Información general
Resumen
Descripción
Amenazas
Soluciones
Conclusiones
Referencias

 

 

 

Antecedentes

 

Las gestiones a favor de la creación de este área natural protegida se remontan a 1960, cuando el senador por Ancash Augusto Guzmán Robles presentó al congreso un proyecto de ley para la creación del Parque Nacional Huascarán. En 1963, el Servicio Forestal y de Caza presentó un anteproyecto de delimitación de un Parque Nacional Cordillera Blanca, sobre una superficie de 321.000 hectáreas. El 18 de febrero de 1966 se emitió la Resolución Ministerial No. 101, que prohibía la tala y caza de especies nativas en el ámbito de la cordillera Blanca. El 27 de octubre de 1966 se formó en Yungay el Patronato del Parque Nacional Huascarán. En 1967, los nortemericanos Curry Slaymaker y Joel Albrecht, voluntarios del Cuerpo de Paz, formularon una propuesta de delimitación en una superficie de 85 000 hectáreas. Simultáneamente, la Región Forestal de Huaraz estableció la zona de vigilancia de la vicuña y la Puya raimondi en una superficie aproximada de 10000 hectáreas. (20)

 

El lro. de julio de 1975 se creó el Parque Nacional Huascarán mediante Decreto Supremo No. 0622-75-AG, sobre una extensión territorial de 340.000 hectáreas. El lro. de marzo de 1977, la UNESCO reconoció al Parque Nacional Huascarán como Reserva de Biosfera. Las reservas de biosfera son zonas donde se asegura la conservación del capital genético vegetal y animal que en ellas se encuentra. Al mismo tiempo, se realiza la investigación del funcionamiento de los ecosistemas bajo los efectos de la acción humana, el monitoreo de su evolución, así como la capacitación y el entrenamiento de especialistas sobre el terreno.

 

El concepto de reserva de biosfera fue elaborado en 1974 como zonas de ecosistemas terrestres, costeros y/o marinos internacionalmente reconocidos dentro del marco del programa del hombre y la biosfera. Las reservas deben cumplir con tres funciones complementarias: una función de conservación para proteger los recursos genéticos, las especies, los ecosistemas y los paisajes. Una función de desarrollo, a fin de promover un desarrollo económico y humano sostenible. Y una función de apoyo logístico, para respaldar y alentar actividades de investigación, de educación, de formación y de observación permanente relacionadas con las actividades de interés local, nacional y mundial referentes a la conservación y el desarrollo sostenible. (21) Los límites de la Reserva de Biosfera Huascarán van más allá del parque y su zona de amortiguamiento adyacente, comprenden la margen izquierda del río Santa y el lado derecho del Callejón de Conchucos, lo cual incluye a una serie de poblados y asentamientos rurales.

 

En diciembre de 1985 se incluyó al Parque Nacional Huascarán en la lista de Patrimonio Natural de la Humanidad de UNESCO. Esta lista incluye sitios de interés excepcional que exige que se conserven como elementos del patrimonio natural de la humanidad entera, debido a los peligros que los amenazan. El Estado peruano se compromete a cuidarlo en su condición no sólo de valor nacional sino mundial. Incumbe a la colectividad internacional participar en la protección de dicho patrimonio.

 

Desde la creación del Parque Nacional Huascarán, las autoridades sectoriales han generado diversas normativas que constituyen un marco legal para la protección y acceso restringido de los diversos usuarios de este área protegida. Además, el personal del parque ha desarrollado una larga labor para establecer, organizar e informar a diversos grupos de usuarios los objetivos del Parque Nacional Huascarán. (22

 

En el momento de la creación del Parque Nacional Huascarán, la ley No. 21147 Ley Forestal y de Fauna Silvestre vigente y aplicable a las áreas naturales protegidas, establecía la declaración de parques nacionales como áreas destinadas a la protección de las asociaciones naturales de la flora y fauna silvestres y de las bellezas paisajísticas que contienen. (23)  

 

El Decreto Supremo No 0622-75-AG del 1/7/1975 de creación del parque indica que por los estudios realizados por la Dirección General Forestal y de Fauna y por la Zona Agraria III-Huaraz, se ha determinado la necesidad de establecer un Parque Nacional en la cordillera Blanca, considerando que es la cordillera tropical más extensa del mundo y posee gran riqueza de flora y fauna, formaciones geológicas, nevados y bellezas escénicas. Los variados ecosistemas de la cordillera Blanca deben ser conservados por el Estado ya que constituyen patrimonio natural, científico y cultural de la Nación. Así mismo, en la cordillera Blanca se encuentran monumentos arqueológicos que dan testimonio del magnífico pasado histórico del Perú. El establecimiento del Parque Nacional permitirá desarrollar actividades de turismo que redundarán directamente en beneficio socioeconómico del poblador local. 

 

De la misma forma, el decreto de creación del parque establece que las empresas comunales y las comunidades campesinas en posesión legal del área, a la fecha de expedición del presente decreto, podrán realizar sus actividades agropecuarias habituales, sin destruir el paisaje natural y con la prohibición absoluta para la tala de las especies vegetales arbóreas y arbustivas, la quema de pasturas, el sobrepastoreo, la caza y/o captura de animales silvestres.

 

La Resolución Jefatural No. 317-2001-INRENA establece la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Huascarán. Según la Ley de Áreas Naturales Protegidas, las zonas de amortiguamiento son aquellas zonas adyacentes a las áreas naturales protegidas, que por su naturaleza y ubicación requieren un tratamiento especial para garantizar la conservación del área protegida. El plan maestro de cada área definirá la extensión que corresponda a su zona de amortiguamiento. Las actividades que se realicen en las zonas de amortiguamiento no deben poner en riesgo el cumplimiento de los fines del área natural protegida. (24)

 

El Plan Maestro

 

El 26 de julio de 1990, mediante Resolución Directoral 087-90-AG/DGFF, se aprobó el primer plan maestro del Parque Nacional Huascarán por la Dirección General de Forestal y Fauna del Ministerio de Agricultura. El plan maestro constituye el documento de planificación de más alto nivel para la gestión de las áreas naturales protegidas. Los planes maestros son elaborados por medio de un proceso participativo y deben ser revisados cada cinco años. Este definirá, por lo menos, los siguientes aspectos: Zonificación, estrategias y políticas generales para la gestión de la respectiva área natural protegida. Organización, objetivos, planes específicos y programas de manejo. Marcos de cooperación, coordinación y participación en relación con el área y su zona de amortiguamiento. Así mismo, cada plan maestro debe incluir un plan de acción para su implementación. Los planes maestros deben definir, igualmente, los planes específicos por tipo de actividad y recurso, necesarios para cada área natural protegida en particular. Todos aquellos usos o líneas de trabajo fundamentales y de influencia fundamental en la marcha del área deben desarrollarse según planes específicos. (25)

 

Durante el período de vigencia del anterior plan maestro (de 1990 al 2001), el manejo del área natural protegida se orientó al logro de los objetivos diseñados en su creación y que responden a tres grandes propósitos: Conservación de la diversidad biológica, investigación, y contribución al desarrollo de la población aledaña.

 

De acuerdo con la legislación vigente en el momento de su formulación, el plan maestro del Parque Nacional Huascarán de 1990 consideró cinco zonas de manejo:

 

Zona Restringida: Es un área natural que presenta intervención humana mínima, comprendiendo ecosistemas característicos y en donde se permite un uso moderado para fines de investigación científica. En esta zona queda prohibido el empleo de motores o vehículos que produzcan alteración del medio ambiente.

 

Zona Primitiva: Es un área natural que contiene paisajes con rasgos significativos que se prestan para el desarrollo de actividades en un ambiente no alterado y por tanto se restringen dichas actividades según cada caso.

 

Zona de Recuperación: Es un área donde la condición natural ha sido severamente alterada o dañada, de modo que se hace necesario planificar e implementar obras para su recuperación. Una vez recuperada, la zona pasa a integrar una de las categorías descritas anteriormente.

 

Zona de Recreación: Es un área natural que contiene paisajes y recursos sobresalientes, que se prestan para el desarrollo de actividades recreativas relativamente intensas. En esta zona se permite instalar infraestructura vial y de apoyo para el servicio de los visitantes, cuidando de mantener el ambiente de la manera más natural posible.

 

Zona de Servicios: Es un área de extensión reducida en la que se instala la infraestructura de la administración o los centros de interpretación de la unidad de conservación. (26)  

 

De acuerdo con el programa de uso público del plan maestro de 1990, los proyectos y actividades debieron llevarse a cabo a través de cuatro subprogramas: (a) Educación Ambiental, (b) Interpretación, (c) Ecoturismo y Recreación, (d) Relaciones Públicas y Ecodesarrollo Comunal.

 

Del análisis de cada uno de los subprogramas se desprenden objetivos específicos y se identifican los indicadores y la línea de base correspondientes, que son incorporadas al plan maestro revisado y actualizado 2003 – 2007.

 

La zona de amortiguamiento del área natural protegida tiene una extensión aproximada de 170 000 hectáreas. Si bien su existencia data de 1977 cuando fue reconocida como parte de la Reserva de Biosfera del Huascarán por la UNESCO, sus límites fueron señalados por el plan maestro de 1990, recientemente el INRENA ha oficializado su memoria descriptiva. (Resolución Jefatural 317-2001-INRENA del 13 de Diciembre del 2001.)

 

Zonificación

 

La zonificación está definida como una herramienta de planificación, cuyo fin es facilitar el cumplimiento de los objetivos del área natural protegida y los requerimientos específicos de la misma. La zonificación como herramienta de planificación debe contribuir a compatibilizar espacialmente los requerimientos básicos para el cumplimiento de los objetivos del Parque Nacional Huascarán, así como los diversos usos que la ley permite en el interior de los parques nacionales y específicamente en este. La zonificación también es una herramienta para definir estrategias para manejar las distintas amenazas que aquejan esta área natural protegida y, sobre todo, para determinar las normas de uso que se deberán tener en cuenta para cada sitio en particular. El plan maestro vigente considera las siguientes zonas de manejo:

 

Zona de Protección Estricta

 

Son aquellos espacios donde los ecosistemas han sido poco o nada intervenidos, o incluyen lugares con especies o ecosistemas únicos, raros o frágiles, los que para mantener sus valores, requieren estar libres de la influencia de factores ajenos a los procesos naturales mismos, debiendo mantenerse las características y calidad del ambiente original. En estas zonas sólo se permiten actividades propias del manejo del área y de monitoreo del ambiente y, excepcionalmente, la investigación científica. 

 

El objetivo de la zona de protección estricta es garantizar que ciertas poblaciones de especies claves, comunidades especiales y ecosistemas del Parque Nacional Huascarán puedan desarrollarse libres de toda influencia humana. Esta zona abarca el ámbito del hábitat del oso de anteojos y de la vicuña, los bosques relictos y los rodales de puya.

 

En esta zona no está permitida la edificación de infraestructura de servicios, tampoco están autorizados el pastoreo ni las actividades turísticas y recreativas. La administración promoverá las investigaciones orientadas al monitoreo de poblaciones o ecosistemas críticos. En esta zona no se ubicará ninguna infraestructura administrativa ni de control. Con la debida justificación podrán instalarse ciertos equipos de apoyo, como estaciones meteorológicas automáticas o parcelas de monitoreo, en el marco del programa de investigaciones a largo plazo. Estas investigaciones son, necesariamente, ejecutadas por el personal del parque o delegadas a terceros bajo convenios específicos.

 

Zona Silvestre

 

Zonas que han sufrido poca o nula intervención humana y en las que predomina el carácter silvestre, pero que son menos vulnerables que las áreas incluidas en la zona de protección estricta. En estas zonas es posible, además de las actividades de administración y control, la investigación científica, educación y la recreación sin infraestructura permanente ni vehículos motorizados.

 

El objetivo de la zona silvestre es garantizar que ciertas poblaciones de especies claves, comunidades especiales y ecosistemas del Parque Nacional Huascarán puedan desarrollarse con un mínimo de influencia humana. Con la finalidad de compatibilizar la necesidad de dar la oportunidad a los ecosistemas y sus componentes de poder desarrollarse, las únicas actividades humanas permitidas son aquellas de bajo o nulo impacto (turismo regulado e investigación). No se permitirá el pastoreo en esta zona, y se implementarán acciones de manejo especiales en coordinación con el Instituto Nacional de Cultura para garantizar la protección de los sitios arqueológicos.

 

Zona de Uso Turístico y Recreativo

 

Espacios que tienen rasgos paisajísticos atractivos para los visitantes y, que por su naturaleza, permiten un uso recreativo compatible con los objetivos del área. En estas zonas se permite el desarrollo de actividades educativas y de investigación, así como infraestructura de servicios necesarios para el acceso, estadía y disfrute de los visitantes, incluyendo rutas de acceso carrozables, albergues y uso de vehículos motorizados.

 

                                 

 

El objetivo de la zona de uso turístico y recreativo es asegurar que las visitas al Parque Nacional Huascarán alcancen un nivel de satisfacción adecuado y que, simultáneamente, signifiquen una oportunidad de sensibilización y educación, garantizando la conservación de las áreas o sitios ofrecidos y sus recursos.

 

Zona de Recuperación

 

Zona transitoria, aplicable a ámbitos que por causas naturales o intervención humana, han sufrido daños importantes y requieren un manejo especial para recuperar su calidad y estabilidad ambiental, y asignarle la zonificación que corresponde a su naturaleza.

 

El objetivo fundamental de la zona de recuperación es revertir los procesos de deterioro de los ecosistemas a través del inicio de trabajos orientados a devolver sus características originales, no es la mera nominación de los lugares que requieren una atención especial. No está permitido ningún tipo de uso, a fin de facilitar la recuperación de la zona.

 

Zona de Uso Especial

 

Espacios ocupados por asentamientos humanos preexistentes al establecimiento del Área Natural Protegida, o en los que por situaciones especiales, ocurre algún tipo de uso agrícola, pecuario, agrosilvopastoril u otras actividades que implican la transformación del ecosistema original. 

 

El objetivo de esta zona es garantizar que los usos ancestrales reconocidos por la administración del parque se realicen en las áreas con capacidad para soportar tales actividades y en armonía con los intereses y objetivos generales del área natural protegida.

 

De acuerdo a la normativa vigente, legalmente es posible la operación de explotaciones mineras en el interior de áreas naturales protegidas de uso indirecto, únicamente cuando existen derechos adquiridos con anterioridad al establecimiento del área natural protegida. Se establece la competencia del INRENA, cuando tales operaciones se ejecutan dentro de las áreas del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado SINANPE, en relación al control, monitoreos y muestreos en las explotaciones mineras realizadas. Se considera que todas las concesiones mineras vigentes deben quedar ubicadas, temporalmente hasta su extinción, en la zona de uso especial. Se distinguen aquellas concesiones que están en operación de las que están abandonadas o constituyen pasivos mineros, las cuales se incluyen en la zona de recuperación.

 

Igualmente, los albergues turísticos construidos dentro del Parque Nacional Huascarán estarán comprendidos en esta zona hasta su adecuación al Plan de Uso Turístico y Recreativo, a su  reglamento de uso, y hasta que la Intendencia de Áreas Naturales Protegidas del INRENA defina un cambio hacia otra zona (esta categorización no implica ninguna restricción adicional en la operación de los albergues y refugios, sino una prioridad para la adecuación mencionada).

 

En los sitios declarados como “campo de aterrizaje para rescates aéreos y/o emergencias” estará absolutamente prohibida la instalación de campamentos. Estos sitios serán establecidos en coordinación con la Unidad de Salvataje de Alta Montaña de la Policía Nacional, y estarán debidamente demarcados. Corresponde a la administración del parque velar por el cumplimiento de esta disposición.

 

Todas las casas y asentamientos de familias ubicadas en el interior del parque serán consideradas como parte de la zona de uso especial. Finalmente, se propone que a lo largo de las cuatro carreteras principales que atraviesan el parque se establezcan franjas de 6 metros a cada lado, las que serán consideradas como zona de uso especial. Las trochas carrozables existentes deben ser ubicadas en los mapas del parque y serán objeto de un tratamiento de uso especial en los planes de sitio de cada sector, independientemente de la categoría de zona asignada.

 

Todo poblador con derechos de uso ubicados dentro de los territorios del parque deberá estar debidamente empadronado e informado adecuadamente de las características del área que ocupa, de sus obligaciones y limitaciones. Los usos tradicionales están limitados a la práctica de la agricultura orgánica con especies nativas y la ganadería. Este tipo de agricultura será posible únicamente para las familias asentadas dentro del parque y en el área reconocida para su ocupación, con un límite altitudinal máximo superior de 4.000 msnm. De igual manera, para la ganadería se establece el límite máximo superior de 4.400 msnm.

 

El plan maestro busca hacer más compatible el manejo de recursos (en todas las zonas en general) con la categoría y objetivos del área protegida, lo que se refleja en el ordenamiento de su territorio a través de la zonificación. La ubicación de la zona de uso especial, y de las demás, se irán  actualizando de acuerdo a los resultados de la evaluación de los avances en la ejecución del plan. (27)

 

Programas de Manejo

 

El jefe del Parque Nacional Huascarán manifiesta que las actividades del parque están plasmadas en el plan maestro para el periodo 2003 – 2007. “Se han diseñado programas de manejo y planes operativos, específicamente en reforestación para recuperar áreas degradadas con especies nativas sobre todo con polylepis; control de la actividad turística que no sólo es el control del visitante si no el manejo de los impactos de esta actividad en el parque; monitoreo de la diversidad biológica, levantamiento de información biológica de lo que es vegetación, comunidades florísticas, etc.; aplicación de una serie de metodologías para conocer sobre cambios climáticos y comunidades vegetales, aplicando una metodología de la UNESCO; actividades de rodeo de ganado en colaboración con los comuneros, hay 62 comités de usuarios en casi todo el parque que son los que cuando se crea el parque se los encuentra haciendo usufructo del recurso en este caso el pasto; saneamiento físico legal, la instalación de hitos la delimitación del parque; sistema de control y vigilancia, patrullaje de alerta temprana, estar viendo que no ocurra cualquier incidente o cualquier infracción dentro del área protegida; señalización dentro del área, letreros de todo tipo, orientación, zonificación etc.

 
                      

                               Puesto de control sector Carpa

  
Se considera también lo que es la infraestructura misma, las inversiones dentro del parque, puestos de control, mantenimiento, compra de vehículos, equipos, etc. Las actividades de comunicación del área, que lo ve el departamento de comunicaciones del parque, toda la difusión para que la gente entienda qué es el parque, hacer frente a los debates políticos sobre el parque, los reclamos, etc. Una actividad importante es la actividad de educación ambiental en el parque nacional a nivel general, está dentro del programa al público, pero es una actividad  transversal por que trabaja con usuarios de pastos, con comités de conservación, madereros, minas, con la población en general, gobiernos locales, etc. Se tiene también lo que es la actividad de integración de la planificación del parque a los procesos de planificación regional, hay coordinación con el gobierno regional, brindamos asesoría sobre recursos naturales, manejo de cuencas, manejo económico y bueno las actividades de guardaparques voluntarios.” (28)

 

Programa de Conservación de Recursos

 

Consideraciones generales, criterios y guías del programa

 

En el proceso de establecimiento del Parque Nacional Huascarán, el uso directo de recursos se reconoció como una excepción a favor de la subsistencia de los pobladores campesinos que históricamente han hecho uso de esta zona. Tal excepción fue legalizada a través de la norma de creación del parque y de la Resolución Ministerial No. 01200-80-AA/DGFF, que define la creación de los Comités de Usuarios de Pastos. Esta condición significó un reto de manejo muy especial para el parque, ya que debía hacer prevalecer los objetivos centrales de su categoría de manejo integrando en su gestión a la población rural y encontrando formas de responder a sus demandas de desarrollo a partir de la integración del parque a un entorno sin mayor articulación ni planificación.

 

Subprograma de Manejo de Recursos

 

Los objetivos son: Garantizar la conservación de los ecosistemas de pastos y bosques y especies asociadas a los mismos a través del ensayo y consolidación de modelos de gestión participativa.

 

Incorporar a las estrategias y metodologías de protección de los objetos focales de conservación los conocimientos y valores culturales de la población campesina. Disminuir los impactos en los ríos, lagunas y demás fuentes de agua producidos por las actividades mineras y de manejo de lagunas con fines de seguridad y generación de energía eléctrica. Garantizar la conservación de la calidad paisajística del Parque Nacional Huascarán.

 

Subprograma de Protección

 

Objetivo: Consolidar los límites del Parque Nacional Huascarán, disminuir las infracciones y desalentar a los potenciales infractores.

 

Programa de Uso Público

 

Consideraciones generales, criterios y guías del Programa

 

El uso público es el segundo objetivo principal de las áreas naturales protegidas y del Parque Nacional Huascarán. Se entiende como la oportunidad que brinda el área protegida para el acceso del público a fin que este disfrute de un encuentro con la naturaleza que le resulte enriquecedor en términos espirituales y de conocimiento. Los subprogramas de Educación y Uso Turístico deben brindar esa oportunidad, posibilitando que ambos usos se conviertan en herramientas de conservación y construcción de un soporte social para el Parque Nacional Huascarán.

 

Subprograma de Uso Turístico y Recreativo

 

Los objetivos son: Disminuir de manera sensible los principales impactos de la actividad turística y contar con un sistema de prevención de los mismos (acumulación de basura, sobrecarga puntual de visitantes, contaminación de aguas, degradación del paisaje). Facilitar y orientar la participación de la población rural organizada y del sector privado en la gestión de servicios turísticos en el Parque Nacional Huascarán, generando alternativas económicas sostenibles para la población local.

 

Subprograma de educación

 

Los objetivos son: Que el Parque Nacional Huascarán vea fortalecida su gestión con el apoyo proactivo de los diferentes grupos de usuarios, convencidos del valor de su conservación, comprometidos con su gestión y con conocimientos para la conservación de recursos. Que el Parque Nacional Huascarán vea fortalecida su gestión con el apoyo de una ciudadanía convencida y entendida del valor de su conservación y comprometida con su gestión.

 

Programa de Apoyo a la Gestión

 

Consideraciones generales y guías del programa

 

El Programa de Apoyo a la Gestión se concibe como el soporte sobre el que descansa la posibilidad final de implementar los demás programas de manejo. Para ello se asume el apoyo oportuno de la Intendencia de Áreas Naturales Protegidas del INRENA al parque, principalmente dando continuidad y consolidando las decisiones y gestiones orientadas por el plan maestro y lideradas por la jefatura del parque, garantizando la consistencia de acciones con las demás direcciones generales del INRENA involucradas en la gestión del parque.

 

Subprograma de Cooperación

 

Los objetivos son: Fortalecer al comité de gestión para potenciar su apoyo al área natural protegida. Integrar el Parque Nacional Huascarán a su zona de amortiguamiento. La gestión participativa de la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Huascarán contribuye a la conservación de la diversidad biológica del área natural protegida, reduciendo el efecto de los impactos generados en las áreas aledañas y ofreciendo a los usuarios verdaderas opciones para el manejo de recursos naturales renovables. Convertir la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Huascarán en un espacio de coordinación interinstitucional, que permita, a partir del desarrollo de experiencias innovadoras, mejorar las capacidades locales en gestión y manejo de los recursos naturales y, con ello, la calidad de vida de la población. Promover que los actores vinculados a la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Huascarán participen del ordenamiento ambiental territorial de la misma, teniendo como recurso prioritario el agua. Generar una diversidad de beneficios procedentes de las funciones de la diversidad biológica y sus componentes en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Huascarán, y su distribución se da entre un número amplio de actores directamente involucrados. Integrar las acciones del Parque Nacional Huascarán al desarrollo regional y sentar las bases para implementar la Reserva de Biosfera del Huascarán.

 

Subprograma de conocimiento

 

Los objetivos son: Que los administradores del Parque Nacional Huascarán cuenten con información confiable, relevante y oportuna para orientar el avance de sus programas de manejo y especialmente para la protección de los objetos focales de conservación. Desarrollar un sistema de monitoreo que permita medir el progreso en la conservación de los objetos focales de conservación y la eficiencia de las diferentes medidas de manejo adoptadas. Contar con una unidad de apoyo que integre toda la información existente sobre el Parque Nacional Huascarán y la Reserva de Biosfera Huascarán, que facilite la comunicación del parque con su entorno y contexto internacional, así como la toma de decisiones de su administración y de la Intendencia de Áreas Naturales Protegidas.

 

Subprograma de Administración

 

Los objetivos son: Fortalecimiento de la administración del parque hacia su consolidación como un equipo gerencial de aprendizaje continuo. Lograr un sistema de mantenimiento de la infraestructura, vehículos y equipos que permita el cumplimiento normal de las funciones y actividades del equipo del área natural protegida. Que los programas de manejo cuenten con un flujo de recursos financieros apropiado para sus requerimientos.

 

Subprograma de sostenibilidad financiera

 

El objetivo es lograr el funcionamiento de un sistema de sostenibilidad financiera, mediante la gestión de mecanismos que permitan aprovechar las oportunidades de fondos regionales, nacionales e internacionales para la financiación permanente de los programas de manejo del Parque Nacional Huascarán. (29)

 

Grupo de Trabajo Huascarán

 

En el año 1998, la Compañía Minera Antamina propuso utilizar una de las rutas internas del Parque Nacional Huascarán como su único acceso a su centro de operaciones. Esto generó una fuerte oposición de diversos sectores. Después de un proceso de negociación y consulta, la Compañía Minera Antamina comprende las implicancias de utilizar esta ruta y analiza otras posibilidades, decidiendo construir una nueva carretera de acceso que pase fuera del parque nacional. Es en este contexto que nace el Grupo de Trabajo Huascarán, como una agrupación multisectorial integrada tanto por organismos gubernamentales como no gubernamentales, con la intención de velar por los intereses y la conservación del parque nacional y la reserva de biosfera.

 

El Grupo de Trabajo Huascarán da los primeros pasos hacia la construcción de puentes de comunicación y cooperación, coordinando las acciones de muchos hacia una visión común del desarrollo sostenible. Constituye un espacio de participación de instituciones públicas y privadas que mediante la generación de propuestas, la concertación y la coordinación de los actores involucrados busca contribuir a la sostenibilidad y gestión integral de la Reserva de Biosfera Huascarán. Busca desarrollar capacidades y fortalecer procesos de desarrollo, garantizar mecanismos de participación de la industria extractiva en el desarrollo sostenible y contribuir a la sostenibilidad financiera e institucional del Parque Nacional Huascarán.

 

Los principales miembros del Grupo de Trabajo Huascarán son:  el Instituto Nacional de Recursos Naturales INRENA, el Comité Peruano de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza UICN, Instituto de Montaña, Fundación Pronaturaleza, Conservación Internacional, CARE – Perú, Sociedad Peruana de Derecho Ambiental, Gobierno Regional de Ancash, Secretaría Ejecutiva Regional para Ancash y La Libertad del Consejo Nacional de Medio Ambiente CONAM, Dirección Regional de Energía y Minas Ancash, Asociación Urpichallay, Asociación de Municipalidades del Callejón de Huaylas, Universidad Nacional Santiago Antunez de Mayolo, Compañía Minera Antamina, Compañía Minera Barrick Misquichilca, Compañía Minera Mitsui Mining & Smelting Co., Proyecto Pallca, Compañía Minera Arequipa, Compañía Minera Toma la Mano, Compañía Minera Nueva California, Administración Técnica del Distrito de Riego Ancash, Instituto Nacional de Cultura, Duke Energy y el Comité de Gestión del Parque Nacional Huascarán.

 

“El Grupo de Trabajo Huascarán es un grupo que tiene como finalidad participar en lo que es la gestión del área protegida, pero tiene como ámbito enfocar sus acciones a lo que es la Reserva de Biosfera Huascarán, que es un espacio mucho mayor y donde busca que se cumpla con las  funciones y objetivos que tiene una reserva de biosfera. Identifica los problemas ambientales más resaltantes y en una mesa de concertación y diálogo trata de buscar alternativas o encontrar un espacio para el intercambio entre quienes son los actores involucrados en algún problema o alguna propuesta, para minimizar los impactos que generen actividades que puedan formular algunas instituciones o investigadores.” (30)

 

Comité de Gestión

 

El Parque Nacional Huascarán cuenta con un comité de gestión activo. Los comités de gestión están formados por entes involucrados en el quehacer de un área protegida. Está encargado de apoyar al área natural protegida, en base a lo estipulado por la ley, el plan director, el reglamento y el plan maestro respectivo, en el ámbito del área natural protegida correspondiente, y sobre la temática vinculada a la gestión de la misma. No tiene personería jurídica y se puede establecer por tiempo indefinido, dependiendo de la renovación de su reconocimiento. (31)

 

Administración

 

Las áreas naturales protegidas del Perú se encuentran a cargo de la Intendencia de Áreas Naturales Protegidas bajo la administración del Instituto Nacional de Recursos Naturales INRENA, organismo perteneciente al Ministerio de Agricultura.  La actual administración se rige por la Ley de Áreas Naturales Protegidas del 30/06/97 y su reglamento. (32)

 

En la actualidad la administración del parque cuenta con un total de 13 guardaparques, distribuidos en 8 puestos de control, uno en Choquepalpa – Pastoruri, otro en la zona oriental en la provincia de Huari, otro en la quebrada Ultra que va hacia Chacas y los que siempre han estado como Querococha, Yuncayhuanca, Llanganuco, Chinancocha y el Corral. Hay 6 profesionales técnicos que ven actividades y programas, un biólogo, dos ingenieros ambientales, un geógrafo, un  profesor, una comunicadora social y una ingeniera forestal que renunció. Se cuenta con dos administrativos, la administradora del parque y la asistente de administración y dos choferes uno de los cuales es también guardián.

 

En ejecución del plan maestro se logró construir y montar la sede administrativa en la ciudad de Huaraz, mejorar la infraestructura existente en Llanganuco (el puesto de control) y en Carpa (puesto de control). A través de PROFONANPE se llevó a cabo la ejecución de la sede administrativa y de los puestos de control, como parte del Programa de Cooperación KFW. 

 

Con el fin de proponer mejoras para el uso sostenible de los recursos del parque, se promovió la organización de los Comités de Usuarios de Pastos Naturales. A la fecha de creación del área natural protegida, se encontró que un gran número de campesinos usufructuaba los pastos naturales en cada una de las quebradas del área protegida. Este derecho fue reconocido mediante la Resolución Ministerial 120080-AA/DGFF. El proceso de organización de los usuarios de pastos naturales en comités, promovido y ejecutado por el personal del Parque Nacional Huascarán, responde tanto a la norma legal como al reconocimiento del contexto histórico y social del parque, que exige un enfoque de manejo participativo.

 

Como una forma de compensar el usufructo de los pastizales, los Comités de Usuarios de Pastos deben asumir responsabilidades de conservación. Asimismo, se obligan a conducir viveros forestales de especies nativas, con la finalidad de recuperar áreas deforestadas tanto dentro como fuera del área natural protegida. Esta modalidad de organización también permite que los usuarios practiquen acciones de control (guardaparques campesinos) de tala, caza furtiva, extracción de plantas medicinales y ornamentales, quemas, abigeato, entre otras infracciones. (33)  

 

                       

 

La administración del Parque Nacional Huascarán se ha organizado espacialmente de acuerdo con cuatro sectores, definidos principalmente por las facilidades logísticas y de acceso: Sector Llanganuco, sector Carpa, sector Ichic Potrero y sector Potaca. El Parque Nacional Huascarán tiene una extensión oficial de 340.000 hectáreas, las mismas que, de acuerdo con la cartografía del plan maestro de 1990, están repartidas de la siguiente manera:  Sector Llanganuco (105.463 hectáreas), sector Carpa (97.072 hectáreas), sector Ichic Potrero (79.112 hectáreas) y sector Potaca  (58.353 hectáreas). (34)

 

Estrategias de Planificación por Subcuencas

 

La Intendencia de Áreas Naturales Protegidas del INRENA a cargo del manejo y administración del parque nacional ha diseñado una estrategia de planificación para cada subcuenca del área protegida. Esta estrategia busca que las organizaciones de usuarios internalicen los principios y fundamentos de la estrategia de planificación, contar con un instrumento guía para la planificación, contar con información actualizada del potencial y la problemática de cada subcuenca, lograr la participación de los actores sociales y para facilitar que la subcuenca gestione los recursos naturales de manera sostenida.

 

La estrategia para la planificación del manejo de las subcuencas en el Parque Nacional Huascarán tiene como punto de partida las necesidades sentidas de la población y las experiencias de las diferentes instituciones que realizan actividades productivas y de servicios en cada uno de los ámbitos y sectores de trabajo. El propósito es promover el desarrollo sostenible de las actividades de producción y servicios, compatibles con la estabilidad y respeto del ambiente.

 

Cada estrategia de planificación cuenta con un marco de referencia, principios y fundamentos de la estrategia, rol estratégico, diagnóstico y problemas identificados por sectores. Así por ejemplo se tiene la estrategia de planificación para las cuencas de Carhuascancha, Huaritambo, Llanganuco, Arma, entre otras. (35

 

Presupuesto

 

Desde la aprobación del Plan Maestro de 1990 hasta 1998 no se logró canalizar recursos financieros para el Parque Nacional Huascarán, por lo que sólo se contó con recursos del tesoro público (INRENA y Administración Regional de Ancash) e ingresos propios. Recién con la cooperación alemana se logró desarrollar un proyecto de operación e inversión, cuya ejecución terminará en el año 2006.

 

Administrativamente, la gestión financiera se reduce a la ejecución presupuestal, que es aprobada por las oficinas especializadas del INRENA ubicadas en la sede central, y a las rendiciones del gasto de acuerdo con la normatividad vigente por tipo de fuente de financiación (recursos directamente recaudados, tesoro público y de cooperación). La gestión económica responde a las actividades y proyectos considerados en el plan maestro y planes específicos, y por otro lado, a las gestiones interinstitucionales para conseguir recursos que permitan complementar los recursos económicos presupuestados. (36)

 

Según lo establecido en el plan maestro, para el pago del personal se tiene un total de $ 219.120 US Dólares anuales para cada uno de los años 2005, 2006 y 2007. Para tener una idea de la magnitud del manejo de fondos para las operaciones del Parque Nacional Huascarán, presentamos los costos consolidados de los programas y subprogramas de manejo, según lo proyectado por el plan maestro para los años que restan de su vigencia. (37)

 

En $ US Dólares
2005

2006 

2007

Presupuesto Operación
476.894

572.693

710.949

Presupuesto Inversión
200.351

130.000

100.000

TOTAL GENERAL
677.245

702.693

810.949

 

 

 

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