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Amenazas
Soluciones
Conclusiones
Referencias

 

 

 

El Decreto 64-95 establece que la administración, control y vigilancia quedan en manos del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP). No obstante, mediante el Acuerdo Gubernativo 961-98, la Presidencia de la República cedió la administración del monumento cultural Ceibal a la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural de Guatemala, del Ministerio de Cultura y Deportes. Esta situación ha provocado que en Ceibal exista una doble administración: el Instituto de Antropología e Historia (IDAEH) vela por la protección del patrimonio arqueológico del área, mientras que el CONAP administra los bienes naturales, a través de la llamada Unidad de Coordinación Sur (UCOSUR), con el apoyo del Programa para la Conservación del Bosque Tropical de Petén (PROSELVA). PROSELVA es un programa ejecutado por CONAP, Instituto Nacional de Bosques (INAB), el Ministerio de Agricultura Ganadería y Alimentación (MAGA) e Instituto de Transformación Agraria (INTA) y patrocinado por Secretaría General de Planificación Económica (SEGEPLAN). Inició en 1993 a través de un convenio entre los Gobiernos de Guatemala y Alemania. Opera con fondos provenientes de la Cooperación Alemana para el Desarrollo a través del KFW y contrapartidas presupuestarias del Gobierno de Guatemala.

 

El CONAP y PROSELVA mantienen una sede en el municipio de Sayaxché (CONAP, 1999a) bajo la coordinación de un director y un equipo técnico. Esta sede está dedicada al monitoreo y coordinación del manejo de las áreas protegidas del sur de Petén. Por su parte el IDAEH tiene una Inspectoría de Monumentos en Sayaxché, encargada de vigilar los sitios arqueológicos que están en la jurisdicción de dicho municipio. El monumento cultural cuenta con la presencia permanente del CONAP y del IDAEH, en un puesto de control situado al final del camino de acceso.

 

El área protegida cuenta con un plan de manejo y una zonificación interna. Dentro de la zona núcleo se encuentra una zona de uso extensivo, y rodeando a las dos, se encuentra el área de amortiguamiento. También cuenta con un plan de monitoreo biológico, aunque no es específico para Ceibal sino para todas las áreas del sur de Petén. El próximo Plan Operativo Anual está en proceso de preparación y se espera que esté finalizado para diciembre del 2001.

 

El área protegida tiene una extensión de 1.512 ha, aunque forma parte de una unidad de manejo llamada complejo II, que tiene en total una superficie de 124.278 ha, contando las diferentes zonas núcleo - una de las cuales es Ceibal - y la zona de amortiguamiento. Toda la zona de amortiguamiento y una parte de la zona núcleo del monumento cultural está deforestada, por lo que ha perdido muchas de las características biológicas que poseía hasta hace pocos años. El complejo II se planificó, en parte, para paliar en alguna medida las deficiencias en el manejo de Ceibal y otras áreas protegidas cercanas, que se estaban gestionando de forma aislada (Paiz, 2001, com. pers.)

 

Ni el IDAEH ni el CONAP tiene asignado un presupuesto propio que sea específico para el monumento cultural. Como ocurre en muchas otras áreas protegidas de Guatemala, es muy difícil saber cuál es el monto anual que realmente se invierte en Ceibal, ya que los presupuestos institucionales raramente están desglosados por área. La inversión en personal es de cerca de US $ 36.000 (equivalente a Q. 270.000, a una tasa de cambio de un dólar por Q.7,5) repartidos entre los dos entes administradores. El IDAEH invierte anualmente unos US $ 20.000 en gastos de personal, correspondiendo los restantes US $ 16.000 al CONAP - PROSELVA (basado en los salarios de ocho y siete guardas, con salarios de Q.1.400 y Q. 1.200 mensuales). A este monto hay que añadirle los gastos de equipo y combustible, que es muy difícil desglosar para el área pues en gran parte se trata de recursos compartidos. El presupuesto del IDAEH proviene del proyecto de protección de los sitios arqueológicos de Petén (Galindo, 1999).

 

Dividiendo la inversión en personal de IDAEH y CONAP entre el tamaño del monumento cultural, a cada hectárea le corresponden US $ 23,80, lo que contrasta con el presupuesto para la mayoría de áreas protegidas de Guatemala, por lo general mucho menor. Sin embargo esta situación es engañosa, pues la calidad de problemas que enfrenta Ceibal junto con la forma en que están invertidos estos fondos hacen que el presupuesto sea escasísimo y apenas sirva para cubrir un mínimo de actividades, insuficientes para enfrentar las amenazas del área protegida.

 

El Monumento Cultural Ceibal cuenta con 15 guardabosques, siete contratados por CONAP-PROSELVA y ocho por el IDAEH. Los siete guardabosques del CONAP realizan labores de vigilancia y patrullas. Se organizan en dos grupos que se turnan en el área cada 22 días, lo que da como resultado la presencia real de un máximo de cuatro personas. Los guardabosques contratados por el IDAEH realizan labores de limpieza y mantenimiento del sitio arqueológico y del lugar de visitas, así como patrullas en busca de depredadores del patrimonio cultural. Su organización es similar a la de los de CONAP. Normalmente cada uno de los grupos de guardabosques cuenta con una persona que permanece en el área del campamento, y el resto realiza el patrullaje.

 

Los guardabosques se organizan con un responsable de grupo, que es quien coordina las labores que se van a realizar diariamente en el área. Los salarios son desiguales ya que, mientras los del IDAEH reciben un sueldo de Q. 1.400 mensuales, los del CONAP devengan Q. 1.200, monto que va aumentando con el tiempo de trabajar en la institución.

 

Ambas instituciones administran el área sin contar con un director específico. En el caso del CONAP-PROSELVA, el encargado de Ceibal es el director de la sede de Sayaxché, que también dirige el trabajo en otras áreas protegidas. El responsable del IDAEH para el monumento cultural es el Inspector de Monumentos de Sayaxché, que, además, se encarga de vigilar los sitios arqueológicos de Aguateca, Dos Pilas, Arroyo de Piedra, Altar de los Sacrificios y Cancuén.

 

Debido a que el entorno del monumento cultural está deforestado, los límites son patentes. En varias partes existen carteles que indican los linderos de Ceibal. El Decreto 64-95 establece claramente las coordenadas del área protegida (P1: 90°2'35" y 16°31'21"; P2: 90°3'12" y 16°29'20"; P3: 90°5'44" y 16°29'23"; P4 90°5'54" y 16°29'59"; P5: 90°5'53" y 16°30'20"; P6: 90°5'29" y 16°30'19"; P7: 90°5'30" y 16°31'01"; P8: 90°4'06" y 16°31'00"; P9: 90°4'05" y 16°31'22").

 

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