracas alguna vez el centro de una población numerosa, que debieron existir muchos pueblos y colonias repartidos por la extensa área de la Península, dedicados a la explotación del guano no sólo en esta región sino en la extensa área desértica comprendida entre la desembocadura del río Pisco, por el Norte, y la del río Ica, por el sur, hoy casi deshabitada (15).

 

El Distrito de Paracas

 

Paracas es un distrito de la provincia de Pisco, departamento de Ica, creado por Ley No. 11597, del 8-III-1951. ubicado a 260 km. al Sur de Lima, en la margen oriental de la bahía de Paracas.  Según datos del INEI, su población ha oscilado entre 727 habitantes en 1961, 1 209 en 1972, 1.378 en 1981, 1.225 en 1993 y 1.196 en el 2000.  Su capital Paracas ubicada a 18 km. al Sur de Pisco.

 

Paracas cuenta con los asentamiento humanos Julio C. Tello, Alberto Tataje y Alan García, estos dos últimos forman el sector del Chaco, desembarcadero pesquero artesanal junto a la zona residencial de Paracas.  El distrito también cuenta con los asentamientos humanos de Santa Cruz y Las Palmeras cerca de la carretera Panamericana Sur y con la zona industrial al norte del distrito hacia San Andrés, donde hay plantas procesadoras de pescado, almacenes, tanques y otras industrias como Funsur (fundición de estaño) y una  empresa de acero (Aceros  Arequipa).  En la localidad de el Chaco hay un muelle para embarcaciones menores, en el que se realizan faenas de pesca, embarque y desembarque de productos y movimiento de turismo (aquellos que van a las islas Ballestas o al Candelabro en lancha). Hay un conglomerado de restaurantes y hospedajes en las tres manzanas que componen el sector y hay venta de artesanías para el turismo. 

 

Desde los años 60 ya existían dentro del ámbito de la reserva algunas familias asentadas en Laguna Grande y Lagunillas, cuya actividad diaria era la pesca. Pero es durante la década de los 80 cuando al interior de la reserva se comienzan a establecer grupos humanos compuestos en su mayoría por familias de pescadores, quienes llegan durante el "boom" de la concha de abanico.  Los asentamientos humanos más grandes están a una hora de la garita de control hacia el sur en Laguna Grande, donde están los poblados de Rancherío (el más antiguo) y el Muelle (más extenso y relativamente reciente). Ambos carecen de servicios básicos como agua potable, luz, desagüe, recolección de basura y educación.  Estas familias basan su economía en la pesca artesanal y en la extracción de concha de abanico. Otro agrupamiento de familias, aunque de menor tamaño, está en Lagunillas, a 5 km. del Museo de Sitio y Centro de Interpretación. Estas familias se dedican a brindar servicio de restaurante a los visitantes, son población residente de la provincia de Pisco.

 

Grupos de Interés en la Reserva

 

El espacio social de Pisco, San Andrés y Paracas cuenta con una presencia institucional y niveles de organización social importantes.  Los gobiernos locales municipales son actores centrales en este escenario, pero también  lo son las organizaciones de pescadores,  las ONGs, el Estado central y las organizaciones sociales de base. Las organizaciones más numerosas son las relacionadas a  los pescadores artesanales independientes, estos están agrupados por lo general en asociaciones  para aquellos dedicados a la pesca artesanal y en sindicatos para aquellos trabajadores dependientes de la industria pesquera. Se cuenta con la presencia de importantes instituciones nacionales e internacionales  defensoras del medio ambiente, que centran su atención en la Reserva Nacional de Paracas.  Las  instituciones no gubernamentales más importantes son Pronaturaleza,   Áreas Costeras y Recursos Marinos ACOREMA, Huayuna y The Nature Conservancy que viene apoyando tanto los programas de conservación como  los de formulación de una estrategia de desarrollo sostenible con la participación de la población local y las instituciones y organizaciones presentes en la zona de amortiguamiento de la reserva.

 

Adicionalmente hay que señalar la existencia de dos grandes redes de organizaciones: 1) El Proyecto Parques en Peligro-Paracas que tiene como uno de sus objetivos  promover una visión común de desarrollo sostenido de la sub-región Pisco-Paracas. Participan en este proyecto Pronaturaleza;  Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA);  The Nature Conservancy (TNC); United States Agency for International  Development (USAID). Cuentan con la colaboración de la Reserva Nacional de Paracas; Municipalidad Distrital de San Andrés;  Universidad Nacional San Luis Gonzaga de Ica; Instituto del Mar del Perú Pisco; Mundo Azul;  Fundación para el Desarrollo Agrario (FDA-UNALM);  Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA);  Asociación de Buzos  a Pulmón Almirante Miguel Grau (ABPAMG); Instituto para la Descentralización y Desarrollo Local (IDDL). El Proyecto Parques en Peligro Paracas concluyó el 2001. De reciente formación es el consorcio BIOMAR  creado para potenciar los esfuerzos para el lograr  que las puntas e islas guaneras sean declaradas refugios silvestres en el litoral peruano, dos de los más importantes grupos de islas se ubican en la zona (Islas Ballestas y Chincha Norte, Centro y Sur).  Participan en el consorcio instituciones ambientalistas nacionales e internacionales, académicas  y de promoción:  Asociación Peruana para la Conservación (APECO);  Centro de Datos para la Conservación (CDC-UNALM);  Conservación Internacional (CI); Asociación Cruzada por la Vida;  EKODES Consultores;  Asociación Mundo Azul;  Pronaturaleza;  Sociedad Peruana de Derecho Ambiental;  The Nature Conservancy y Wildlie Conservation Society.  Cuentan también con la colaboración del INRENA; ProAbonos; Hidronav; Dicapi; GEA-Perú;  Proislas.

 

La Pesca

 

Pesca artesanal

 

Las embarcaciones que se utilizan para la pesca artesanal son de 2 a 4 toneladas con redes cortineras; también operan embarcaciones de 10 a 15 toneladas llamadas "boliches" las cuales usan redes de cerco. Estas embarcaciones son de menor tamaño que las bolicheras que ya entran al nivel de pesca industrial.  La extracción de mariscos y crustáceos es la otra línea de producción que existe en la zona, donde se utilizan equipos de buceo con compresora y sacos hechos de malla.  En Paracas existen bancos naturales de diferentes especies hidrobiológicas que hacen que sea una de las mejores zonas de pesca en el ámbito nacional. Los bancos naturales de mariscos y peces tienen una producción que en gran parte se destina a la ciudad de Lima.

 

  Resumen de desembarque en el año 2000, toneladas métricas:

Pesca artesanal / Caletas

Laguna Grande

Chaco

Lagunillas

La Puntilla

Desembarque para fresco

4261.2

119.5

326.3

42.8

Desembarque para congelado

3905.1

362.8

43.7

164.0

Desembarque para enlatado

0

308.3

185.7

0

desembarque para curado

60.3

1633.7

746.8

46.2

TOTAL

8226.6

2424.3

1302.5

253.0

*Dirección Regional de Pesquería DRPES-ICA Pisco septiembre, 2001.

 

El censo de pescadores en Laguna Grande, llevado a cabo por la administración de la Reserva Nacional de Paracas en el 2002, muestra según información oficial del INRENA que se encuestó a 170 pescadores artesanales en el sector muelle y 108 pescadores del sector Rancherío, entre patrones de pesca, tripulantes de pesca y buzos de diversas embarcaciones. En esta encuesta en el sector de Rancherío, los botes que se dedican al buceo con compresora representan el 44%, pescadores con redes de enmalle 28 %, pesca de pinta por mar en embarcaciones 20%, pesca de pinta por tierra a pie 8 %.  Lanchas 01, Boliches 0, Botes 45, Total 46. En el sector del Muelle los botes que se dedican al buceo con compresora representan el 41 %, las lanchas que se dedican al buceo sin compresora representan el 43 % y boliches con redes de cerco 16 %. Lanchas 26, Botes 27, Boliches 10, Total 63.

 

Los resultados del censo de Pescadores en Lagunillas muestra, según información oficial del INRENA, que se encuestó a 66 pescadores de los cuales el más joven con 05 años de experiencia fue de 21 años, la persona de mayor edad fue un caballero de 74 años con 40 años de experiencia, estos resultados se obtuvieron entre tripulantes y patrones en forma general. La mayor actividad pesquera de esta zona se da para la pesca con red de enmalle con un aproximado e 45.45 %, seguido de la pesca con red de boliche artesanal con 33.33 %, así sucesivamente le sigue la pesca por pinta desde el mar con 9.09 %, buceo con compresora 9.09%, buceo a pulmón 1.52 %, y pesca con trampa 1.52 %.  La flota pesquera se constituye en un 56.07 % de botes, un 36.36% de boliches y un 7.57% de chalanas. Estos resultados son constantemente variantes de acuerdo a como se encuentra la disponibilidad del recurso hidrobiológico (16).

 

Actividad de Maricultura

 

La actividad de maricultura se centra en la recolección de mariscos y en el cultivo y recolección de conchas de abanico. La bahía independencia en la Reserva Nacional de Paracas constituye el banco más importante de conchas de abanico en Suramérica. En el año de 1985 se extrajeron 72 mil toneladas de conchas, lo que significó una concentración de 500 individuos por metro cuadrado, este nivel de extracción constituyó un registro histórico. Con el fin de lograr un ordenamiento de la actividad, se establece un modelo de concesiones especiales, por el cual a los extractores se les consigna un espacio para que realicen sus actividades de cría, engorde y extracción. En 1996 la Dirección de Capitanías DICAPI habilita unas 700 ha de concesiones especiales para captación de larvas y precultivo de concha de abanico para aprovechamiento y repoblamiento. Las concesiones eran por dos años y no daban derechos de propiedad sobre el área ni los productos.

 

Pesca industrial

 

Por otro lado, la pesca a nivel industrial se basa en el aprovechamiento sistemático de los recursos marinos, utilizando embarcaciones mayores con sistemas de detección electrónico y captura en masa.  Las líneas de producción industrial se dividen en dos rubros: para consumo humano directo y para consumo humano indirecto.  En el primero existen tres giros industriales la producción de enlatado de conservas de pescado y mariscos, el congelado y el curado. Para la producción de enlatados se utilizan principalmente las especies bonito, sardina, choro, almeja, siendo los tipos más importantes el desmenuzado de sardina en agua y sal, grated de sardina en aceite vegetal y pota picada en agua y sal.  El congelado se orienta al proceso de producción de moluscos, mediante el desvalve y pre-cocido de mariscos como el choro, pulpo, concha de abanico, que luego es sometido a temperaturas mínimas de frío para su posterior comercialización.  El curado es el proceso por el que primero se descabeza y eviscera al pescado para posteriormente tratarlo con sal.  Las algas marinas también se vienen utilizando en este proceso.

 

La infraestructura de desembarque industrial está administrada por las empresas operadoras en la zona y lo hacen de acuerdo a sus objetivos empresariales.  En la provincia de Pisco se cuenta con el Puerto Internacional General Don José de San Martín y el Complejo Pesquero La Puntilla.  Además, existen 9 chatas flotantes de desembarque de productos marinos con sistemas de absorción conectados a las industrias en tierra. En los años 1998, 1999 y 2000 se puede observar que los volúmenes de desembarque son significativos para la pesca industrial.

 

Desembarque de productos hidrobiológicos (fuente: CITAR-ICA 2001):

-Pesca Artensanal 8,39% (1998), 3,08% (1999), 0,84% (2000).

-Pesca Industrial 91,61% (1998), 97,01%(1999), 99,16%(2000).

 

En el distrito de Paracas se encuentran ubicadas importantes empresas harineras y plantas envasadoras. Estas empresas industriales pesqueras se han unido para formar un consorcio, APROPISCO Asociación de Productores de Pisco, para enfrentar sus problemas de manera conjunta, dar pie a innovaciones tecnológicas y realizar investigación.  En el año 1964 se instaló la primera planta pesquera en la zona, Consorcio Ballenero, que como su nombre lo indica, inicialmente comenzó su actividad con la captura de ballenas pasando a la producción de harina posteriormente. Luego, en el año 1965 se instalaron pesquera El Molino, pesquera las Gaviotas y Argos, que eran fabricas de harina de pescado.  En el año 1969 el gobierno militar expropia la industria pesquera y se forma Pescaperú en el área con las cuatro industrias presentes.  A mediados de los años setenta se creó la Reserva Nacional de Paracas, generándose oposición inicial por parte de los pescadores quienes temían no se les dejaría pescar. 

 

En la década de los ochenta se asienta la industria pesquera con capital privado en la zona, Consorcio Malla, Sipesa, San Antonio, etc.  Si bien había contaminación en la bahía desde la instalación de la industria inicial, las quejas de los pescadores se inician a principios de los ochentas con la instalación de las industrias modernas, que incrementaron la contaminación y en consecuencia la frecuencia de mortandad de peces y de conchas de abanico.  Los gremios de pescadores, en especial ASPAEMSA Asociación de Pescadores Artesanales y Extractores de Mariscos de San Andrés han estado dirigiendo una serie de cartas, memorandums y quejas a diferentes instancias de gobierno, con procesos judiciales de por medio sin que a la fecha haya una respuesta contundente al asunto. 

 

En la provincia de Pisco la actividad industrial preponderante es la producción de harina y aceite de pescado, lo que ha determinado la instalación de modernas plantas pesqueras que se dedican a estos productos. Muchas de estas plantas cuentan con su propia flota de bolicheras, embarcaciones pesqueras de mayor tonelaje y se dedican a la extracción sistemática de recursos hidrobiológicos. De las 17 plantas que han estado operando en la zona, son 7 las que lo hacen de manera constante y en forma permanente, mientras que el resto lo hace en forma eventual según vedas, temporadas de pesca y coyunturas de mercado.

 

El Turismo

 

En cuanto al turismo, se debe destacar que la Reserva Nacional de Paracas es visitada durante todo el año, tanto por turistas nacionales como extranjeros, habiéndose incrementado significativamente el flujo de visitantes en los últimos tres años. Los visitantes gustan de observar los diferentes ecosistemas, los restos arqueológicos de la cultura Paracas, el lugar donde desembarcó San Martín y la gran diversidad de fauna marina existente en la zona.

 

La oferta turística en el litoral marino de Paracas está constituida por las playas presentes desde la boca del río Pisco, pasando por San Andrés, El Chaco y el balneario de Paracas, que forman un circuito de litoral marino a lo largo de la bahía.  Se observa clara concentración de fauna silvestre, pesca artesanal, área industrial y centros poblados.  Estas playas han perdido su potencial para la oferta turística por la presencia  de población, exceso de algas y contaminación marina.  Las playas de mayor atractivo se encuentran dentro de la Reserva Nacional de Paracas, como Lagunillas, la Mina, Yumaque, Supay, Catedral, Playón, Mendieta, Laguna Grande y Bahía Independencia, entre otras.  Los turistas extranjeros, en promedio, permanecen en Paracas dos días, tiempo suficiente para conocer los principales atractivos turísticos. Durante ese periodo de tiempo, el gasto aproximado es de US$ 100 por día, lo cual cubre desde el pago del alojamiento hasta la compra de souvenirs y el derecho de entrada a los lugares turísticos.

 

Las Islas Ballestas y la Reserva Nacional de Paracas representan toda la fuerza del turismo en la zona. El lugar más visitado por los turistas son las Islas Ballestas, lugar que tiene una creciente demanda para le turismo ecológico,  situación reflejada por  el  incremento del numero  de servicios  de transporte hacia este destino, que opera desde el embarcadero de El Chaco. También se dan viajes por tierra al interior de la península en minibuses cooster.

 

Movimiento de Embarcaciones de Servicio Turístico en las islas ballestas

5300 Zarpes (1999), 5800 Zarpes (2000), 6280 Zarpes (2001). 

*Fuente de la información: Marina de Guerra del Perú, Capitanía de Puerto de Pisco 2002.

 

Las islas Ballestas son de fácil acceso, ubicadas a 20 km de la bahía, a media hora de viaje en lancha con motor fuera de borda 400 HP.  Los viajes de turismo a las islas Ballestas se dan con una frecuencia de 6 a 8 lanchas diarias en invierno, sobretodo turismo extranjero que se concentra en los meses de junio, julio y agosto y llega en tours ya contratados con diversas agencias de turismo, y de 8 a 10 lanchas diarias en verano, aumentando el turismo nacional sobre todo los fines de semana.  En septiembre y octubre se incrementa el turismo escolar nacional.  El costo del viaje es de $10 US por persona, para que una lancha salga debe tener como mínimo 14 pasajeros o cubrir el pago de $140 US. También se dan viajes a las islas San Gayán, situadas a 45 minutos de viaje.  Estas visitas se hacen bajo pedido especial, por motivos de investigación. 

 

Los viajes a las islas Ballestas ofrecen la vista del candelabro, vista de lobos marinos, aves, pingüinos, delfines y con suerte ballenas.  Los operadores turísticos entrevistados afirman mover aproximadamente 100 a 120 mil turistas al año o unos 200 por día.  Las lanchas atraviesan la bahía en forma perpendicular, desde el embarcadero del Chaco en dirección al puerto San Martín, pasando muy cerca de sus instalaciones, para luego bordear la parte norte de la península y atravesar mar abierto hasta las islas.  Existen coordinaciones con la Capitanía de Puerto sobre cómo proceder en caso se crucen con un barco que entra o sale del puerto San Martín. 

 

El turismo de viajes por tierra al interior de la península se lleva a cabo predominantemente en la parte sur de la misma.  Se cruza la parte angosta de la península en un viaje de una hora y media llegando a la playa Supay, luego se va a la Catedral, al cerro del Fraile, a la playa Yumaque, a Lagunillas y a playa la Mina.  El tour dura cuatro horas y se hacen dos a cuatro viajes diarios, con altibajos en la demanda según la época del año.  

 

            
                                       Turistas en islas Ballestas

Los operadores de turismo están agrupados en la Asociación de Operadores de Transporte Turístico de Paracas (AOTTAP) que cuenta con 18 miembros.  A julio del 2002 se contaba con 26 lanchas de servicio turístico que pertenecen a las diferentes agencias miembros de la asociación.  Las lanchas operan en forma rotativa, la capitanía exige que una lancha esté siempre disponible para brindar auxilio en caso de emergencia, y ese día no lleva turistas. Los miembros de la Asociación de Operadores de Transporte Turístico de Paracas son los siguientes: Empresa de Transporte Richter, Paseos Turísticos Islas Ballestas, Sea Lion Tours, Pingüino Tours, Paracas Tours, Zarcillo Conexion, Reserva Tours, Candelabro Travel, Ballestas Expeditions, Sangayán Expeditions, Paracas Islas Tours, Bluesea Tours, Paracas Travel, Turismo Ecología, Bahía Adventours, Flamingo Tours, Ricardo y Alejandro, GR e Hijos.

 

La asociación cuenta con una caseta que controla el movimiento de lanchas y gente, capta nuevos turistas y brinda información.    Los operadores de turismo utilizan el muelle de la Federación de Pescadores del Chaco-la Puntilla y pagan un derecho de uso por cada lancha que sale.  La federación cuenta con una caseta de control y cobranza por uso del muelle, tarifa que afecta tanto al turismo como a los pescadores.

 

El proyecto turístico Chaco - La Puntilla, no se pudo llevar a cabo por la presentación de un solo postor a la licitación, esta licitación había generado expectativa y preocupación en los involucrados locales.  El proyecto contemplaba la construcción de infraestructura para el turismo, incluyendo hoteles, restaurantes, embarcaderos, etc. Los operadores de turismo moverán sus actividades a la nueva infraestructura y dejarán de utilizar el embarcadero de la Federación de Pescadores.  Esto va a implicar menor ingreso para la federación, la cual actualmente se beneficia de estos ingresos sobretodo en época de baja pesca.  El proyecto afectará a los restaurantes de El Chaco, actualmente ubicados cerca al embarcadero, quienes perderán clientes ya que el turismo se concentrará en la nueva infraestructura. 

 

Se da un fuerte impacto visual para el turista al pasar cerca al puerto San Martín, donde existe infraestructura como almacenes, tanques, muelle costero, grúas, etc.  que impone una vista poco armoniosa con el espíritu natural.  En los meses de invierno, época de mayor afluencia del turismo extranjero, los potenciales impactos visuales del puerto San Martín se ven minimizados por la niebla típica de la temporada, que impide la visión a largas distancias. 

 

__________________________

11  Hermann Buse. 1977. Historia Marítima del Perú. Epoca Prehistórica. Tomo II, Volumen I. Pag 191-193.

12 Frederic Engel. Paracas, Lima 1966; Notes relatives a des explorations archéologiques a Paracas et sur la Cote Sud du Pérou, París 1963; Un groupe humain datant 5000 ans a Paracas, París 1960.

13  Bernabé Cobo.  Historia del Nuevo Mundo, 1653. Madrid 1964, Libro II, Cap. XIV. Pag. 85.

14  Julio C. Tello, Paracas, Lima 1959, ed. Póstuma. Pag. 36.

15  Buse. Op. Cit.  Tomo II, Volumen II. Pag. 631-634.

16  Los datos presentados corresponden al censo y empadronamiento de pescadores en las caletas de Laguna Grande y Lagunillas (Reserva Nacional de Paracas), durante la segunda quincena del mes de febrero y la primera quincena del mes de marzo del 2002. Los datos incluyen a todos los extractores de diferentes recursos que se encontraban operando en esta fecha. Los datos presentados varían debido a que el usuario pescador, marisquero, pulmonero, etc. migra de acuerdo a la disponibilidad de recursos a explotar o de acuerdo a la demanda que el mercado presenta. El listado incluye a extractores autorizados y no autorizados por el Ministerio de Pesquería.

 

Copyright © 2004 ParksWatch - Todos Derechos Reservados