Información general
Resumen
Descripción
Amenazas
Soluciones
Conclusiones
Referencias

 

 

 

Descoordinación de funciones en la administración

 

El problema es genérico en todas las áreas que administran conjuntamente el CONAP y el IDAEH. Las soluciones deben plantearse en dos ámbitos, el político, para todas las áreas protegidas donde intervienen ambas instituciones, y en el campo, con planteamientos específicos para cada área.

 

A nivel político, El CONAP (1999e) tiene una propuesta para mejorar la coordinación. La iniciativa consiste en la realización de convenios que regularían la coordinación y las relaciones entre ambas instituciones. Sobre la base de dichos convenios se crearía una comisión permanente de ambas instituciones, se erigiría el departamento de parques en el IDAEH, y se mejorarían los contactos de la división de Patrimonio Cultural del CONAP. La propuesta del CONAP podría dar buenos resultados siempre y cuando exista voluntad política por parte de ambas instituciones.

 

A nivel de campo, Ceibal es un claro exponente de los efectos de la falta de coordinación en la administración conjunta. Para solucionar este problema es imprescindible que se integren las plantillas de ambas instituciones, de forma que trabajen como un equipo coordinado, en el que se regulen turnos de vacaciones, patrullas y el resto de labores de forma que no haya duplicidad.

 

Escasez de presupuesto

 

El presupuesto de Ceibal se podría aumentar en US $50.000 (cálculo basado en 12.000 turistas al año, 50% nacionales y 50% extranjeros, aplicando las mismas tarifas que en el parque nacional Tikal, Q. 15,00 y Q. 50,00 respectivamente) al año sólo cobrando entradas a los visitantes del área, que ya está incluida en los destinos turísticos tradicionales. Hace unos años se dejó de cobrar la tasa de entrada, al parecer por la falta de transparencia en el manejo de los fondos. Tanto el IDAEH como el CONAP han identificado que el cobro de tarifas de acceso es un mecanismo útil para aumentar el presupuesto de las áreas protegidas de Guatemala.

 

Invasiones

 

Los administradores de CONAP - PROSELVA consideran que este problema se debe resolver mediante un programa de compra de fincas para la reubicación de las comunidades invasoras, y la promoción de la diversificación agrícola, la recuperación de las tierras degradadas y el uso de fertilizantes de manera que aumente la producción y, por tanto, disminuya la presión sobre los recursos naturales (SEGEPLAN/PROSELVA, 2000). CONAP/PROSELVA ha elaborado, en consonancia, una estrategia para resolver los conflictos con los invasores, que consiste en la toma de contacto con los grupos, la negociación de reubicación y la compra de tierras, con el apoyo de el Fondo de Tierras (PROSELVA, 2000) En este momento se ha iniciado ya la negociación con los dos grupos que ocupan el monumento cultural.

 

La experiencia en el Ceibal y en otras áreas protegidas ha demostrado que la compra de tierras para reubicar a los invasores ha supuesto únicamente una solución parcial y casuística, que no resuelve el problema de fondo. El movimiento de invasión de tierras es, cada vez con mayor fuerza, una corriente organizada que busca solucionar problemas muy arraigados en la sociedad guatemalteca a costa de las áreas protegidas. La compra de tierras para los invasores es la solución que estos grupos desposeídos están buscando. En este sentido, la solución que se está llevando a la práctica sirve como incentivo para que nuevos grupos ocupen de nuevo las áreas protegidas desalojadas.

 

El CONAP ha intentado diversas estrategias en diferentes momentos, desde el desalojo por la fuerza hasta la negociación. Hasta el momento los resultados han sido desalentadores. La dificultad proviene de la falta de fuerza coercitiva del CONAP, pero, principalmente de la falta de voluntad política para enfrentar un profundo problemas social que requeriría soluciones que enfrentarían a los sectores tradicionales de poder. Aún teniendo en cuenta que las invasiones se van a seguir dando, pues provienen de raíces muy profundas, la única solución para desincentivar la ocupación de Ceibal y otras áreas protegidas es aplicar estrictamente la ley de áreas protegidas de Guatemala, empleando todo el rigor que ésta permite. Se trata de una solución muy conflictiva, pero tan conflictivo o más es que las entidades estatales encargadas de las áreas protegidas incumplan las funciones para las que han sido creadas.

 

Incendios forestales

 

Los responsables de la administración de Ceibal han planteado una estrategia para controlar este problema, basada en tres aspectos. Por una parte, la educación a los pobladores cercanos, con el fin de que tomen conciencia de la importancia de contar con áreas protegidas. En segundo lugar, el refuerzo de las estructuras administrativas para hacer más eficiente su labor, y, por último, el establecimiento de medidas preventivas (SEGEPLAN/PROSELVA, Ibíd.) Las soluciones planteadas deberían ser suficientes para controlar en gran medida los incendios que se dan en el área, teniendo en cuenta que desde 1998 existe un plan contra incendios en el Petén, que cuenta con presencia institucional y ciudadana. A pesar de esto, aún no se ha encontrado respuesta a una de las principales causantes de los incendios dentro del monumento cultural, que son las quemas provocadas por los invasores. Es evidente que para solucionar este aspecto es necesario ponerle solución a las invasiones en Ceibal.

 

Cacería ilegal y captura de especies silvestres

 

Los administradores plantean que para controlar la caza ilegal se deben dar tres condiciones. El establecimiento de criaderos para el consumo de las especies más presionadas; el aumento del el número de guardabosques, de los controles en el área protegida y la mejora del equipo. Además, la reforma de la ley, de forma que permita que los guardabosques tengan autoridad policial (SEGEPLAN/PROSELVA Ibíd.) Este planteamiento identifica las principales dificultades para controlar la cacería ilegal y, de ponerse en práctica, podría ser efectivo.

 

Depredación del patrimonio arqueológico

 

En las visitas realizadas en el campo aún se notan algunos lugares que han sido saqueados recientemente. Sin embargo, las patrullas realizadas por el CONAP e IDAEH son bastante efectivas. La mejora en la coordinación entre los empleados de ambas instituciones debería ser suficiente para reducir significativamente este problema.

 

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