El lago de Junín es un ecosistema de alta productividad y de diversidad biológica específica que a través de los años ha sido sometido a una fuerte presión, tanto por la extracción de sus recursos, el sobrepastoreo, la contaminación del lago con relaves mineros y aguas servidas de los poblados y ciudades aledañas. Las principales amenazas a la Reserva Nacional de Junín incluyen:
Actividad agrícola
La agricultura es de escaso desarrollo, limitándose a pequeños campos de cultivo y huertos familiares. Esta actividad esta poco desarrollada en los alrededores del lago, en comparación a la actividad pecuaria, debido a que por la altitud son pocos los cultivos que pueden prosperar en la zona, como papa y maca, planta ancestral cuyo cultivo se viene promocionando a partir del año 1996.

Uso de terrenos en ladera para agricultura
En los estudios y monitoreos de la calidad de agua del lago Junín se ha podido detectar cierta presencia de insecticidas agrícolas, los cuales llegan al lago por escurrimiento desde los campos aledaños y por los sistemas de drenaje de los principales poblados de los alrededores. Esto es consecuencia primordialmente del mal manejo que se realiza con estos productos por parte de los campesinos de la región.
Actividad pecuaria
El lago Junín ha sido fuente de recursos desde épocas ancestrales, sin embargo en las últimas décadas el aprovechamiento de los recursos naturales ha estado mal orientado, llegando a la sobre explotación. Varios poblados vecinos tienen en la actualidad sobrepoblación de ganado, debido a la tendencia de esperar por una mejora en los precios de lana y carne, por lo cual mantienen su ganado. El problema se agudiza cuando llega la época seca y todos estos animales son llevados a los bofedales circundantes al lago, ocasionando sobrepastoreo, compactación y pérdida de estos ambientes altamente productivos.(19)
La actividad pecuaria en los alrededores del lago se basa principalmente en el ganado ovino, y en menor medida vacuno y camélido. Cabe mencionar que el departamento de Junín ocupa el tercer lugar a nivel nacional, luego de Puno y Cuzco, en producción total de ovinos, estimándose que existen de 60 000 a 70 000 cabezas en los alrededores del lago.
El área protegida sólo permite la instalación y manejo de pastos cultivados en la zona de uso especial y no en otros lugares. Sin embargo, hay mucha gente que solicita instalar pastos introducidos en sectores no permitidos, especialmente a lado de la pista que va hacia Ondores.
Existe gran cantidad de cercos para ganado en el interior de la reserva. La construcción de cercos para el ganado fragmenta el hábitat y restringe la libre circulación de las poblaciones silvestres. La presencia de ganado ha reducido la cobertura vegetal, el vigor de los pastos y el reemplazo de especies de pasto silvestre comestibles de buen sabor para los animales por especies herbáceas indeseables. El ganado no permite que se recuperen los pastos y se ven forzados a desplazarse hacia lugares con pastos, afectándolos constantemente.
Actividad Minera
La Cuenca del lago de Junín, como la mayoría de lugares de la sierra peruana, no ha estado libre de la actividad minera iniciada durante el periodo de la conquista, habiendo sufrido una alta degradación ecológica. Históricamente, en el Lago Junín han confluido tributarios que han arrastrado permanentemente importantes cantidades de relaves mineros conteniendo metales pesados y otras sustancias que por acumulación perjudican al ecosistema y consecuentemente al ser humano, limitando la productividad del área al afectar directa o indirectamente a un alto número de los seres vivos del lago.
El principal problema que afecta al lago es la contaminación por relaves mineros, sobretodo al noroeste de la reserva donde desagua el río San Juan, el cual por décadas ha presentado aguas con un característico color rojo--ladrillo que generó la degradación de gran parte del ecosistema. Los relaves producían no sólo contaminación química sino la turbidez producto de las partículas en suspensión, imposibilitando a las algas y plantas acuáticas realizar la fotosíntesis, con la consiguiente mortalidad. Estos residuos químicos disueltos en altas concentraciones llegaron a deteriorar casi un tercio del lago. Otro efecto de la actividad minera sobre las comunidades es la contaminación de los pastizales cuando estos son cubiertos por aguas contaminadas con vertimientos mineros.

Sedimentación minera en las orillas del lago
Estudios realizados a través de los años han arrojado índices de alta concentración de metales totales y disueltos, baja concentración de oxígeno disuelto, alta turbidez debido a la oxidación, principalmente de hierro y manganeso y concentraciones altas de cobre, plomo, zinc, arsénico, cadmio, cromo, mercurio, hierro y manganeso, y que conjuntamente han originado la reducción de la flora y fauna acuática. Las concentraciones de metales pesados son bastante elevadas en la parte norte del lago, hasta llegar al frente del pueblo de San Pedro de Pari, más allá del cual descienden gradualmente. Altas concentraciones de zinc, cobre y plomo se extienden por varios kilómetros en la cuenca principal del lago Chinchaycocha. Las concentraciones de estos elementos exceden los criterios de la Environmental Protection Agency EPA para la protección de la vida acuática.(20)
Aún ahora, donde los avances científicos han incorporado nuevas tecnologías para la mitigación de los impactos mineros, el revertir los impactos ecológicos es una tarea lenta y costosa. Sin embargo, se pueden apreciar signos alentadores de algunas empresas mineras para mitigar el impacto generado a lo largo de los años.(21)
Gracias a los Programas de Adecuación al Medio Ambiente (PAMA), los problemas de contaminación por relaves mineros han disminuido significativamente, debido a que las empresas mineras han comenzado a utilizar canchas de relave y las aguas residuales son recicladas. Sin embargo, estos programas de las compañías mineras en el ámbito de la cuenca, supervisados por el Ministerio de Energía y Minas, son también un indicador del escaso avance en este aspecto. La ejecución de los PAMAs debió concluir el año 2002, estos se encuentran ya vencidos, bajo solicitud de extensión o ampliación del plazo, lo que implica que en la actualidad muchas mineras operan sin PAMAs.
Un análisis más cercano de los PAMAs, muestra que sólo se abordan los impactos ambientales de las operaciones mineras y, parcialmente, la mitigación de algunos pasivos ambientales producidos por la actividad. La zona de Pasco ha tenido actividad minera desde la colonia, la cual ha generado impactos ambientales que escapan a lo considerado en los PAMAs según los términos de la actual legislación ambiental minera. Entre los pasivos mineros identificados y no asumidos en los PAMAs se tiene que no están definidas las responsabilidades de los relaves en el curso del río San Juan y su delta. Los relaves de los lavaderos de carbón utilizados en la antigua fundición de Tinyahuarco, ubicada en la quebrada Huachuacaja, que en época de lluvias genera aguas ácidas que llegan al río San Juan. La deposición de sedimentos conteniendo metales pesados en el delta del río San Juan en la zona de Upamayo. La presencia de minerales en la ribera del lago Chinchaycocha.

Sedimentación minera en el agua que llega al lago
Sedimentación de minerales en pastizales en torno al río Mantaro, en el tramo inicial en el ámbito de las comunidades de San Pedro de Parí y San Juan de Ondores. Las afectaciones en suelos, pastizales, ganado y agua por polvos metálicos finos que provienen de los sedimentos del antiguo lecho del río San Juan.(22)
En la actualidad hay tres empresas mineras que contribuyen con efluentes residuales aguas arriba de la represa Upamayo, a saber, la Compañía Minera Volcan, la Compañía Minera Aurex y la Sociedad Minera el Brocal, que extraen principalmente plomo, plata, oro y zinc. Anteriormente, y durante muchos años, la empresa minera estatal CENTROMIN contribuyó con importantes volúmenes de efluentes a la cuenca del lago. En su conjunto la actividad minera está sedimentando y colmatando el lago, afectando tanto la vegetación y la fauna acuática como terrestre, así como a los pobladores locales y sus actividades. Hay campos de pastizales afectados por óxidos férricos y aguas servidas de la empresa Brocal según mencionan los comuneros del sector Vicco. Los Gobiernos Regionales no toman acciones en contra de estas actividades, aduciendo el respeto a la responsabilidad social ante los trabajadores que se dedican a la minería, pero principalmente no lo hacen por no perder el canon minero y canon energético que reciben, lo cual les garantiza ingresos financieros.
La mayoría de especies de aves del lago ha sufrido un descenso dramático en sus números, lo cual se atribuye a la prolongada contaminación minera que presenta el lago. Existe suficiente evidencia circunstancial para afirmar que la contaminación del lago constituye de lejos el principal impacto sobre la fauna: a) En las épocas de sequía en las que la contaminación se hace evidente a simple vista, aparecían cientos de aves muertas en las orillas. b) El mayor número de aves se distribuye en el extremo sur del lago, habiendo menores concentraciones en las cercanías de la desembocadura del río San Juan, lugar altamente contaminado. c) Los sedimentos feróxidos que cubren las algas en el fondo del lago en ocasiones matan toda vida vegetal, existiendo grandes zonas "desérticas". Siendo las algas alimento principal de muchas especies, los efectos son obvios. Las especies que se alimentan de peces también han sufrido por la escasez de estos, lo que a su vez se atribuye a la mala calidad del agua. Los niveles de contaminación por metales pesados están por encima de lo recomendable para una vida animal sana.(23)
La Dirección General de Salud Ambiental DIGESA es la institución responsable de monitorear la calidad del agua en el lago Junín, llevando a cabo mediciones cada tres meses. La capacidad de entrega y difusión de los resultados de estos análisis por parte de DIGESA es muy escasa y lenta. El INRENA no recibe estos informes de manera oportuna, se les entrega una vez al año, llegando la información desactualizada y fuera de contexto. Esto no le permite al INRENA la interpretación de los eventos que suceden en el lago (como por ejemplo una mortandad de aves o de peces, o el incremento de turbidez del agua) e impide adoptar medidas correctivas o de contingencia apropiadamente.
Aunque las operaciones mineras son fiscalizadas en forma sectorial por el Ministerio de Energía y Minas y que DIGESA realiza un programa de vigilancia ambiental, se percibe una falta de confianza de la población en los monitoreos realizados por las empresas y los diversos organismos públicos, e incluso, desconocimiento de los mismos.(24)
Caza y Pesca
Es frecuente mencionar a la sobre caza como un factor diezmante de las poblaciones animales. Sin embargo es de destacar que los métodos artesanales utilizados por los extractores locales difícilmente tienen alto impacto en el número de las aves de caza. Por lo general, las aves adultas sanas y de plumaje completo no son alcanzadas por un cazador local común. La gente local persigue aves que se encuentran mudando e incapaces de volar. Tras una larga persecución, (20 minutos a una hora) en una chalupa que sólo soporta una persona, el ave cansada es atravesada con un palo largo cuyo final tiene dos o tres clavos largos. Además la cantidad de cazadores en el lago es bastante limitada. Actualmente por la condición del lago, el número de cazadores es aún menor. Sin embargo, se debe prever que si las cantidades de cazadores aumentan y los métodos se tecnifican, el impacto que causen podría llegar a ser importante.
En la localidad de Ondores existe la Asociación de Pescadores y Cazadores desde hace más de 25 años. Esta asociación se dedicó por mucho tiempo a la captura de la rana de Junín para su comercialización, utilizaban vedas y tenían establecidos tamaños de extracción. Lamentablemente, la fuerte disminución de la población de ranas, por efectos de la contaminación y sobreexplotación, ha impedido que esta asociación continúe con sus actividades.
La captura de aves, el recojo de huevos y crías de los nidos, se realiza en tierra, y en el espejo de agua desde pequeños botes. El cuy silvestre, que también aporta a la dieta de los pobladores, es cazado mediante quema de los totorales donde se refugia, que afecta negativamente a algunas especies, en particular a la gallareta de Junín, que usa los totorales como refugio permanente.(25)
Se caza comercialmente la gallareta Fulica ardesiaca y diversas especies de patos, especialmente el pato rana Oxyura jamaicensis. Las principales zonas de caza son Santa Clara de Chuyro, Huayre, Ondores y Paccha. Existen una serie de acuerdos que permiten únicamente la caza de subsistencia, con una extracción límite de 11 individuos de cualquier especie de ave a la semana por cada cazador. Cada localidad cuenta con un comité de aprovechamiento racional de recursos naturales.
Las vedas de caza establecidas no son cumplidas por los pobladores, ya sea por desconocimiento de estas o por no haber otra actividad económica alternativa que satisfaga sus necesidades. En la medida de lo posible, el INRENA trata de hacer cumplir las vedas, y lleva a cabo decomisos de aparejos e incautación de productos.
Extracción y quema de totora y otras especies vegetales
La extracción de totora se realiza a pequeña escala, a diferencia de otros humedales donde la fibra de esta especie es muy utilizada para la construcción de embarcaciones, canastas, esteras, entre otros productos. Básicamente la extracción se realiza con la finalidad de alimentar animales domésticos, y la quema, para favorecer el rebrote y para facilitar la caza de cuyes silvestres.
La extracción de champa (cortes de pasto en bloques) es tradicional en el área para fines energéticos. Los pobladores se ven frente a esta necesidad debido a la escasez de materiales alternativos que le brinden energía. Las comunidades campesinas se han organizado de forma tal que cada comunero puede extraer 1000 champas al año (antes estaba permitido entre 2000 a 2500 champas), hecho que no sucede con los pequeños propietarios, que pueden extraer un número ilimitado de estas(26). El abuso en el aprovechamiento de champas genera erosión y pérdida de suelo.


Impactos de la extracción de champa sobre el suelo (arriba); acumulación de trozos de champa
Uso y manejo del agua del lago
El lago Junín cumple un decisivo rol en el proceso de generación de energía eléctrica en el país, contribuyendo aproximadamente con el 29% del caudal del río Mantaro en la época de estiaje, lo que le permite al complejo energético Mantaro (centrales hidreléctricas de Malpaso, Santiago Antúnez de Mayolo y Restitución) afianzar sus operaciones. La función de la represa Upamayo es almacenar agua del lago Chinchaycocha para asegurar la provisión del recurso necesario para generar energía en la época seca. El almacenamiento de agua requiere la elevación del nivel de agua en el lago durante varios meses al año.
La fluctuación del nivel de agua del lago, regulada por la represa de Upamayo en el sector norte del área protegida, punto de efluencia y nacimiento del río Mantaro, constituye una amenaza al ecosistema, puesto que al elevarse inunda nidos de aves o al descender deja las posturas de peces y anfibios sobre áreas secas y los expone a depredación. Además, esta variación afecta directamente a los pobladores del área al tener parte de sus tierras destinadas al pastoreo inundadas por períodos más largos que los normales. Existen dos grandes zonas de uso rotativo de pastos naturales por parte de los ganaderos de la zona, la parte alta usada en períodos lluviosos (enero-mayo) y la parte baja -o ribera del lago- usada en períodos secos (junio-diciembre). La permanencia de niveles altos de embalse implica la existencia de una mayor área y tiempo de inundación, con el consecuente reclamo de las comunidades aledañas que se ven imposibilitadas de utilizar las zonas de ribera como pastizal para la alimentación de su ganado con el consiguiente perjuicio económico. Se da también la inundación de manantiales y pozos de agua de consumo humano, afectando también infraestructura tanto pública como privada.
Así mismo, la contaminación y la regulación de los niveles del lago para fines hidroeléctricos son las causas de la declinación poblacional del zambullidor de Junín. La regulación hídrica es la responsable que pocas áreas de totora mantengan permanentemente su condición inundada, lo que está llevando a que los totorales estén en retroceso. Estas zonas constituyen el espacio preferido de alimentación del zambullidor de Junín y, tanto por la desaparición de la vegetación como por la desaparición del alimento allí existente (peces del género Orestias), se está afectando negativamente a la especie.(27)
En octubre de 1993, las empresas públicas Electrocentro SA., Electro Perú SA., y la Empresa Minera del Centro del Perú Centromin Perú SA., celebraron un contrato de suministro y devolución de electricidad, estableciéndose en su cláusula novena un procedimiento de operación coordinada de las aguas del lago Junín. Se presentaron una serie de dificultades, en el otorgamiento de licencias de uso del agua por la Administración Técnica del Distrito de Riego, en la existencia de diferencias de criterio para el manejo coordinado de las aguas del lago Junín entre ambas empresas, diversos cambios en las cantidades de litros permitidos y los puntos de extracción, petición de recursos de revisión de resoluciones, etc. Estas dificultades dan origen a la Resolución Ministerial No. 0149-98-AG que precisa los alcances de las licencias de uso de agua de las empresas Electroperú SA. y Centromin Perú SA. para el aprovechamiento del recurso hídrico del lago Junín.
Esta disposición establece que el periodo de embalse del lago Junín se efectuará entre el primero de enero y el 31 de mayo de cada año (compuerta permanece cerrada). El periodo de descarga regulado se efectuará entre el primero de junio y el 31 de diciembre de cada año y durante este periodo la regulación será de tal forma que se mantenga las siguientes reservas mínimas: Al 1 de junio 100% del volumen útil almacenado, al 1 de julio 85% del volumen útil almacenado, al 1 de agosto 70% del volumen útil almacenado, al 1 de septiembre 55% del volumen útil almacenado, al 1 de octubre 40% del volumen útil almacenado, al 1 de noviembre 25% del volumen útil almacenado, al 1 de diciembre 10% del volumen útil almacenado, al 31 de diciembre 3% del volumen útil almacenado. El volumen útil almacenado corresponde al volumen alcanzado al 31 de mayo de cada año.28 Así, la RM 149-98-AG autoriza volúmenes mínimos de reserva, pero no precisa los niveles máximos de acumulación de agua para los períodos de embalse como de desembalse.

Represa Upamayo en el sector norte del lago
La derivación de los canales de irrigación, colectores y desagües de las ciudades y poblados vecinos al lago, elevan el contenido de materia orgánica en el lago, elevando el grado de eutrofización y la concentración de amonio, causando el consiguiente agotamiento del oxígeno disuelto en el agua y la muerte de muchos organismos.(29)
Las aguas servidas sin tratamiento generan efectos nocivos en el ecosistema del lago Junín. Éste presenta un estado natural oligotrófico (es decir de baja disponibilidad de nutrientes), con el incremento de nutrientes por la afluencia de desagües aumentan los microorganismos y el consiguiente consumo de oxigeno disuelto, iniciándose el proceso de eutroficación que afecta la biota acuática y toda la cadena trófica. Otro efecto es la presencia de residuos sólidos, principalmente plásticos, los cuales se acumulan en los totorales y sobretodo los residuos que llegan de la ciudad de Cerro de Pasco por el río San Juan y se acumulan en la parte norte del lago Junín y delta del río San Juan.(30)
La localidad de Junín anteriormente botaba sus desagües al río Chacachimpa, afluente directo del lago, ocasionando una severa contaminación. Hoy posee lagunas de estabilización de desagües que mejoran el agua antes de su vertimiento al río. La localidad de Huayre no cuenta con sistema de desagües, sólo letrinas lo cual no contamina directamente al lago, pero sí la napa freática. La localidad de Carhuamayo, con alto índice de crecimiento poblacional, posee lagunas de estabilización que no funcionan, los desagües pasan de largo y contaminan el lago. En el caso de la localidad de Ondores, el desagüe va directo al lago. Funcionarios de esta municipalidad afirman que pronto se inician las labores de construcción de un sistema de tratamiento de desagües. En las localidades de Vicco y Ninacaca actualmente se está construyendo el sistema de alcantarillado.

Vertimiento de desagües directamente al lago
NOTAS:
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19) Plan Maestro de la Reserva Nacional de Junín. INRENA. Junín Perú. 2000. Pág. 30.
20) Comisión Multisectorial Descentralizada. Informe Final: Anexo Programático 2. Estado de Calidad de las Aguas de la Cuenca Alta del Río Mantaro. 2002. Carlos Rojas Marcos CONAM y Aldo Brigneti Consultor.
21) Plan Maestro de la Reserva Nacional de Junín. INRENA. Junín Perú. 2000. Págs. 19 – 21, y 29.
22) Comisión Multisectorial Descentralizada. Informe Final Parte C. Diagnostico de la Problemática. Ciudad de Junín, 17 de abril del 2002.
23) Plan Maestro de la Reserva Nacional de Junín. INRENA. Junín Perú. 2000. Pág. 14.
24) Comisión Multisectorial Descentralizada. Informe Final Parte C. Diagnostico de la Problemática. Ciudad de Junín, 17 de abril del 2002.
25) Plan Maestro de la Reserva Nacional de Junín. INRENA. Junín Perú. 2000. Pág. 21.
26) Plan Maestro de la Reserva Nacional de Junín. INRENA. Junín Perú. 2000. Pág. 23.
27) Comisión Multisectorial Descentralizada. Informe Final Parte C. Diagnostico de la Problemática. Ciudad de Junín, 17 de abril del 2002.
28) Resolución Ministerial No. 0149-98-AG del 27 de marzo del 1998.
29) Plan Maestro de la Reserva Nacional de Junín. INRENA. Junín Perú. 2000. Págs. 29 – 30.
30) Comisión Multisectorial Descentralizada. Informe Final Parte C. Diagnostico de la Problemática. Ciudad de Junín, 17 de abril del 2002.